El increíble hombre feminista
Algunas actitudes y conductas que he visto últimamente en estos blogs me han hecho recordar un artículo que leí hace tiempo en un periódico de cuyo nombre no quiero acordarme. Lo voy a postear aquí, porque me parece sumamente acertado.
Sólo es posible imaginar algo peor que un hombre feminista: la mujer barbuda. El hombre feminista -a menudo torpe o fracasado en la relación con la mujer- trata de congraciarse con las mujeres por el peor camino posible como es el de intentar copiarla. De esta manera, el hombre feminista resulta ser una réplica barata en la batalla de la mujer y, en consecuencia, termina convirtiéndose en su escudero. De ahí no pasa.
Deberá esperar que ella se defina otra vez para volver a definirse y encontrará, al cabo, su definición en ser aceptado como un elemento sin cabeza. Los hombres feministas se amoldan y las mujeres, con razón, recelan de ellos. Porque aunque no les venga mal de vez en cuando su apoyo, sólo les sirven como medios y nunca como sujetos enteros. De esa manera es fácil que se valgan de ellos en cuanto instrumentos, abusen de su obsequiosa disposición y terminen repudiándolos a causa de su blandura.
En resumidas cuentas, este hombre feminista podría ser mejor que la mujer barbuda puesto que, debido a su falsificación, le sería posible arrancarse el postizo en cualquier momento, pero es peor que la mujer barbuda en atención a su falsificación odiosa. Creen que seducirán a las mujeres mediante este cariño ideológico y que aparecerán ante ellas como "nuevos hombres" que abrazan el alma femenina. Pero no entienden nada.
Toda esperanza en esta dirección quedará frustrada y sus tropiezos con las modelos (o patronas) serán todavía más ingratos. En muchos aspectos, la directiva mundial que invita a acentuar la feminidad de los varones para ponerse al día y ganar amigas es entendida por los hombres feministas al revés. Porque no se trata de ser más deseable a las mujeres militando a su sombra en el campo de batalla, sino en hacerse más deseable, en general, abriendo la luz y diversidad del campo.
De esa manera habrá sitio para todos y no ofuscación de cuerpos e ideas. Es decir: confusión de la justicia con el agasajo o de la equidad con la etiqueta. Los reveses sirven para aprender y, especialmente, cuando el ridículo que se hace en el envite brinda gratuitamente el antídoto natural contra la tentación de prorrogar la tontería.
Sólo es posible imaginar algo peor que un hombre feminista: la mujer barbuda. El hombre feminista -a menudo torpe o fracasado en la relación con la mujer- trata de congraciarse con las mujeres por el peor camino posible como es el de intentar copiarla. De esta manera, el hombre feminista resulta ser una réplica barata en la batalla de la mujer y, en consecuencia, termina convirtiéndose en su escudero. De ahí no pasa.
Deberá esperar que ella se defina otra vez para volver a definirse y encontrará, al cabo, su definición en ser aceptado como un elemento sin cabeza. Los hombres feministas se amoldan y las mujeres, con razón, recelan de ellos. Porque aunque no les venga mal de vez en cuando su apoyo, sólo les sirven como medios y nunca como sujetos enteros. De esa manera es fácil que se valgan de ellos en cuanto instrumentos, abusen de su obsequiosa disposición y terminen repudiándolos a causa de su blandura.
En resumidas cuentas, este hombre feminista podría ser mejor que la mujer barbuda puesto que, debido a su falsificación, le sería posible arrancarse el postizo en cualquier momento, pero es peor que la mujer barbuda en atención a su falsificación odiosa. Creen que seducirán a las mujeres mediante este cariño ideológico y que aparecerán ante ellas como "nuevos hombres" que abrazan el alma femenina. Pero no entienden nada.
Toda esperanza en esta dirección quedará frustrada y sus tropiezos con las modelos (o patronas) serán todavía más ingratos. En muchos aspectos, la directiva mundial que invita a acentuar la feminidad de los varones para ponerse al día y ganar amigas es entendida por los hombres feministas al revés. Porque no se trata de ser más deseable a las mujeres militando a su sombra en el campo de batalla, sino en hacerse más deseable, en general, abriendo la luz y diversidad del campo.
De esa manera habrá sitio para todos y no ofuscación de cuerpos e ideas. Es decir: confusión de la justicia con el agasajo o de la equidad con la etiqueta. Los reveses sirven para aprender y, especialmente, cuando el ridículo que se hace en el envite brinda gratuitamente el antídoto natural contra la tentación de prorrogar la tontería.
Las chicas bien cerdas
Son las de izquierdas.
Parece mentira que para echar un buen polvo haya que recurrir a tirarse a una rojilla exaltada y degenerada. A mí siempre me dio mucho más morbo una tía pepera y ultracatólica e hiperviciosa en la cama, pero cada vez me doy más cuenta de que eso no existe, y es una simple fantasía-pueril-distorsionadora-de-la-realidad. Es que las pijas estas de derechas me ponen enfermo; te la cogen con dos dedos, no vayan a mancharse.
Tampoco hay que olvidar, sin embargo, la variante de comunista ultrafeminista, que apenas se deja penetrar porque eso supone una mancillación de su orgullo. Luego, eso sí, pretenden parir sin mácula, como la Virgen María.
No obstante, todavía sueño con una noche loca de pasión encima de una esvástica-sábana y con los discursos de Hitler a volumen brutal. Porque, a pesar de todo, sigo pensando que las chicas bien hechas, son las de derechas.
Parece mentira que para echar un buen polvo haya que recurrir a tirarse a una rojilla exaltada y degenerada. A mí siempre me dio mucho más morbo una tía pepera y ultracatólica e hiperviciosa en la cama, pero cada vez me doy más cuenta de que eso no existe, y es una simple fantasía-pueril-distorsionadora-de-la-realidad. Es que las pijas estas de derechas me ponen enfermo; te la cogen con dos dedos, no vayan a mancharse.
Tampoco hay que olvidar, sin embargo, la variante de comunista ultrafeminista, que apenas se deja penetrar porque eso supone una mancillación de su orgullo. Luego, eso sí, pretenden parir sin mácula, como la Virgen María.
No obstante, todavía sueño con una noche loca de pasión encima de una esvástica-sábana y con los discursos de Hitler a volumen brutal. Porque, a pesar de todo, sigo pensando que las chicas bien hechas, son las de derechas.
Vamos a dejarnos de tonterías
Nuestro corazón, el corazón del Übermensch, está constituido de tal manera que, como el pedernal, tiene un fuego escondido que es despertado en ocasiones por una determinada música y armonía dejándolo postrado en éxtasis. Estas armonías son ecos de aquel mundo superior de belleza al que llamamos el mundo del espíritu; le recuerdan su relación con aquel mundo, y producen en él una emoción tan profunda y extraña que él mismo se ve incapacitado para explicarla. La música, cuando alcanza esos niveles de belleza, aviva la llama de cualquier clase de amor que se encuentre adormecido en nuestro corazón, ya sea terrenal y sensual o divino y espiritual.
Es posible que melodías como la de Jonathan Richman, Susana Estrada, o incluso Luna de Miel, no se aproximaran los suficiente a esta alta idea de la belleza espiritual, y con objeto de enderezar eso, el Señorito Miau tiene el gusto de presentar ante todos ustedes la nueva serie THE ALBUMS YOU MUST OWN OR DIE. O lo que es lo mismo; si no tenéis estos discos, no merecéis vivir.
Para ello, empezaremos con el glorioso año de 1967, escogiendo cinco álbumes claves de cada año; y continuaremos en este episodio hasta, digamos, 1971.
1967
1. The Velvet Underground - The Velvet Underground & Nico
2. Love - Forever Changes
3. Pink Floyd - The Piper at the Gates of Dawn
4. Jefferson Airplane - Surrealistic Pillow
5. The Doors - The Doors
1968
1. The Rolling Stones - Beggars Banquet
2. Aretha Franklin - Lady Soul
3. The Beatles - White Album
4. Johnny Cash - At Folsom Prison
5. Simon & Garfunkel - Bookends
1969
1. Led Zeppelin - Led Zeppelin
2. Nick Drake - Five Leaves Left
3. Velvet Underground - Velvet Underground
4. Led Zeppelin - Led Zeppelin II
5. The Rolling Stones - Let it Bleed
1970
1. Santana - Abraxas
2. George Harrison - All Thing Must Pass
3. Neil Young - After the Gold Rush
4. The Velvet Underground - Loaded
5. John Lennon - Plastic Ono Band
1971
1. The Rolling Stones - Sticky Fingers
2. Marvin Gaye - What's going on
3. Led Zeppelin - Led Zeppelin IV
4. The Who - Who's Next
5. Carole King - Tapestry
Y esto es todo por hoy, queriditos. Otro día, sigo con 1972.
Quiero ver vuestros emules echando humo. Miau.
