El memefollo
La encuesta que me envía Amanda y que yo respondo gustoso, no vaya a ser que me acusen de no comulgar con los postulados de la cuchipandi.
1. ¿Cuál fue el mejor polvo de tu vida? Un trío con Silvia Saint y Jenna Jameson en la película equis que protagonicé, "Nietzschito bonito y las que le agarran el pito".
2. ¿Cuál es el sitio más original donde has follado? En la cama donde murió mi bisabuelo.
3. ¿Qué es lo que más te gusta del acto? Que me abofeteen la cara y me digan "y ahora me la vas a chupar, zorra". Me corro de gusto con eso.
4. ¿Y lo que más odias? Sudar. Sin duda es lo más desagradable que tiene; por eso Nietzschito opina que follar es de obreros. Y aunque los seres bellos y puros como yo no exudamos ese jugo innoble de composición química similar a la orina, el hecho de tener la frente perlada de Clicquot es un verdadero fastidio.
5. ¿Qué fantasía te queda por cumplir? Ninguna; las voy cumpliendo a medida que me vienen a la mente. Ahora mismo se me ocurre que puedo disfrazarme del Lunni azul y violar salvajemente al primer transeúnte que me cruce. Voy a ello.
6. ¿Con qué personaje masculino y femenino de la blogosfera te darías un revolcón? Bueno, de chicos, me acostaría con Paquito Chocolatero, que tiene cara de ser una excelente persona, y me transmite "good vibrations" y tal; y respecto a ellas, lamentablemente tengo que reconocer que aún no he visto a ninguna más guapa que mi Nietzschita (aunque como siempre digo, podéis seguir mandando vuestras fotos a mi correo); de todas formas, intelectualmente me atrae gente como María o Siete_C.
¿Y a quién paso este cuestionario? A mi Nietzschita, que me acaba de decir que tiene ganas de responderlo.
1. ¿Cuál fue el mejor polvo de tu vida? Un trío con Silvia Saint y Jenna Jameson en la película equis que protagonicé, "Nietzschito bonito y las que le agarran el pito".
2. ¿Cuál es el sitio más original donde has follado? En la cama donde murió mi bisabuelo.
3. ¿Qué es lo que más te gusta del acto? Que me abofeteen la cara y me digan "y ahora me la vas a chupar, zorra". Me corro de gusto con eso.
4. ¿Y lo que más odias? Sudar. Sin duda es lo más desagradable que tiene; por eso Nietzschito opina que follar es de obreros. Y aunque los seres bellos y puros como yo no exudamos ese jugo innoble de composición química similar a la orina, el hecho de tener la frente perlada de Clicquot es un verdadero fastidio.
5. ¿Qué fantasía te queda por cumplir? Ninguna; las voy cumpliendo a medida que me vienen a la mente. Ahora mismo se me ocurre que puedo disfrazarme del Lunni azul y violar salvajemente al primer transeúnte que me cruce. Voy a ello.
6. ¿Con qué personaje masculino y femenino de la blogosfera te darías un revolcón? Bueno, de chicos, me acostaría con Paquito Chocolatero, que tiene cara de ser una excelente persona, y me transmite "good vibrations" y tal; y respecto a ellas, lamentablemente tengo que reconocer que aún no he visto a ninguna más guapa que mi Nietzschita (aunque como siempre digo, podéis seguir mandando vuestras fotos a mi correo); de todas formas, intelectualmente me atrae gente como María o Siete_C.
¿Y a quién paso este cuestionario? A mi Nietzschita, que me acaba de decir que tiene ganas de responderlo.
Mujeres de ésas que ya no quedan
El viaje en tren
Van en un vagón de tren Ardelia Lortz (la soltera), la Miss (que en realidad es Pascual Maragall con peluca), ZP y Nietzschito.
De repente, el tren se mete en un túnel y se queda el vagón
a oscuras. Entonces se oye un guantazo enorme (¡PLASSS!), el tren pasa el túnel y vuelve la luz.
Los cuatro pasajeros se quedan pensando en lo que ha podido ocurrir.
La soltera piensa: "seguro que el Nietzschito le ha metido mano a la Miss, la rubia se ha mosqueado y le ha dado un guantazo.
