El liante donostiarra
Se vende como culto y es mastuerzo,
se quiere fingir pámpano y es zarza,
es buitre carroñero más que garza,
y se las da de brisa cuando es cierzo.
Desfachatadamente y sin esfuerzo,
enormes despropósitos engarza,
y en abertzalidad siempre se enzarza
tanto después como antes del almuerzo.
De zascandil más que de alcalde ejerce;
la verdad y la lógica retuerce,
émulo de Pasqual y su cogorza.
Encizaña de Irún hasta Santurce,
desgarra por doquier y nunca zurce...
¡Que zurzan de una vez a Odón Elorza!