Es posible que melodías como la de Jonathan Richman, Susana Estrada, o incluso Luna de Miel, no se aproximaran los suficiente a esta alta idea de la belleza espiritual, y con objeto de enderezar eso, el Señorito Miau tiene el gusto de presentar ante todos ustedes la nueva serie THE ALBUMS YOU MUST OWN OR DIE. O lo que es lo mismo; si no tenéis estos discos, no merecéis vivir.
Para ello, empezaremos con el glorioso año de 1967, escogiendo cinco álbumes claves de cada año; y continuaremos en este episodio hasta, digamos, 1971.
1967

1. The Velvet Underground - The Velvet Underground & Nico
2. Love - Forever Changes
3. Pink Floyd - The Piper at the Gates of Dawn
4. Jefferson Airplane - Surrealistic Pillow
5. The Doors - The Doors
1968

1. The Rolling Stones - Beggars Banquet
2. Aretha Franklin - Lady Soul
3. The Beatles - White Album
4. Johnny Cash - At Folsom Prison
5. Simon & Garfunkel - Bookends
1969

1. Led Zeppelin - Led Zeppelin
2. Nick Drake - Five Leaves Left
3. Velvet Underground - Velvet Underground
4. Led Zeppelin - Led Zeppelin II
5. The Rolling Stones - Let it Bleed
1970

1. Santana - Abraxas
2. George Harrison - All Thing Must Pass
3. Neil Young - After the Gold Rush
4. The Velvet Underground - Loaded
5. John Lennon - Plastic Ono Band
1971

1. The Rolling Stones - Sticky Fingers
2. Marvin Gaye - What's going on
3. Led Zeppelin - Led Zeppelin IV
4. The Who - Who's Next
5. Carole King - Tapestry
Y esto es todo por hoy, queriditos. Otro día, sigo con 1972.
Quiero ver vuestros emules echando humo. Miau.
Auge y caída del Señorito Miau
El fin de semana pasado, viajé a Madrid para entrevistarme con un directivo de ya.com; un tal Gonzalo Quintana. La semana anterior, había yo enviado una cartita dirigida al departamento encargado de los blogs de ya.com, en la que cuestionaba a estos señores sobre varios puntos que tenía algo difusos. El contenido exacto de la misiva es demasiado largo para ponerlo aquí íntegramente, pero esencialmente versaba acerca de cómo dos blogs tan planos y carentes de ingenio como el de Ardelia Lortz (el diario de una soltera) y el de la Miss, se habían mantenido inamovibles durante tanto tiempo en la página principal de los blogs, alternándose la primera posición del ranking de "los más leídos". Y al cabo de un par de días, recibí sorprendido la respuesta a mi carta, donde se me invitaba a una cena junto al máximo responsable de la sección de blogs.
Durante la entrevista, que tuvo lugar en un conocido hotel de la capital, el Señor Quintana contestó amablemente a todas mis dudas; y en un punto de nuestra larga conversación, me dijo de pronto: "Mire, Señorito Miau, usted lleva ya más de un mes en portada de ya.com, entre los cinco más leídos. Sin embargo, no hemos considerado a usted digno de portar la corona de laurel, el cetro supremo de Rey de los blogs, ya que no ha superado usted todavía la prueba".
Naturalmente, mi reacción fue exclamar confundido: "Oh, ¿pero hay una prueba? ¿Y en qué consiste, si puede saberse?".
Enseguida, el Señor Quintana se apresuró a pedir la cuenta, y me dijo: "Ya se lo contaré por el camino".
Tras salir del hotel, nos dirigimos hacia un edificio de oficinas cercano, donde presuntamente se encontraba la sede central de ya.com. Allí, me condujo hasta uno de los pisos, y después a una pequeña habitacioncita que se encontraba completamente a oscuras. Encendió la luz y ante mí se descubrió lo que sin duda parecía un cuarto diseñado por el mismísimo Marqués de Sade. Había en ese horrible lugar toda clase de aparatos de tortura y de macabros juguetitos eróticos.
Miré asustado al Señor Quintana, que ahora se mostraba ante mis ojos como una terrorífica especie de monstruo; y, mientras su boca se torcía en una mueca repugnante que dejaba caer un hilillo de asquerosa saliva, me espetó: "¿Acaso piensa usted, querido Señorito Miau, que no le he estado observando? ¿Cree, oh, ingenuo Señorito, que su culito prieto ha pasado inadvertido para mí? Verá; la prueba de la que le hablaba le brindará a usted la oportunidad de estar permanentemente entre los más leídos. Muchos bloggers han pasado ya por esta sala... La Canalla (oh, qué lengua), la Divina (oh, qué tetas), Pilimindrina (oh, qué... Oh)... -y, mientras se desabrochaba el cinturón, continuaba...-; y sí, está usted en lo cierto: los que mostraron menos escrúpulos a la hora de realizar la prueba fueron Ardelia y la Miss".
En ese momento, yo retrocedí, tropezando con un sofá con forma de pene y cayendo de espaldas sobre él. El Sr. Quintana, con los pantalones ya completamente bajados, me seguía mirando fijamente con los ojos inyectados en sangre, y, mientras acababa de desnudarse, pasó a relatarme todas las vejaciones a las que habían sido sometidas Ardelia y la Miss (que, como descubrí más tarde, realmente no es tal Miss, sino un chico de Palencia, de nombre Pablo Velasco).
Lo que pasó a continuación, me lo reservo, aunque es fácilmente deducible si se sigue mi progresión en la lista de "los más leídos" a partir de ahora.
Por otro lado, debo confesar mi preocupación, al ver que la Sra. Miau perpetró hace pocos días esta "hazaña".
Y ya está. Lo cierto es que con la ayuda del Señor Quintana o sin ella, he obtenido desde que tengo puesto mi estupendo contadorcito (menos de un mes), la friolera de 10.000 visitas. Muchas gracias a todos, os ciber-quiero un montón.

Durante la entrevista, que tuvo lugar en un conocido hotel de la capital, el Señor Quintana contestó amablemente a todas mis dudas; y en un punto de nuestra larga conversación, me dijo de pronto: "Mire, Señorito Miau, usted lleva ya más de un mes en portada de ya.com, entre los cinco más leídos. Sin embargo, no hemos considerado a usted digno de portar la corona de laurel, el cetro supremo de Rey de los blogs, ya que no ha superado usted todavía la prueba".
Naturalmente, mi reacción fue exclamar confundido: "Oh, ¿pero hay una prueba? ¿Y en qué consiste, si puede saberse?".
Enseguida, el Señor Quintana se apresuró a pedir la cuenta, y me dijo: "Ya se lo contaré por el camino".
Tras salir del hotel, nos dirigimos hacia un edificio de oficinas cercano, donde presuntamente se encontraba la sede central de ya.com. Allí, me condujo hasta uno de los pisos, y después a una pequeña habitacioncita que se encontraba completamente a oscuras. Encendió la luz y ante mí se descubrió lo que sin duda parecía un cuarto diseñado por el mismísimo Marqués de Sade. Había en ese horrible lugar toda clase de aparatos de tortura y de macabros juguetitos eróticos.
Miré asustado al Señor Quintana, que ahora se mostraba ante mis ojos como una terrorífica especie de monstruo; y, mientras su boca se torcía en una mueca repugnante que dejaba caer un hilillo de asquerosa saliva, me espetó: "¿Acaso piensa usted, querido Señorito Miau, que no le he estado observando? ¿Cree, oh, ingenuo Señorito, que su culito prieto ha pasado inadvertido para mí? Verá; la prueba de la que le hablaba le brindará a usted la oportunidad de estar permanentemente entre los más leídos. Muchos bloggers han pasado ya por esta sala... La Canalla (oh, qué lengua), la Divina (oh, qué tetas), Pilimindrina (oh, qué... Oh)... -y, mientras se desabrochaba el cinturón, continuaba...-; y sí, está usted en lo cierto: los que mostraron menos escrúpulos a la hora de realizar la prueba fueron Ardelia y la Miss".
En ese momento, yo retrocedí, tropezando con un sofá con forma de pene y cayendo de espaldas sobre él. El Sr. Quintana, con los pantalones ya completamente bajados, me seguía mirando fijamente con los ojos inyectados en sangre, y, mientras acababa de desnudarse, pasó a relatarme todas las vejaciones a las que habían sido sometidas Ardelia y la Miss (que, como descubrí más tarde, realmente no es tal Miss, sino un chico de Palencia, de nombre Pablo Velasco).
Lo que pasó a continuación, me lo reservo, aunque es fácilmente deducible si se sigue mi progresión en la lista de "los más leídos" a partir de ahora.
Por otro lado, debo confesar mi preocupación, al ver que la Sra. Miau perpetró hace pocos días esta "hazaña".
Y ya está. Lo cierto es que con la ayuda del Señor Quintana o sin ella, he obtenido desde que tengo puesto mi estupendo contadorcito (menos de un mes), la friolera de 10.000 visitas. Muchas gracias a todos, os ciber-quiero un montón.