La Miss piensa: "seguro que el Nietzschito ha intentado meterme mano, se ha equivocado y la soltera le ha metido una hostia".
ZP piensa: "seguro que el Nietzschito le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha equivocado y me ha dado la hostia a mí".
Nietzschito piensa: "a ver si llega otro túnel y le meto otra hostia al ZP".
De repente, el tren se mete en un túnel y se queda el vagón
a oscuras. Entonces se oye un guantazo enorme (¡PLASSS!), el tren pasa el túnel y vuelve la luz.
Los cuatro pasajeros se quedan pensando en lo que ha podido ocurrir.
La soltera piensa: "seguro que el Nietzschito le ha metido mano a la Miss, la rubia se ha mosqueado y le ha dado un guantazo.
La Miss piensa: "seguro que el Nietzschito ha intentado meterme mano, se ha equivocado y la soltera le ha metido una hostia".
ZP piensa: "seguro que el Nietzschito le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha equivocado y me ha dado la hostia a mí".
Nietzschito piensa: "a ver si llega otro túnel y le meto otra hostia al ZP".
Cómo chupársela a Nietzschito
De mis relaciones sexuales con las chicas de estos blogs, que he mantenido a través de las denominadas eufemísticamente quedadas, he podido sacar en claro una serie de cosas: en primer lugar, que se les da infinitamente mejor poner smuackis en el MSN (K) que besar en la boca; en segundo lugar, que la webcam las hace sospechosamente más atractivas de lo que en realidad son; y por último, que no tienen ni idea de cómo hacer una buena mamada.
Por una parte, porque según me han confesado, les parece absurdamente como algo denigrante para ellas, como si se humillaran por jugar con el pene de Nietzschito en su boca. Cuando una relación para que sea plena y con ello satisfactoria, tiene que estar exenta de esos tabúes, represiones y prejuicios tan bobos; y que hacen que no disfrutemos del sexo, como debiéramos, con imaginación y ternura, de manera abierta y divertida; por qué no. Pero yo entiendo que son muchos siglos de represión católica, que quieras que no pasan factura; y eso, como no es el coito en sí ya es pecado, ya es sucio y ya es malo. Cuando, como decía Woody Allen: "el sexo sólo es sucio si se hace bien".
Así que desde aquí quiero decirles que no, que no se humillan, que no es denigrante, que no está sucio, que no las va a repugnar, que lo prueben sin prejuicios nada más, que ya las avisaré yo cuando tienen que soltarlo, ji, ji, ji.
La mayoría de estas chicas, y de las mujeres en general, por tanto, te comen la polla con una cara de asco y una actitud de mártires cristianas, que te corta el rollo totalmente. Se lo meten en la boca cierran los ojos y no hacen nada más. Y no es así, queridas, no es así... Las cosas o se hacen bien o no se hacen; y yo no fuerzo a nadie a hacer nada, Dios me libre. Pero si finalmente os decidís a hacerlo (como regalo a Nietzschito por haber llegado a las 40.000 visitas en su blog, por ejemplo) bueno es que aprendáis a hacérmelo bien, como a mí más me gusta.
Para empezar, es fundamental que le perdáis el miedo al pene de Nietzschito, que es grande pero no muerde; que lo acariciéis, jugueteéis con él y poco a poco empecéis a besarlo; por ejemplo dándome pequeños besitos en su punta. El pene de Nietzschito con el juego erótico se pondrá posiblemente en erección, y de esta manera vosotras, sujetándolo con una mano, podéis empezar a tragarlo poco a poco, al principio la puntita sólo. Una cosa que le encanta al Señorito es que tiréis del prepucio hacia atrás dejando el glande por entero libre (sin el pellejo que lo recubre parcialmente) vamos, como si estuviera circuncidado; y empecéis a lamerlo. Debéis saber que en esa zona los hombres tenemos una sensibilidad erótica muy grande, lo que nos proporcionará un gran placer. El glande se hinchará llenándose de sangre y su sensibilidad aumentará considerablemente. Pero he de advertir a las primerizas, que deben obrar siempre con mucha delicadeza porque es una zona muy sensible al placer pero también al dolor, y el roce por ejemplo con sus dientes, puede hacer ver las estrellas a su amante.
