Por ahí, Zapatero
Por entrambos viriles adminículos,
por el par de gemelos compañones,
por los dúplices sacos pendulones
que, al aire, lucen burdos y ridículos…
Por los más masculinos dos artículos
con que natura dota a los varones…
En fin, para aclarar: por los cojones,
o, con más discreción, por los testículos.
Pues por esos avíos emblemáticos
que generan los jugos espermáticos
con los que el macho a procrear aspira,
por ahí, Zapatero, te sujeta
aquel que en Perpiñán pactó con ETA,
o sea, Josep Lluís Carod Rovira.