Cómo preparar un Gin-tonic

Ingredientes:
- 1/3 Ginebra
- 2/3 Tónica
- Media rodaja de limón
- Hielo
Preparación:
El Gin-tonic ha de hacerse con tónica Finley y ginebra Bombay Sapphire o azulada (como en sus orígenes en la India Británica, donde se empezó a consumir para combatir la malaria gracias a la quinina de la tónica). También nos vale la tónica Schweppes. Queda terminantemente prohibido beberse con tónica Nordic Mist; esa basura que comercializa la vulgar marca Coca-Cola. Para la ginebra aceptamos Tanqueray y Gordon's. Con Beefeater hacemos un esfuerzo.
La mezcla es un tercio de ginebra y dos tercios de tónica. Se exprime dentro del vaso la piel del limón, impregnándolo del ceste para aromatizar y se unta el borde del mismo con los laterales de dicha piel antes de sumergirla. Por último, se verte la tónica por las paredes de la copa o vaso para evitar la perdida del gas carbónico.
Esta forma de hacer el gin tonic es la que distingue a un caballero de un zafio, a un gentleman de un majadero, a un upper class de un non-upper class. Disfrutad.
Y recordad, pequeñines: la cerveza no se bebe; es vulgar.
Plastic Fantastic Lover
Después del enésimo ataque de histeria de la Sra. Miau, lo tengo decidido. Voy a encargar una real doll.
Por poco más de medio kilo de billetes, dispondré de una auténtica máquina de follar, y lo que es mejor: sin tampax, ni discusiones, ni rollos.
"Si hay algo mejor que estar con una real doll, es estar con dos", asegura Kevin, un coleccionista de muñecas partícipe de uno de los foros del portal de Kuroneko, nombre de una muñeca japonesa que no sólo tiene su propio sitio web, sino que invita a los cibernautas a visitar los links de sus primas, hermanas y amigas de todo el mundo.
Allí cada una responde las preguntas más íntimas sobre gustos y aficiones, mientras ellos eligen cómo fabricarán a la mujer ideal: pueden escoger desde el color y estilo del pelo, el de las uñas y el de los ojos, hasta el del vello público.
Por supuesto también la talla de brasier, las medidas corporales y el número de zapatos, pero eso sí, disponiéndose a pagar sumas que alcanzan los 6.000 dólares. Los clones de Pamela Anderson son los más pedidos.
Casi todas pesan 100 libras y están hechas de silicona, tubos de cloruro de polivinio (PVC) y empalmes de acero para unir las extremidades y al tiempo darles movilidad. En sus partes íntimas tienen jalea, material que, según sus fabricantes, proporciona sensaciones genuinas de placer. A algunas de estas Venus de vinilo, se les puede rellenar el busto con agua caliente a través de válvulas situadas en su espalda, y otras tienen bajo su melena una bomba manual de goma que posibilita que su garganta realice contracciones.
Un sujeto como Kevin, que pagó 5.000 dólares por su muñeca, tuvo que ahorrar hasta un año y medio para poder comprarla y lo justifica con una frase: "La gente sueña con grandes viajes e igual vive una vida miserable. Kuroneko me hace feliz desde el día que la adquirí. ¿No es suficiente razón?"
Y concluye: "Si gasto el dinero en viajes, entonces veré en cualquier boutique ropa de mujer y si no tengo a quien ponérsela, ¿de qué vale?".
Es también el caso de José, un ciudadano americano que encontró en su real doll Sharla, un sueño de caucho hecho realidad. Mandó a moldear su esqueleto y articulaciones en metal y exigió al fabricante unas medidas protuberantes: 100-56-86.
Por ella pagó 4.000 dólares. No obstante, su cuerpo es frío como un cadáver y por eso José utiliza cobertores eléctricos o le da un baño caliente a su silenciosa amante. Además, usa talco de bebé para absorber el aceite de silicona de sus partes íntimas.
Cuando José regresa de su trabajo en Los Ángeles, saluda a Sharla con un beso. Le regala lencería y sostenes sensuales y a veces cena con ella a la luz de las velas. Cuando lo invade el deseo, trata de seducirla: "Simplemente es una mujer fantástica", dice José; "siempre recibes lo que quieres". A pesar de ello, cuando llegan las visitas, Sharla debe ocultarse en el guardarropa.
En fin, yo ya he rellenado la solicitud. Mi real doll se llama Stephanie, y es clavadita a Sandra Bullock. Podéis verla aquí.
También he encargado uno de éstos, para cuando me dé la vena "tonta"...
Me han dicho que tardarán un par de semanas en llegar. Mientras tanto, tendré que seguir soportando un poco las neuras de la Sra.; pero pienso esperanzado en un futuro lleno de plástico y felicidad.
Miau.
Por poco más de medio kilo de billetes, dispondré de una auténtica máquina de follar, y lo que es mejor: sin tampax, ni discusiones, ni rollos.
"Si hay algo mejor que estar con una real doll, es estar con dos", asegura Kevin, un coleccionista de muñecas partícipe de uno de los foros del portal de Kuroneko, nombre de una muñeca japonesa que no sólo tiene su propio sitio web, sino que invita a los cibernautas a visitar los links de sus primas, hermanas y amigas de todo el mundo.Allí cada una responde las preguntas más íntimas sobre gustos y aficiones, mientras ellos eligen cómo fabricarán a la mujer ideal: pueden escoger desde el color y estilo del pelo, el de las uñas y el de los ojos, hasta el del vello público.
Por supuesto también la talla de brasier, las medidas corporales y el número de zapatos, pero eso sí, disponiéndose a pagar sumas que alcanzan los 6.000 dólares. Los clones de Pamela Anderson son los más pedidos.
Casi todas pesan 100 libras y están hechas de silicona, tubos de cloruro de polivinio (PVC) y empalmes de acero para unir las extremidades y al tiempo darles movilidad. En sus partes íntimas tienen jalea, material que, según sus fabricantes, proporciona sensaciones genuinas de placer. A algunas de estas Venus de vinilo, se les puede rellenar el busto con agua caliente a través de válvulas situadas en su espalda, y otras tienen bajo su melena una bomba manual de goma que posibilita que su garganta realice contracciones.
Un sujeto como Kevin, que pagó 5.000 dólares por su muñeca, tuvo que ahorrar hasta un año y medio para poder comprarla y lo justifica con una frase: "La gente sueña con grandes viajes e igual vive una vida miserable. Kuroneko me hace feliz desde el día que la adquirí. ¿No es suficiente razón?"
Y concluye: "Si gasto el dinero en viajes, entonces veré en cualquier boutique ropa de mujer y si no tengo a quien ponérsela, ¿de qué vale?".
Es también el caso de José, un ciudadano americano que encontró en su real doll Sharla, un sueño de caucho hecho realidad. Mandó a moldear su esqueleto y articulaciones en metal y exigió al fabricante unas medidas protuberantes: 100-56-86. Por ella pagó 4.000 dólares. No obstante, su cuerpo es frío como un cadáver y por eso José utiliza cobertores eléctricos o le da un baño caliente a su silenciosa amante. Además, usa talco de bebé para absorber el aceite de silicona de sus partes íntimas.
Cuando José regresa de su trabajo en Los Ángeles, saluda a Sharla con un beso. Le regala lencería y sostenes sensuales y a veces cena con ella a la luz de las velas. Cuando lo invade el deseo, trata de seducirla: "Simplemente es una mujer fantástica", dice José; "siempre recibes lo que quieres". A pesar de ello, cuando llegan las visitas, Sharla debe ocultarse en el guardarropa.
En fin, yo ya he rellenado la solicitud. Mi real doll se llama Stephanie, y es clavadita a Sandra Bullock. Podéis verla aquí.
También he encargado uno de éstos, para cuando me dé la vena "tonta"...
Me han dicho que tardarán un par de semanas en llegar. Mientras tanto, tendré que seguir soportando un poco las neuras de la Sra.; pero pienso esperanzado en un futuro lleno de plástico y felicidad.
Miau.
Citas célebres, mías
1. No hay agujeros prohibidos.
2. Quien a buen árbol se arrima, pierde el pan y pierde el perro.
3. Los seres humanos son una cuadrilla de masoquistas; el que se escape para ser el sádico, tendrá el control.
4. En las relaciones de pareja siempre hay un yunque y un martillo; uno que quiere y otro que se deja querer.
5. El problema de engañar es que uno empieza a sentirse impune, que no lo descubrirán; y al final la confianza es lo que le mata.
6. No basta con ser malo, también hay que parecerlo.
7. Creo que si no fuera un enfermo mental, podría hacer grandes cosas en esta vida.
8. Mentir crea adicción; quiero decir, comienzas con una mentira, continuas con otras, luego con otra, y cuando te vienes a dar cuenta, ya no puedes parar.