Nietzschito y el hombre en general sólo obtiene el orgasmo de una manera, que es frotando el pellejo que recubre su pene sobre algo (por ejemplo su mano cuando se masturba o el útero de una mujer cuando la penetra) en un movimiento de vaivén, que estimula como si de una bomba de extracción se tratara la eyaculación de su esperma desde los testículos. Así pues, la felación para salir bien y ser satisfactoria, ha de ser una masturbación de la mujer con su boca al pene del hombre. Para llevarla a cabo, basta con que trague una porción del pene del varón, lo sujete con sus labios y con un movimiento de cabeza de delante a atrás, vaya estimulando el pellejo. Yo os recomiendo que pongáis los labios como si tuvierais un solomillo en el mus (haciendo morritos) teniendo cuidado de no rozar los dientes sobre el miembro que es muy sensible en esos momentos de excitación sexual, y está recubierto de venas muy hinchadas.
Ahora podéis alternar también los movimientos de cabeza de delante a atrás mientras sujetáis una parte del pene en vuestra boca, junto con sacarlo de vez en cuando y lamer y besar el glande. La experiencia es inigualable (los travestis sólo por saber hacer mejor las mamadas, son más cotizados y solicitados que las putas).
Y finalmente, cuando ya llega el momento, quedan dos opciones, si sois unas buenas cristianas, y os negáis a tragar el semen (que no es para nada perjudicial y además tiene componentes nutritivos, aunque dicen que sabe raro...), no temáis, que Nietzschito cuando vea que ya va a eyacular os avisará para que soltéis el pene, y por ejemplo con un movimiento de vuestra mano o con la lengua, ya fuera el pene de vuestra boca, se corra en vuestra cara (que si también os da asco eso, pues en otra parte...) y si no os importa tragar el semen o queréis probarlo, podéis seguir haciendo ese movimiento de cabeza pero está vez más rápido hasta que termine dentro de la boca. Eso sería una mamada ideal, desde luego..
Y nada, a ver si tomáis nota de las sabias enseñanzas de Nietzschito, porque la verdad es que muy pocas sabéis hacerlo en condiciones.
Por una parte, porque según me han confesado, les parece absurdamente como algo denigrante para ellas, como si se humillaran por jugar con el pene de Nietzschito en su boca. Cuando una relación para que sea plena y con ello satisfactoria, tiene que estar exenta de esos tabúes, represiones y prejuicios tan bobos; y que hacen que no disfrutemos del sexo, como debiéramos, con imaginación y ternura, de manera abierta y divertida; por qué no. Pero yo entiendo que son muchos siglos de represión católica, que quieras que no pasan factura; y eso, como no es el coito en sí ya es pecado, ya es sucio y ya es malo. Cuando, como decía Woody Allen: "el sexo sólo es sucio si se hace bien".
Así que desde aquí quiero decirles que no, que no se humillan, que no es denigrante, que no está sucio, que no las va a repugnar, que lo prueben sin prejuicios nada más, que ya las avisaré yo cuando tienen que soltarlo, ji, ji, ji.
La mayoría de estas chicas, y de las mujeres en general, por tanto, te comen la polla con una cara de asco y una actitud de mártires cristianas, que te corta el rollo totalmente. Se lo meten en la boca cierran los ojos y no hacen nada más. Y no es así, queridas, no es así... Las cosas o se hacen bien o no se hacen; y yo no fuerzo a nadie a hacer nada, Dios me libre. Pero si finalmente os decidís a hacerlo (como regalo a Nietzschito por haber llegado a las 40.000 visitas en su blog, por ejemplo) bueno es que aprendáis a hacérmelo bien, como a mí más me gusta.
