Molto bene, Benedicto
La visita de Benedicto XVI a Valencia ha resultado un éxito absoluto, a pesar de que el Gobierno ha hecho todo lo posible por deslucirla. La idea de familia que sostiene el Papa es antagónica a la de los matrimonios zerólicos que ha instituido nuestro Gobierno. Zapatero y De la Vega quisieron dejar claro su laicismo militante y no acudieron a la misa del domingo, aunque mandaron a López Aguilar y a Moratinos, que estaba allí como castigado. Por malo. Y significativa fue la anécdota protagonizada por un subordinado del portavoz Moraleda, que llamó al rosario “collar de perlas con una cruz”, y al “Codex vaticanus”, “biblia antigua muy grande”.
El Papa Benedicto a España llega ,
y el Gobierno sociata de él recela;
pues, si tiene ocasión, le da candela,
candela, de la, de la… ¡de la Vega!
Los fieles en Valencia, junto al clero,
vitorean, eufóricos, al Papa;
pero alguien quiere hacer labor de zapa,
de zapa, zapa, zapa… ¡Zapatero!
Bajo el sol, un montón de peregrinos
muestran su fe valiente y fajadora,
porque es cristiana España más que mora,
que mora, mora, mora… ¡Moratinos!
El Santo Padre sigue el protocolo
y a la familia apoya, tesonero.
Y no es quien lo critica más que cero,
que cero, cero, cero… ¡Que Zerolo!
En la Moncloa nadie culto queda,
y hasta qué es un rosario ya se ignora.
¿Quién su bachillerato rememora?
Memora, mora, mora… ¡Moraleda!
Pero no busca el Papa hacer conflicto,
y conoce muy bien lo que conviene:
is very good, très bien e molto bene,
e molto bene, bene… ¡Benedicto!