9. El mayor error que se puede tener en esta vida es albergar la esperanza de que alguien va a cambiar; la gente no cambia.
10. Los seres superiores no destacan por una especial inteligencia o cultura; más bien, es una cuestión de romanticismo y grandeza espiritual.
11. Todas las mujeres son unas rebeldes, y normalmente están en revolución contra ellas mismas.
12. Se non foras nick, te daba dos hostias.
13. Francamente, la gente que se limpia el culo con papel me parece despreciable.
14. Una puta es aquélla que mercadea con las cosas; la que folla con todo el que puede sólo es una bonita chica promiscua.
15. Hay seres excepcionalmente dotados de una sensibilidad exquisita, espíritus libres, verdaderos dioses, que día a día tienen que enfrentarse a la vulgaridad de la necia mayoría.
2. Quien a buen árbol se arrima, pierde el pan y pierde el perro.
3. Los seres humanos son una cuadrilla de masoquistas; el que se escape para ser el sádico, tendrá el control.
4. En las relaciones de pareja siempre hay un yunque y un martillo; uno que quiere y otro que se deja querer.
5. El problema de engañar es que uno empieza a sentirse impune, que no lo descubrirán; y al final la confianza es lo que le mata.
6. No basta con ser malo, también hay que parecerlo.
7. Creo que si no fuera un enfermo mental, podría hacer grandes cosas en esta vida.
8. Mentir crea adicción; quiero decir, comienzas con una mentira, continuas con otras, luego con otra, y cuando te vienes a dar cuenta, ya no puedes parar.
9. El mayor error que se puede tener en esta vida es albergar la esperanza de que alguien va a cambiar; la gente no cambia.
10. Los seres superiores no destacan por una especial inteligencia o cultura; más bien, es una cuestión de romanticismo y grandeza espiritual.
11. Todas las mujeres son unas rebeldes, y normalmente están en revolución contra ellas mismas.
12. Se non foras nick, te daba dos hostias.
13. Francamente, la gente que se limpia el culo con papel me parece despreciable.
14. Una puta es aquélla que mercadea con las cosas; la que folla con todo el que puede sólo es una bonita chica promiscua.
15. Hay seres excepcionalmente dotados de una sensibilidad exquisita, espíritus libres, verdaderos dioses, que día a día tienen que enfrentarse a la vulgaridad de la necia mayoría.
Por qué le da un ataque de locura al Sr. Miau
Hay una peliculita excelente, del año 69, de ese genio alemán que fue Rainer Werner Fassbinder. En ella se muestran escenas de la vida cotidiana de un tal Señor R., un modesto delineante que trabaja en un estudio de arquitectura. Perteneciente a la clase media, este hombre tiene esposa e hijo, y es una persona tranquila y equilibrada, tal vez un poco cohibida y gris. A excepción de sus dolores de cabeza, todo parece irle bien. En su matrimonio lleva la voz cantante su esposa, que no ejerce ninguna profesión y parece más ambiciosa que él. Un paseo con la familia, una comida dominical con los padres, disfrutar de la televisión por la noche, una fiesta en el lugar de trabajo en la que toma unas copas de más, pequeños problemas pedagógicos con su hijo que le llevan a hablar con la maestra, la evocación de recuerdos escolares cuando se encuentra en compañía de un amigo del colegio, o el intento de compra de un disco que desea regalar a su mujer son algunos de los pasajes que certifican que en su rutina diaria no ocurre ningún suceso especial..., hasta que una noche, sin dar señales de excitación interna, mientras su mujer charla con una vecina y él se encuentra viendo la televisión, coge un candelabro y casi de forma autómata mata a la vecina, a su esposa y al niño que está dormido. Al día siguiente, cuando la policía acude a detenerlo, lo encuentra ahorcado en los lavabos del estudio donde estaba empleado.
Muchas veces, la rectilineidad de nuestras vidas nos psicotiza hasta el punto de convertirnos en autómatas; y la única solución que nos queda para escapar de la rutina, el aislamiento, el aburrimiento en definitiva, es cometer una gran locura. Ahí traslúcese el reto, la rabia, la indignación; la voz del espíritu sublevado ante la monotonía de los fenómenos. Unos matan a otros, otros se matan a sí mismos. Otros, como yo, deciden dedicarse a la fornicación desmedida como una suerte de perversa y desesperada liberación. La Sra. Miau no entiende que yo contacte con otras chicas para hacer el amor y por eso me crucifica en su blog. No entiende que mi espíritu no se avenga a ese sinsentido que caracteriza nuestras vidas, a esa mecánica y vacía existencia; y necesite de algún modo huir.
Y huir es lo que hice cuando el otro día forniqué con esa divorciada salmantina. En el preciso instante en que laceré sus entrañas con mi barra de fuego, me elevé y exploté allí arriba, dondequiera que me encontrara; me aparté por unos segundos de esa fría tiniebla y ese hastío que empezaban a consumirme.
Yo no soy malo, os lo juro por Dios. Es sólo que llegó un momento en que me ahogó el vivir; en que mi alma no se avenía a la rectilineidad de los acontecimientos y reclamaba inconscientemente algo más complejo. Algo como la tortuosidad de una vagina inveterada. Y desde que he mostrado aquí mis encantos recibo continuamente correos de mujeres y hombres de todas las edades. Personas que buscan quizá lo mismo que yo, no lo sé. Lo único que sé es que necesito aliviar mi dolorosa y atormentada disposición de espíritu, y ésta es la mejor forma de hacerlo que conozco.
Muchas veces, la rectilineidad de nuestras vidas nos psicotiza hasta el punto de convertirnos en autómatas; y la única solución que nos queda para escapar de la rutina, el aislamiento, el aburrimiento en definitiva, es cometer una gran locura. Ahí traslúcese el reto, la rabia, la indignación; la voz del espíritu sublevado ante la monotonía de los fenómenos. Unos matan a otros, otros se matan a sí mismos. Otros, como yo, deciden dedicarse a la fornicación desmedida como una suerte de perversa y desesperada liberación. La Sra. Miau no entiende que yo contacte con otras chicas para hacer el amor y por eso me crucifica en su blog. No entiende que mi espíritu no se avenga a ese sinsentido que caracteriza nuestras vidas, a esa mecánica y vacía existencia; y necesite de algún modo huir.
Y huir es lo que hice cuando el otro día forniqué con esa divorciada salmantina. En el preciso instante en que laceré sus entrañas con mi barra de fuego, me elevé y exploté allí arriba, dondequiera que me encontrara; me aparté por unos segundos de esa fría tiniebla y ese hastío que empezaban a consumirme.
Yo no soy malo, os lo juro por Dios. Es sólo que llegó un momento en que me ahogó el vivir; en que mi alma no se avenía a la rectilineidad de los acontecimientos y reclamaba inconscientemente algo más complejo. Algo como la tortuosidad de una vagina inveterada. Y desde que he mostrado aquí mis encantos recibo continuamente correos de mujeres y hombres de todas las edades. Personas que buscan quizá lo mismo que yo, no lo sé. Lo único que sé es que necesito aliviar mi dolorosa y atormentada disposición de espíritu, y ésta es la mejor forma de hacerlo que conozco.
La censura en los blogs
La envidia es muy mala, dicen que es el pecado capital de este país; y si uno destaca, se muestra libre, insolente y arrogante, genera en ciertos personajillos acomplejados un rencor sordo y constante.
Yo, en el tiempo que llevo escribiendo y comentando cordialmente en blogs, he sido víctima de varios atropellos injustificables, sólo por el hecho de disentir de ciertas opiniones que, frente a mi alta idea de la dignidad, el buen gusto y el savoir faire, me parecían de todo punto aberrantes. Pues bien, quiero que todos sepáis que hay muchos fascistillas en estos blogs que se dedican a ir borrando mensajes, simplemente porque no les haces la pelota y les dices claramente lo que piensas.
Como ya comenté el otro día, eso además me parece un signo bastante notable de debilidad y de incapacidad para responder a una crítica, chanza o incluso insulto (a mí se me ha dicho aquí casi de todo, y nunca he borrado un mensaje de ese tipo), con el suficiente ingenio o donaire. De hecho, he observado que el uso indiscriminado de la opción de eliminar mensaje se da con más frecuencia en los blogs cuyos dueños son víctimas de una inseguridad manifiesta que han ido demostrando aquí a través de sus penosos posts. Los clásicos mediocres acomplejadillos que se crean un blog para proyectar su neurosis en él. En parte me recuerdan a la típica tiawena69 de los chats, que escoge ese nick para sentirse sexualmente atractiva en la virtualidad, ya que su realidad es mucho más patética; y cualquier atisbo de menoscabo hacia esa imagencita virtual suya, se transforma en motivo para que esa pobre chica dé rienda suelta a sus instintos más bajunos.