Para empezar, es fundamental que le perdáis el miedo al pene de Nietzschito, que es grande pero no muerde; que lo acariciéis, jugueteéis con él y poco a poco empecéis a besarlo; por ejemplo dándome pequeños besitos en su punta. El pene de Nietzschito con el juego erótico se pondrá posiblemente en erección, y de esta manera vosotras, sujetándolo con una mano, podéis empezar a tragarlo poco a poco, al principio la puntita sólo. Una cosa que le encanta al Señorito es que tiréis del prepucio hacia atrás dejando el glande por entero libre (sin el pellejo que lo recubre parcialmente) vamos, como si estuviera circuncidado; y empecéis a lamerlo. Debéis saber que en esa zona los hombres tenemos una sensibilidad erótica muy grande, lo que nos proporcionará un gran placer. El glande se hinchará llenándose de sangre y su sensibilidad aumentará considerablemente. Pero he de advertir a las primerizas, que deben obrar siempre con mucha delicadeza porque es una zona muy sensible al placer pero también al dolor, y el roce por ejemplo con sus dientes, puede hacer ver las estrellas a su amante.
Nietzschito y el hombre en general sólo obtiene el orgasmo de una manera, que es frotando el pellejo que recubre su pene sobre algo (por ejemplo su mano cuando se masturba o el útero de una mujer cuando la penetra) en un movimiento de vaivén, que estimula como si de una bomba de extracción se tratara la eyaculación de su esperma desde los testículos. Así pues, la felación para salir bien y ser satisfactoria, ha de ser una masturbación de la mujer con su boca al pene del hombre. Para llevarla a cabo, basta con que trague una porción del pene del varón, lo sujete con sus labios y con un movimiento de cabeza de delante a atrás, vaya estimulando el pellejo. Yo os recomiendo que pongáis los labios como si tuvierais un solomillo en el mus (haciendo morritos) teniendo cuidado de no rozar los dientes sobre el miembro que es muy sensible en esos momentos de excitación sexual, y está recubierto de venas muy hinchadas.
Ahora podéis alternar también los movimientos de cabeza de delante a atrás mientras sujetáis una parte del pene en vuestra boca, junto con sacarlo de vez en cuando y lamer y besar el glande. La experiencia es inigualable (los travestis sólo por saber hacer mejor las mamadas, son más cotizados y solicitados que las putas).
Y finalmente, cuando ya llega el momento, quedan dos opciones, si sois unas buenas cristianas, y os negáis a tragar el semen (que no es para nada perjudicial y además tiene componentes nutritivos, aunque dicen que sabe raro...), no temáis, que Nietzschito cuando vea que ya va a eyacular os avisará para que soltéis el pene, y por ejemplo con un movimiento de vuestra mano o con la lengua, ya fuera el pene de vuestra boca, se corra en vuestra cara (que si también os da asco eso, pues en otra parte...) y si no os importa tragar el semen o queréis probarlo, podéis seguir haciendo ese movimiento de cabeza pero está vez más rápido hasta que termine dentro de la boca. Eso sería una mamada ideal, desde luego..
Y nada, a ver si tomáis nota de las sabias enseñanzas de Nietzschito, porque la verdad es que muy pocas sabéis hacerlo en condiciones.
Nueva política fascista de este blog
Reconozco que me equivoqué.
El hecho de convertir en su día a este blog en un Paraíso de Libertad, erradicando cualquier tipo de censura comentaril e IPerística, no hizo sino provocar que esto se transformara en una meriendita de negros, donde los insultos y las difamaciones al Señorito comenzaron a sucederse de forma tan desenfrenada y obscena, que llegaron al extremo de cerrar cualquier puerta al buen y cordial debate.
El panel de comentarios, antaño florido vergel donde reinaba la concordia y el savoir faire, dio lugar al infierno de despropósitos de los últimos días, verdaderamente insufrible.
Y es que con ciertos sujetos no hay manera. Sólo entienden el camino del dolor, de la castración y de la rotura de cráneo mediante el mazazo de la Verdad y la Justicia.
Así que como en la Francia revolucionaria hubieron de rodar cabezas para gozar de una verdadera liberté, de la auténtica fraternité y egalité; este weblog deja atrás la autodenominación de rojo, masón y prohomosexual, para convertirse en una bitácora intervencionista totalitaria, donde yo, ex Señorito Miau y ahora Nietzschito, ese Gran Leviatán que domina el océano bloguístico, no tendrá piedad alguna con el disidente y el sublevado.