Otra cosa es que, amparados en la impunidad que otorga el anonimato en Internet, haya gente que se dedique a hablar de datos reales personales de los bloggers; y aunque yo no estoy a favor de la censura de ningún tipo, opino que en ese caso sí se debe borrar el mensaje, e incluso sacar a la palestra pública los datos personales de los que se dispongan de ese sujeto para su escarnio. De todas maneras, cuando se trata de Internet, es muy difícil concretar ciertas cosas respecto a la persona real de los que escriben. Es como cuando hace días leí comentar a Ladina, creo que en relación a los insultos recibidos por Melona en su blog; que ella borraba los mensajes insultantes siempre que no estuvieran "firmados". Esto me parece bien en el sentido de que ocultarse tras un nick distinto al habitual para soltar la infamia de turno es algo que demuestra una gran cobardía y vileza; pero por otra parte, es un acto en realidad estéril, ya que mediante el sistema de estos blogs, es relativamente fácil descubrir la verdadera identidad de quien lo haga. Y aun así, lo cierto es que todos seguimos siendo los mismos individuos anónimos, puesto que venimos aquí con máscaras a escribir, y el hecho de que usemos una durante un determinado tiempo, no nos confiere ningún status particular en materia de identidades. Es decir, no adjuntamos nuestro DNI cuando escribimos aquí; luego un cambio de identidad virtual es algo en cierto modo irrelevante.
No obstante, haré una pequeña concesión: un blog es algo, en ocasiones, personalísimo y es hasta cierto punto aceptable que su dueño lo maneje a su voluntad eliminando los mensajes que no sean de su agrado o bloqueando a la gente (y digo hasta cierto punto, porque si alguien no está abierto a la crítica o al debate de las ideas que expone en sus posts, simplemente que marque la casilla de no aceptar comentarios). Lo que no es de ninguna manera aceptable es que tras adoptar esa actitud fascistoide, pretendan mantener un hálito de santidad de cara a su cohorte de fieles. Por eso está aquí el Señorito Miau, para denunciar todo ese tipo de actitudes coartadoras de la libertad de expresión, y para que los muchos Mussolinis de carnaval que pululan por estos blogs no se vayan de rositas.
Para finalizar, quiero lanzar desde aquí un importante llamamiento a favor de la libertad de expresión en los blogs. Elige ser libre, elige ser un ser humano. Ellos no pudieron; son sólo masa aborregada inútil y mezquina; nauseabundos seres llenos de inquina, despreciables sin duda, basura en los blogs y en la vida. Todos lo sabemos; ellos también. Por eso están tan acomplejados, no son nada y no valen nada. Cómo no reírnos de ellos, su propia existencia es caricaturesca, sin atisbo de personalidad, los monigotes y las neuróticas, dan una mezcla entre pena y asco; y a menudo causan risión por la manera en que se arrastran en este mundo y estos blogs. Elige no ser como ellos. Elige no pulsar la opción de eliminar mensaje. Elige el rico duelo dialéctico, la espuma de la batalla de las letras; di no a la cobardía y al fascismo más retrógrado. Di NO A LA CENSURA en los blogs.
Yo, en el tiempo que llevo escribiendo y comentando cordialmente en blogs, he sido víctima de varios atropellos injustificables, sólo por el hecho de disentir de ciertas opiniones que, frente a mi alta idea de la dignidad, el buen gusto y el savoir faire, me parecían de todo punto aberrantes. Pues bien, quiero que todos sepáis que hay muchos fascistillas en estos blogs que se dedican a ir borrando mensajes, simplemente porque no les haces la pelota y les dices claramente lo que piensas.
Como ya comenté el otro día, eso además me parece un signo bastante notable de debilidad y de incapacidad para responder a una crítica, chanza o incluso insulto (a mí se me ha dicho aquí casi de todo, y nunca he borrado un mensaje de ese tipo), con el suficiente ingenio o donaire. De hecho, he observado que el uso indiscriminado de la opción de eliminar mensaje se da con más frecuencia en los blogs cuyos dueños son víctimas de una inseguridad manifiesta que han ido demostrando aquí a través de sus penosos posts. Los clásicos mediocres acomplejadillos que se crean un blog para proyectar su neurosis en él. En parte me recuerdan a la típica tiawena69 de los chats, que escoge ese nick para sentirse sexualmente atractiva en la virtualidad, ya que su realidad es mucho más patética; y cualquier atisbo de menoscabo hacia esa imagencita virtual suya, se transforma en motivo para que esa pobre chica dé rienda suelta a sus instintos más bajunos.
Otra cosa es que, amparados en la impunidad que otorga el anonimato en Internet, haya gente que se dedique a hablar de datos reales personales de los bloggers; y aunque yo no estoy a favor de la censura de ningún tipo, opino que en ese caso sí se debe borrar el mensaje, e incluso sacar a la palestra pública los datos personales de los que se dispongan de ese sujeto para su escarnio. De todas maneras, cuando se trata de Internet, es muy difícil concretar ciertas cosas respecto a la persona real de los que escriben. Es como cuando hace días leí comentar a Ladina, creo que en relación a los insultos recibidos por Melona en su blog; que ella borraba los mensajes insultantes siempre que no estuvieran "firmados". Esto me parece bien en el sentido de que ocultarse tras un nick distinto al habitual para soltar la infamia de turno es algo que demuestra una gran cobardía y vileza; pero por otra parte, es un acto en realidad estéril, ya que mediante el sistema de estos blogs, es relativamente fácil descubrir la verdadera identidad de quien lo haga. Y aun así, lo cierto es que todos seguimos siendo los mismos individuos anónimos, puesto que venimos aquí con máscaras a escribir, y el hecho de que usemos una durante un determinado tiempo, no nos confiere ningún status particular en materia de identidades. Es decir, no adjuntamos nuestro DNI cuando escribimos aquí; luego un cambio de identidad virtual es algo en cierto modo irrelevante.
No obstante, haré una pequeña concesión: un blog es algo, en ocasiones, personalísimo y es hasta cierto punto aceptable que su dueño lo maneje a su voluntad eliminando los mensajes que no sean de su agrado o bloqueando a la gente (y digo hasta cierto punto, porque si alguien no está abierto a la crítica o al debate de las ideas que expone en sus posts, simplemente que marque la casilla de no aceptar comentarios). Lo que no es de ninguna manera aceptable es que tras adoptar esa actitud fascistoide, pretendan mantener un hálito de santidad de cara a su cohorte de fieles. Por eso está aquí el Señorito Miau, para denunciar todo ese tipo de actitudes coartadoras de la libertad de expresión, y para que los muchos Mussolinis de carnaval que pululan por estos blogs no se vayan de rositas.
Para finalizar, quiero lanzar desde aquí un importante llamamiento a favor de la libertad de expresión en los blogs. Elige ser libre, elige ser un ser humano. Ellos no pudieron; son sólo masa aborregada inútil y mezquina; nauseabundos seres llenos de inquina, despreciables sin duda, basura en los blogs y en la vida. Todos lo sabemos; ellos también. Por eso están tan acomplejados, no son nada y no valen nada. Cómo no reírnos de ellos, su propia existencia es caricaturesca, sin atisbo de personalidad, los monigotes y las neuróticas, dan una mezcla entre pena y asco; y a menudo causan risión por la manera en que se arrastran en este mundo y estos blogs. Elige no ser como ellos. Elige no pulsar la opción de eliminar mensaje. Elige el rico duelo dialéctico, la espuma de la batalla de las letras; di no a la cobardía y al fascismo más retrógrado. Di NO A LA CENSURA en los blogs.
Sobre las quedadas
Según he leído en varios blogs, en esta comunidad de bitácoras se celebran quedadas con cierta frecuencia; ya sabéis, esas bonitas reuniones a veces multitudinarias, a veces no tanto, donde los nicks traspasan por una noche, o por dos, la cruel barrera que los condena a verse alejados del Imperio de los sentidos, relegándolos a la miserable categoría de meros entes virtuales. Durante esa noche, los bloggers son dotados de la capacidad divina de sentir, de palpar; la carne se hace tangible, porque es sólo en este justo momento cuando se despoja de los castradores trazos que conforman la fisonomía de la letra, para existir como tal; para volver a ese estado natural tan liberador tras la mortal asfixia que produce el encierro de los códigos xhtml.
A mí las quedadas me enloquecen, me maravillan y sulibeyan. Adoro la sensación agridulce que se queda en la boca tras compartir esa deliciosa velada con cien desconocidos, que a partir de ese momento pasarán a ser cien desconocidos con un rostro y un nombre; adoro la instantánea materialización de lo invisible, la naturalización de lo artificial, la conversión del terciopelo en seda azache.