Viva la guillotina.
El hecho de convertir en su día a este blog en un Paraíso de Libertad, erradicando cualquier tipo de censura comentaril e IPerística, no hizo sino provocar que esto se transformara en una meriendita de negros, donde los insultos y las difamaciones al Señorito comenzaron a sucederse de forma tan desenfrenada y obscena, que llegaron al extremo de cerrar cualquier puerta al buen y cordial debate.
El panel de comentarios, antaño florido vergel donde reinaba la concordia y el savoir faire, dio lugar al infierno de despropósitos de los últimos días, verdaderamente insufrible.
Y es que con ciertos sujetos no hay manera. Sólo entienden el camino del dolor, de la castración y de la rotura de cráneo mediante el mazazo de la Verdad y la Justicia.
Así que como en la Francia revolucionaria hubieron de rodar cabezas para gozar de una verdadera liberté, de la auténtica fraternité y egalité; este weblog deja atrás la autodenominación de rojo, masón y prohomosexual, para convertirse en una bitácora intervencionista totalitaria, donde yo, ex Señorito Miau y ahora Nietzschito, ese Gran Leviatán que domina el océano bloguístico, no tendrá piedad alguna con el disidente y el sublevado.
Viva la guillotina.
Cómo comer un coño
Deja de babosear ahí como si fueras un cerdo en el abrevadero, que das pena, joder. Sólo te falta gruñir. Qué asco de amantes...
En fin.
Yo te explicaré cómo hacerlo.
Normalmente el sabor de la vagina suele ser bastante desagradable, tirando a ácido, porque emana flujos que no son muy agradables ni al olfato ni al gusto. Sin embargo, como dijo el poeta, grande es la equivocación de exigir excesivos lavoteos, ya que un conejo muy lavado no es de comensal experto.
Por supuesto esto es algo obvio, pero voy a comentarlo: ni se te ocurra hacerlo durante su menstruación, los días anteriores o posteriores (recordad: si el conejo está en salsa de tomate, lo mejor es no comello, ni palpallo, ni tan siquiera vello)... Bueno, ella ya te indicará cuando no es un buen momento para eso.
Hay pocas cosas que agradezca tanto una mujer, como una buena comida de coño; y eso, como todo, requiere su técnica.
Yo invito más que a lamer su vagina (que se puede iniciar mientras está cerrada, recorriendo sus pliegues con la punta de tu lengua) a buscar su clítoris y trabajar sobre él, que le resultará a ella mucho más placentero y a ti no tan engorroso...
Puedes empezar dando besitos tiernos con tu boca cerrada sobre su raja, como todo (y no me canso de decíroslo) hay que tomárselo con tiempo, con calma, sin prisas; y sin agobiarse por pretender demostrar nada; es sólo un juego para descubriros poco a poco y haceros gozar, no una competición.
Una vez que ella ya está relajada y con ganas de disfrutar, hazte el dueño de la situación. Debes aprender a dominar su cuerpo y sus estímulos. Abre sus piernas y con tus dos pulgares separa sus labios vaginales. Verás que tiene unos labios por fuera y luego ya por dentro donde está su orificio, hay otros más pequeños; pues bien, donde se juntan arriba los más pequeños, está su clítoris. Hay tantos tipos de coños como de mujeres, así que es posible que tu chica no tenga un capuchón, o no se le note el clítoris, o quizás lo tenga tan erecto cuando se ponga cachonda que al palparlo lo sientas duro como estará tu polla, no blando y esponjoso como el resto de la carne que lo rodea... Normalmente en donde se juntan arriba sus labios menores verás un pequeño capuchón de piel muy fina, allí es donde debes trabajar (con cuidado porque tu chica es una joya, debes tratarla siempre como si fuera de cristal y se pudiera romper; nada de hacer el bruto, por favor). Allí colocas tu lengua y empiezas a lamer.
Tengo que deciros que algunas féminas tienen tanta sensibilidad en esa zona que no soportan ni que se les roce con la lengua; pero para la mayoría es la manera más fácil de alcanzar un multiorgasmo.
Si localizas su clítoris y lo lames con precisión y rapidez, perderá el control, se retorcerá de gusto y hasta saltará sobre la cama, mientras sigas moviendo la lengua rápido y sin parar te pondrá la cara empapada de sus jugos. Con ningún coito va a obtener ese placer sexual. Le gusta mucho más eso (recuerda: lamer su clítoris deprisa y rítmicamente) a que le metas la lengua dentro del coño, que también le resulta agradable. Es más, cuando vayas cogiendo práctica puedes ir alternando las cosas; por ejemplo, penetrarla con la lengua mientras la punta de tu dedo se frota sobre su clítoris.
Así que venga, ya sabéis cómo llevar al séptimo cielo a vuestra churri. A probarlo, amiguitos.

En fin.
Yo te explicaré cómo hacerlo.
Normalmente el sabor de la vagina suele ser bastante desagradable, tirando a ácido, porque emana flujos que no son muy agradables ni al olfato ni al gusto. Sin embargo, como dijo el poeta, grande es la equivocación de exigir excesivos lavoteos, ya que un conejo muy lavado no es de comensal experto.
Por supuesto esto es algo obvio, pero voy a comentarlo: ni se te ocurra hacerlo durante su menstruación, los días anteriores o posteriores (recordad: si el conejo está en salsa de tomate, lo mejor es no comello, ni palpallo, ni tan siquiera vello)... Bueno, ella ya te indicará cuando no es un buen momento para eso.
Hay pocas cosas que agradezca tanto una mujer, como una buena comida de coño; y eso, como todo, requiere su técnica.
Yo invito más que a lamer su vagina (que se puede iniciar mientras está cerrada, recorriendo sus pliegues con la punta de tu lengua) a buscar su clítoris y trabajar sobre él, que le resultará a ella mucho más placentero y a ti no tan engorroso...
Puedes empezar dando besitos tiernos con tu boca cerrada sobre su raja, como todo (y no me canso de decíroslo) hay que tomárselo con tiempo, con calma, sin prisas; y sin agobiarse por pretender demostrar nada; es sólo un juego para descubriros poco a poco y haceros gozar, no una competición.
Una vez que ella ya está relajada y con ganas de disfrutar, hazte el dueño de la situación. Debes aprender a dominar su cuerpo y sus estímulos. Abre sus piernas y con tus dos pulgares separa sus labios vaginales. Verás que tiene unos labios por fuera y luego ya por dentro donde está su orificio, hay otros más pequeños; pues bien, donde se juntan arriba los más pequeños, está su clítoris. Hay tantos tipos de coños como de mujeres, así que es posible que tu chica no tenga un capuchón, o no se le note el clítoris, o quizás lo tenga tan erecto cuando se ponga cachonda que al palparlo lo sientas duro como estará tu polla, no blando y esponjoso como el resto de la carne que lo rodea... Normalmente en donde se juntan arriba sus labios menores verás un pequeño capuchón de piel muy fina, allí es donde debes trabajar (con cuidado porque tu chica es una joya, debes tratarla siempre como si fuera de cristal y se pudiera romper; nada de hacer el bruto, por favor). Allí colocas tu lengua y empiezas a lamer.
Tengo que deciros que algunas féminas tienen tanta sensibilidad en esa zona que no soportan ni que se les roce con la lengua; pero para la mayoría es la manera más fácil de alcanzar un multiorgasmo.
Si localizas su clítoris y lo lames con precisión y rapidez, perderá el control, se retorcerá de gusto y hasta saltará sobre la cama, mientras sigas moviendo la lengua rápido y sin parar te pondrá la cara empapada de sus jugos. Con ningún coito va a obtener ese placer sexual. Le gusta mucho más eso (recuerda: lamer su clítoris deprisa y rítmicamente) a que le metas la lengua dentro del coño, que también le resulta agradable. Es más, cuando vayas cogiendo práctica puedes ir alternando las cosas; por ejemplo, penetrarla con la lengua mientras la punta de tu dedo se frota sobre su clítoris.
Así que venga, ya sabéis cómo llevar al séptimo cielo a vuestra churri. A probarlo, amiguitos.