Por eso quiero ir a una quedada. Estoy mortalmente cansado de escribir para gente que ni me ve ni me siente. Gente que muere cuando aprieto el botón de alimentación de mi ordenador. No quiero más gente que me mire a través de su pantalla; quiero gente que me toque, que bese tres veces mis rosadas mejillas, que me abrace fugazmente, casi sin pensarlo; que succione mi pene henchido de amor por esa gente. Sentir su tacto, respirar su fragancia, mirarla a los ojos. Directamente, todo directamente; sin tubos de rayos catódicos por medio; sin horrible plasma.
Hubo un tiempo, glorioso tiempo, en el que yo asistía a muchas quedadas. Fue durante mi periplo en Trivialnet, ahora Trivillé. Allí desconocí a mucha gente. Y era todo tan hermoso... El fiero nick era gente amable, y el mansito detestable. Aprendí la primera regla de Internet: nadie es quien dice ser, tampoco quien parece.
Y así, ebrio de gente, me embarqué en mil viajes en busca de más. Conocí también el curioso mundo de las micro-quedadas. Éstas suelen ser de dos personas, algo mucho más íntimo, donde verdaderamente puede llegar a conocerse a alguien. Recuerdo que me acosté con muchas chicas y aprendí otra importante lección, las que están buenas y buscan sexo por Internet, evidencian que algo no va bien en sus vidas. Por eso lo dejé. Sin embargo, ahora me ha vuelto a picar el gusanillo y sólo Dios sabe lo que me espera; las aventuras que restan por llegar.
Miau.
Edición de última hora: Ante la enorme acogida que ha tenido la iniciativa quedadil, queda convocada la primera QUEDADA-ORGÍA-BACANAL, para la práctica del amor libre entre bloggers, que tendrá lugar el próximo mes de Septiembre en mi chalecito de la costa almeriense. Todos los gastos corren de mi cuenta. Vayan apuntándose.
Si estás harto de hacerte pajas frente a tu monitor mientras contemplas las fotos de los "Acerca de" en los blogs de ya.com, ésta es tu oportunidad. Miau.
A mí las quedadas me enloquecen, me maravillan y sulibeyan. Adoro la sensación agridulce que se queda en la boca tras compartir esa deliciosa velada con cien desconocidos, que a partir de ese momento pasarán a ser cien desconocidos con un rostro y un nombre; adoro la instantánea materialización de lo invisible, la naturalización de lo artificial, la conversión del terciopelo en seda azache.
Por eso quiero ir a una quedada. Estoy mortalmente cansado de escribir para gente que ni me ve ni me siente. Gente que muere cuando aprieto el botón de alimentación de mi ordenador. No quiero más gente que me mire a través de su pantalla; quiero gente que me toque, que bese tres veces mis rosadas mejillas, que me abrace fugazmente, casi sin pensarlo; que succione mi pene henchido de amor por esa gente. Sentir su tacto, respirar su fragancia, mirarla a los ojos. Directamente, todo directamente; sin tubos de rayos catódicos por medio; sin horrible plasma.
Hubo un tiempo, glorioso tiempo, en el que yo asistía a muchas quedadas. Fue durante mi periplo en Trivialnet, ahora Trivillé. Allí desconocí a mucha gente. Y era todo tan hermoso... El fiero nick era gente amable, y el mansito detestable. Aprendí la primera regla de Internet: nadie es quien dice ser, tampoco quien parece.
Y así, ebrio de gente, me embarqué en mil viajes en busca de más. Conocí también el curioso mundo de las micro-quedadas. Éstas suelen ser de dos personas, algo mucho más íntimo, donde verdaderamente puede llegar a conocerse a alguien. Recuerdo que me acosté con muchas chicas y aprendí otra importante lección, las que están buenas y buscan sexo por Internet, evidencian que algo no va bien en sus vidas. Por eso lo dejé. Sin embargo, ahora me ha vuelto a picar el gusanillo y sólo Dios sabe lo que me espera; las aventuras que restan por llegar.
Miau.
Edición de última hora: Ante la enorme acogida que ha tenido la iniciativa quedadil, queda convocada la primera QUEDADA-ORGÍA-BACANAL, para la práctica del amor libre entre bloggers, que tendrá lugar el próximo mes de Septiembre en mi chalecito de la costa almeriense. Todos los gastos corren de mi cuenta. Vayan apuntándose.
Si estás harto de hacerte pajas frente a tu monitor mientras contemplas las fotos de los "Acerca de" en los blogs de ya.com, ésta es tu oportunidad. Miau.
Yo también quiero una cuchi-pandi
Conversando con mi amiga Gilda me he enterado de lo que es una "cuchi-pandi" y no puedo ocultar mi deseo de tener la mía propia. Según me ha dicho*, se trata de un grupito cerrado de amigos que se comentan todos los posts y se dan muchos ciber-besitos. De todas formas, seguro que la mayoría ya sabéis de qué va el asunto. Al parecer esto del cuchipandillismo es un fenómeno muy extendido por toda esta comunidad y perfectamente conocido por todos; aunque yo, como soy relativamente nuevo aquí, lo ignoraba por completo.
Pero ahora, lo que a mí me gustaría decir es que quiero tener mi propia cuchi-pandi cuanto antes; quiero dejar de ser un paria en esta comunidad de bitácoras y necesito perentoriamente que alguna pandi me acoja en su seno. ¿Es acaso pedir mucho? Veréis: yo me siento muy solo; soy un chico con unas tremendas carencias sociales y emocionales; Internet es lo único que tengo. He de superar de alguna forma la bajísima autoestima que mi pobre vida de sociópata me ha ocasionado, y eso sólo puede ser posible mediante el amor y la compresión de una cuchi-pandi que sustituya a la madre amantísima que nunca tuve. Tengo de veras muchas esperanzas en este proyecto. He escuchado que otros chicos tarados como yo lo han probado y les ha ido muy bien. Dicen que es una terapia excepcional ésa de relatar aquí tus cuitas para que otros nicks cordiales te animen y te digan mil parabienes y melifluas zalamerías. Y veréis, yo tengo que evadirme de algún modo de mi miserable realidad escribiendo aquí cosas maravillosas y divertidas; cosas que ni por asomo tienen cabida en mi vida gris y anodina..., pero no sé, jope; cuando las escribo aquí siento como si de verdad las viviera. Me realiza virtualmente construirme una imagencita de chico diez. Quiero proclamar a los cuatro vientos que mi vida es diferente; que estoy orgullosísimo de mi pasado, que mi presente es envidiable y que mi futuro está lleno de cielos azules de tarjeta postal y un millón de davidbisbales girando sobre sí mismos en medio de campos verdes moteados de amapolas rojas y margaritas blancas y amarillas.
Y nubes como puñadicos de algodón, por supuesto.
Para empezar, voy a modificar mi sección de enlaces, incluyendo a mucha más gente. Si antes tenía sólo un pequeño apartadito para las páginas de mis amiguis, ahora tendré dos; y si es preciso recurriré a ese truquito tan extraño que vi en el blog de ayuda para las nulidades informáticas como yo, con objeto de poner más enlaces todavía. Cuarenta, cincuenta, cien, mil, cuarenta mil... Quiero estar rodeado de linkitos; quiero tener un millón de ciber-amigos. Ellos no me escupen ni me lanzan piedras cuando me ven paseando con mis andares de moña por la calle. Ellos son tan atentos y comprensivos... Siempre están ahí para escuchar mis problemas. Es una amistad tan noble, pura y desinteresada... La gente de afuera sin embargo es mala y hace daño. Por eso mi intención cuando vengo aquí es encontrar un poquito de calor... Ese human touch del que hablaba Bruce Springsteen. Aunque sea un ciber-calor artificial y prostituido, lo necesito. Es lo único que tengo. Así que si hace unos días anuncié una política homosexual, ahora me propongo tirar la casa por la ventana para meterme de lleno en una política social dentro de la asocialidad -qué hermosa paradoja-. Quiero dejar de ser ese monstruo mediático al que aludía Amaranta, para convertirme en un dócil gatito mediático. Y necesito caricias; muchas caricias. Enroscarme en vuestros regacitos y que me ciber-apapuchéis.
Intento buscar la cuchi-pandi en la que mejor encajo, pero no me decido. Y eso que hay cuchi-pandis de todo tipo: además de los melosillos, que son los del qué lindo escribes mi amor, te quiero mucho, muaaaaaack, están los intelectualillos, que en vez de darse smuakis, se dicen nick tal, qué acertado has estado; qué ingenio tienes, jajaja, jojojo, jijiji; pero no me convencen... Los depresivos, que son los que siempre dejan su número de móvil y añaden amablemente aquí estoy para echarte una mano cuando me necesites -aunque la verdad es que no entiendo yo eso de la mano; supongo que la sacarán por la disquetera...-, tampoco me van. Porque jo, yo estoy aquí para intentar ser feliz, no para hundirme más... También están los guays, a los que se podría denominar la chupi-pandi. Éstos no necesitan mensajes de apoyo ni ayudita alguna, porque sus existencias son de todo punto perfectas; y claro, a mí me haría mucha ilu pertenecer a esa élite; pero algo me dice que no aceptarán a un chico como yo... Y luego, como es natural, los guays sin u; que no sé yo si me acogerían, porque ellos suelen desconfiar mucho de los heteroflexibles como yo, que un día quieren carne y otro pescado...
No sé, no sé; todavía tengo que pensarlo...
Y hablando de mi agenda de contactos, como es evidente estará formada por los nicks que mejor me han tratado. Yo, por lo demás, prometo no caer en esa odiosa tiranía de los enlaces (este término goza del copyright de Vaporetto), y me regiré por otros criterios más ricos y abiertos que aquél de como me tiene enlazado a mí, pues lo enlazo. Así, pienso incluir en mi privilegiada lista a gente tan deliciosa como Azul, Malamala o la propia Gilda. No sé, gente a la que tengo en muy alta estima porque me han ayudado con mis problemillas o porque han hecho el ciber-amor conmigo. Eso es algo que yo valoro mucho. No son como esas chicas obscenas y desvergonzadas que se ponen a abrirse de piernas y me enseñan esa cosa supurante tan horrible con su web-cam... Particularmente, me ponen muy triste. Ésas no tienen la menor idea de ciber-acariciar y dar tiernos arrumacos.
Ah, y por Dios os lo ruego; olvidad de una vez que yo fui aquel abominable Sr. Naranja que se dedicaba a criticar los blogs ajenos. Os juro que he cambiado; ahora soy un adocenadito miembro de la comunidad. De verdad que ya no pienso que La Miss sea realmente un cuarentón ocioso palentino; y retiro aquellas horribles cosas que dije de la Canalla y de Top. Tampoco creo que HSolo sea un profesor de colegio del OPUS que se dedique a sodomizar alumnos en su despacho. Incluso borré la injustísima y desagradable crítica de la Pilimindrina cuando se prestó tan generosamente a ayudarme con el tema del centrado de las imágenes. Si es que no puedo ocultar que soy un sentimental. Y eso es algo que mi cuchi-pandi sabe bien.
Miau.

*NB: Lo cierto es que esa definición de las cuchipandis no salió nunca de los sensuales labios de La Divina; ella se limitó a darme la idea del término.
Pero ahora, lo que a mí me gustaría decir es que quiero tener mi propia cuchi-pandi cuanto antes; quiero dejar de ser un paria en esta comunidad de bitácoras y necesito perentoriamente que alguna pandi me acoja en su seno. ¿Es acaso pedir mucho? Veréis: yo me siento muy solo; soy un chico con unas tremendas carencias sociales y emocionales; Internet es lo único que tengo. He de superar de alguna forma la bajísima autoestima que mi pobre vida de sociópata me ha ocasionado, y eso sólo puede ser posible mediante el amor y la compresión de una cuchi-pandi que sustituya a la madre amantísima que nunca tuve. Tengo de veras muchas esperanzas en este proyecto. He escuchado que otros chicos tarados como yo lo han probado y les ha ido muy bien. Dicen que es una terapia excepcional ésa de relatar aquí tus cuitas para que otros nicks cordiales te animen y te digan mil parabienes y melifluas zalamerías. Y veréis, yo tengo que evadirme de algún modo de mi miserable realidad escribiendo aquí cosas maravillosas y divertidas; cosas que ni por asomo tienen cabida en mi vida gris y anodina..., pero no sé, jope; cuando las escribo aquí siento como si de verdad las viviera. Me realiza virtualmente construirme una imagencita de chico diez. Quiero proclamar a los cuatro vientos que mi vida es diferente; que estoy orgullosísimo de mi pasado, que mi presente es envidiable y que mi futuro está lleno de cielos azules de tarjeta postal y un millón de davidbisbales girando sobre sí mismos en medio de campos verdes moteados de amapolas rojas y margaritas blancas y amarillas.
Y nubes como puñadicos de algodón, por supuesto.
Para empezar, voy a modificar mi sección de enlaces, incluyendo a mucha más gente. Si antes tenía sólo un pequeño apartadito para las páginas de mis amiguis, ahora tendré dos; y si es preciso recurriré a ese truquito tan extraño que vi en el blog de ayuda para las nulidades informáticas como yo, con objeto de poner más enlaces todavía. Cuarenta, cincuenta, cien, mil, cuarenta mil... Quiero estar rodeado de linkitos; quiero tener un millón de ciber-amigos. Ellos no me escupen ni me lanzan piedras cuando me ven paseando con mis andares de moña por la calle. Ellos son tan atentos y comprensivos... Siempre están ahí para escuchar mis problemas. Es una amistad tan noble, pura y desinteresada... La gente de afuera sin embargo es mala y hace daño. Por eso mi intención cuando vengo aquí es encontrar un poquito de calor... Ese human touch del que hablaba Bruce Springsteen. Aunque sea un ciber-calor artificial y prostituido, lo necesito. Es lo único que tengo. Así que si hace unos días anuncié una política homosexual, ahora me propongo tirar la casa por la ventana para meterme de lleno en una política social dentro de la asocialidad -qué hermosa paradoja-. Quiero dejar de ser ese monstruo mediático al que aludía Amaranta, para convertirme en un dócil gatito mediático. Y necesito caricias; muchas caricias. Enroscarme en vuestros regacitos y que me ciber-apapuchéis.
Intento buscar la cuchi-pandi en la que mejor encajo, pero no me decido. Y eso que hay cuchi-pandis de todo tipo: además de los melosillos, que son los del qué lindo escribes mi amor, te quiero mucho, muaaaaaack, están los intelectualillos, que en vez de darse smuakis, se dicen nick tal, qué acertado has estado; qué ingenio tienes, jajaja, jojojo, jijiji; pero no me convencen... Los depresivos, que son los que siempre dejan su número de móvil y añaden amablemente aquí estoy para echarte una mano cuando me necesites -aunque la verdad es que no entiendo yo eso de la mano; supongo que la sacarán por la disquetera...-, tampoco me van. Porque jo, yo estoy aquí para intentar ser feliz, no para hundirme más... También están los guays, a los que se podría denominar la chupi-pandi. Éstos no necesitan mensajes de apoyo ni ayudita alguna, porque sus existencias son de todo punto perfectas; y claro, a mí me haría mucha ilu pertenecer a esa élite; pero algo me dice que no aceptarán a un chico como yo... Y luego, como es natural, los guays sin u; que no sé yo si me acogerían, porque ellos suelen desconfiar mucho de los heteroflexibles como yo, que un día quieren carne y otro pescado...
No sé, no sé; todavía tengo que pensarlo...
Y hablando de mi agenda de contactos, como es evidente estará formada por los nicks que mejor me han tratado. Yo, por lo demás, prometo no caer en esa odiosa tiranía de los enlaces (este término goza del copyright de Vaporetto), y me regiré por otros criterios más ricos y abiertos que aquél de como me tiene enlazado a mí, pues lo enlazo. Así, pienso incluir en mi privilegiada lista a gente tan deliciosa como Azul, Malamala o la propia Gilda. No sé, gente a la que tengo en muy alta estima porque me han ayudado con mis problemillas o porque han hecho el ciber-amor conmigo. Eso es algo que yo valoro mucho. No son como esas chicas obscenas y desvergonzadas que se ponen a abrirse de piernas y me enseñan esa cosa supurante tan horrible con su web-cam... Particularmente, me ponen muy triste. Ésas no tienen la menor idea de ciber-acariciar y dar tiernos arrumacos.
Ah, y por Dios os lo ruego; olvidad de una vez que yo fui aquel abominable Sr. Naranja que se dedicaba a criticar los blogs ajenos. Os juro que he cambiado; ahora soy un adocenadito miembro de la comunidad. De verdad que ya no pienso que La Miss sea realmente un cuarentón ocioso palentino; y retiro aquellas horribles cosas que dije de la Canalla y de Top. Tampoco creo que HSolo sea un profesor de colegio del OPUS que se dedique a sodomizar alumnos en su despacho. Incluso borré la injustísima y desagradable crítica de la Pilimindrina cuando se prestó tan generosamente a ayudarme con el tema del centrado de las imágenes. Si es que no puedo ocultar que soy un sentimental. Y eso es algo que mi cuchi-pandi sabe bien.
Miau.

*NB: Lo cierto es que esa definición de las cuchipandis no salió nunca de los sensuales labios de La Divina; ella se limitó a darme la idea del término.
Nueve canciones preciosas
Que he escuchado esta mañana.
1. Be my baby, The Ronettes. Fue durante mucho tiempo la melodía de mi móvil. Preciosa canción que ha tenido el honor de iniciar dos películas: Mean Streets, conocida en España como Malas Calles, dirigida por Scorsese, con un jovencísimo Robert de Niro y un gran Harvey Keitel; y Dirty Dancing, la que sin duda fue la principal artífice de su popularización, dos décadas después de su grabación. Ideada y producida por Phil Spector y conducida por la dulce voz de la que más tarde sería su esposa, Verónica Bennett, es una de las joyas inmortales del pop.
2. Touch me, The Doors. Hermosísima canción, aun cuando la voz de Morrison ya no estaba para muchos trotes; consigue convertirse en un clásico indiscutible desde su aparición en el Soft Parade, circa 1969. Arrancando con una percusión punzante que no deja indiferente a nadie, y con una sección de cuerda sencillamente celestial, alcanza el cenit en los versos que anteceden al estribillo Now, I'm gonna love you, till the heavens stop the rain / I'm gonna love you till the stars fall from the sky for you and I, para acabar con el saxo majestuoso de Curtis Amy.
3. Alone Again Or, Love. Primer corte del mítico Forever Changes, es sin duda una de las canciones más emblemáticas de aquel "Verano del Amor" de 1967. La psicodelia y el pop barroco característico de Love, se entremezclan de manera magistral en esta maravilla con ribetes aflamencados que, no en vano, está dedicada a la madre de Bryan MacLean, que fue bailaora. Una delicia para oídos exquisitos.
4. Let's stay together, Al Green. Quizá la canción más conocida de Al Green, fue recuperada por Tarantino para la sensacional Pulp Fiction. Es difícil no recordar la suavidad de su particular soul, que se mantiene ahí, como flotando placenteramente, en la escena en que Bruce Willis está hablando con Marcellus en el bar de éste. Una canción sobre el amor más noble, sincero y tolerante. Me quedo con la parte del Lovin' you whether times are good or bad, happy or sad. Los pelos como escarpias.
5. The Look of Love, Dusty Springfield. Dusty Springfield, mejor que Dionne Warwick, entona esta delicia del genio Burt Bacharach. Desesperadamente triste, negra, perfecta. Una de las mejores canciones de todos los tiempos, consigue dejarte sin ganas de nada... La cautivadora voz de Dusty y la sección de viento -especialmente el solo de saxo- son absolutamente arrebatadoras.
6. Come to me, France Joli. Una joya de la música disco, no demasiado conocida y quizá no demasiado buena, pero muy especial para mí, que es lo que nos interesa... Es posible que alguien la conozca a raíz de su aparición en la B.S.O. de Studio 54, por lo demás, bastante mediocre, siendo este tema una de sus bazas principales. La dulce voz de la canadiense de Montreal France Joli, que se debate entre una suavidad cuasi-erótica y una histeria desenfrenada, elevó esta canción hasta el puesto número trece de las listas francesas en el año 1979.
7. Insensatez, Vinicius de Moraes & Antonio Carlos Jobim. Uno de los baluartes de la bossa, y de la música brasileña en general, goza de una emotividad perturbadora. Eran los tiempos en que dos músicos y dos poetas, como Vinicius de Moraes y Jobim, se sentaban a interpretar con el exclusivo acompañamiento de una guitarra y una botella de whisky. Y de esos encuentros sólo podían surgir obras de arte como ésta.
8. La balada de la trompeta, Raphael. El "crooner" español por excelencia. La mezcla de la canción ligera de influencias francesas, inglesas o italianas -esta canción sin ir más lejos está inspirada en la italiana Ballata della Tromba- con la copla, lo encumbraron ya en los años sesenta como uno de los artistas más grandes salidos de este país. Su interpretación aquí, imitando con su voz prodigiosa el sonido de una trompeta, es sencillamente para quitar el hipo. Ahora seguro que viene algún españolito haciendo sorna y escarnio de uno de nuestros más grandes tesoros nacionales. Spain is Spain.
9. De cartón piedra, Joan Manuel Serrat. Pura psicodelia a la francesa. Una maravilla. Antes de la aparición de Mediterráneo, Serrat ya había alcanzado la cima con el LP Mi Niñez, del año 70, conocido comúnmente como el album blanco, al estilo de los Beatles. Junto a la curiosa "Muchacha típica" y la censurada "Fiesta", el tito Joan Manuel nos helaba la sangre con este canto de amor desesperado a un maniquí: No era como esas muñecas de abril / Que me arañaron de frente y perfil / Que se comieron mi naranja a gajos / Que me arrancaron la ilusión de cuajo. Delirantemente bella.
Espero que os las bajéis toditas si no las conocéis. Miau.
1. Be my baby, The Ronettes. Fue durante mucho tiempo la melodía de mi móvil. Preciosa canción que ha tenido el honor de iniciar dos películas: Mean Streets, conocida en España como Malas Calles, dirigida por Scorsese, con un jovencísimo Robert de Niro y un gran Harvey Keitel; y Dirty Dancing, la que sin duda fue la principal artífice de su popularización, dos décadas después de su grabación. Ideada y producida por Phil Spector y conducida por la dulce voz de la que más tarde sería su esposa, Verónica Bennett, es una de las joyas inmortales del pop.
2. Touch me, The Doors. Hermosísima canción, aun cuando la voz de Morrison ya no estaba para muchos trotes; consigue convertirse en un clásico indiscutible desde su aparición en el Soft Parade, circa 1969. Arrancando con una percusión punzante que no deja indiferente a nadie, y con una sección de cuerda sencillamente celestial, alcanza el cenit en los versos que anteceden al estribillo Now, I'm gonna love you, till the heavens stop the rain / I'm gonna love you till the stars fall from the sky for you and I, para acabar con el saxo majestuoso de Curtis Amy.
3. Alone Again Or, Love. Primer corte del mítico Forever Changes, es sin duda una de las canciones más emblemáticas de aquel "Verano del Amor" de 1967. La psicodelia y el pop barroco característico de Love, se entremezclan de manera magistral en esta maravilla con ribetes aflamencados que, no en vano, está dedicada a la madre de Bryan MacLean, que fue bailaora. Una delicia para oídos exquisitos.
4. Let's stay together, Al Green. Quizá la canción más conocida de Al Green, fue recuperada por Tarantino para la sensacional Pulp Fiction. Es difícil no recordar la suavidad de su particular soul, que se mantiene ahí, como flotando placenteramente, en la escena en que Bruce Willis está hablando con Marcellus en el bar de éste. Una canción sobre el amor más noble, sincero y tolerante. Me quedo con la parte del Lovin' you whether times are good or bad, happy or sad. Los pelos como escarpias.
5. The Look of Love, Dusty Springfield. Dusty Springfield, mejor que Dionne Warwick, entona esta delicia del genio Burt Bacharach. Desesperadamente triste, negra, perfecta. Una de las mejores canciones de todos los tiempos, consigue dejarte sin ganas de nada... La cautivadora voz de Dusty y la sección de viento -especialmente el solo de saxo- son absolutamente arrebatadoras.
6. Come to me, France Joli. Una joya de la música disco, no demasiado conocida y quizá no demasiado buena, pero muy especial para mí, que es lo que nos interesa... Es posible que alguien la conozca a raíz de su aparición en la B.S.O. de Studio 54, por lo demás, bastante mediocre, siendo este tema una de sus bazas principales. La dulce voz de la canadiense de Montreal France Joli, que se debate entre una suavidad cuasi-erótica y una histeria desenfrenada, elevó esta canción hasta el puesto número trece de las listas francesas en el año 1979.
7. Insensatez, Vinicius de Moraes & Antonio Carlos Jobim. Uno de los baluartes de la bossa, y de la música brasileña en general, goza de una emotividad perturbadora. Eran los tiempos en que dos músicos y dos poetas, como Vinicius de Moraes y Jobim, se sentaban a interpretar con el exclusivo acompañamiento de una guitarra y una botella de whisky. Y de esos encuentros sólo podían surgir obras de arte como ésta.
8. La balada de la trompeta, Raphael. El "crooner" español por excelencia. La mezcla de la canción ligera de influencias francesas, inglesas o italianas -esta canción sin ir más lejos está inspirada en la italiana Ballata della Tromba- con la copla, lo encumbraron ya en los años sesenta como uno de los artistas más grandes salidos de este país. Su interpretación aquí, imitando con su voz prodigiosa el sonido de una trompeta, es sencillamente para quitar el hipo. Ahora seguro que viene algún españolito haciendo sorna y escarnio de uno de nuestros más grandes tesoros nacionales. Spain is Spain.
9. De cartón piedra, Joan Manuel Serrat. Pura psicodelia a la francesa. Una maravilla. Antes de la aparición de Mediterráneo, Serrat ya había alcanzado la cima con el LP Mi Niñez, del año 70, conocido comúnmente como el album blanco, al estilo de los Beatles. Junto a la curiosa "Muchacha típica" y la censurada "Fiesta", el tito Joan Manuel nos helaba la sangre con este canto de amor desesperado a un maniquí: No era como esas muñecas de abril / Que me arañaron de frente y perfil / Que se comieron mi naranja a gajos / Que me arrancaron la ilusión de cuajo. Delirantemente bella.
Espero que os las bajéis toditas si no las conocéis. Miau.