Cómo sodomizar a una mujer
La mayoría de las mujeres con las que hayáis intimado se han negado por norma a practicar el sexo anal; y eso tiene una fácil explicación: simple y llanamente el miedo a ser lastimadas por vuestros penes -y más si tenéis un tamaño especialmente grueso como el del Señorito Miau- en esa zona suya. También existen prejuicios y tabúes a la hora de abordar esa práctica.
Sin embargo, para los hombres que lo hayan probado, el hecho de penetrar a su pareja por un orificio tan apretado aumenta considerablemente su placer sexual, siendo una fantasía recurrente en muchos de ellos.
Se puede llegar a un consenso para que se disfrute de esa práctica sin que ninguno de los dos se sienta perjudicado o menoscabado, lo que enriquecerá vuestra vida sexual.
En primer lugar es fundamental que la chica limpie concienzudamente esa zona. Las actrices porno suelen aplicarse enemas antes de rodar esas escenas, que consisten en introducirse agua por el ano, con el propósito de provocar de manera inmediata una evacuación que limpie el conducto rectal. No es necesario llegar a tanto, aunque sí resulta más higiénico.
Como todas las prácticas sexuales, no es recomendable comenzarlas de golpe, pues la mujer no sólo no lo disfruta así (y menos en este caso) sino que siente en vez de placer, dolor y rechazo.
Un buen comienzo sería mediante caricias y besos en sus nalgas, demostrar a la chica que esa zona tiene también para ella una sensibilidad especial para su placer. Hay quien no se sentirá capaz de practicar un anolingus o beso negro, que consiste en besar y lamer el ano de su pareja, aunque es una buena manera de lubricarlo y ayudar a que se dilate.
La chica debe estar en una postura cómoda y dejar que su pareja acaricie su ano, disfrutando de las sensaciones que eso le proporciona. El amante debe abrir poco a poco sus nalgas para dejar su agujerito al descubierto; y después con crema lubricante (fundamental para practicar la sodomización; por ejemplo vaselina, que podéis encontrar en farmacias; ya que su ano no emana flujos que puedan atenuar el roce de vuestro pene en él) ir introduciendo poco a poco un dedo. No hay que tener prisa y cualquier tensión hará que la chica se cierre. Debéis ir por tanto con cuidado, despacito, y dejándole claro que en ningún momento va a sufrir dolor; pues si no se hace bien puede resultar muy doloroso para ella, incluso provocarle desgarros.
Así pues, metéis y sacáis con vuestro dedo impregnado en lubricante, la punta de éste, hasta la primera falange, si ella no siente molestia ni dolor, sino un ligero placer, podéis continuar un rato hasta la segunda falange (no os penséis que esto es como en las películas porno, el aquí te pillo aquí te mato; porque cuando ruedan esas escenas ya os he dicho que las actrices están lubricadas y dilatadas previamente, sino les haría mucho daño). Cuando hayáis introducido todo vuestro dedo, probad a meter otro a la vez. La chica ya estará más lubricada y su ano dilatado. Podéis continuar con este juego un rato mientras ella se masturba, por ejemplo. El hecho de ser penetrada por detrás no es algo que le resulte desagradable, si se hace con cuidado; sino muy morboso y placentero para ella.
Una vez que esté preparada, despacito empezáis a meter la punta de vuestro pene y a sacarla. El movimiento debe ser muy acompasado y lento, para darle tiempo a su ano a amoldarse a vuestro pene. Ya os he dicho que la penetración debe ir muy despacio; sobre todo las primeras veces. Cuando poco a poco hayáis logrado introducirle todo vuestro pene, al cabo de un rato, podéis iniciar el movimiento de mete-saca con mayor ímpetu. Ella sentirá también placer y para vosotros será el éxtasis. Os resultará más fácil correros en ese orificio tan apretado que multiplica vuestro placer, que en su vagina; y una vez que hayáis eyaculado, esperad a que vuestro pene decrezca antes de sacarlo (si no le puede doler). Es frecuente que después -sobre todo las primeras veces- sienta un ligero escozor, pero no hay riesgo de lesiones ni desgarros si se hace como he comentado.
Es una práctica más y merece la pena probarla como las demás. Así que ánimo y a disfrutar de vuestros cuerpos, que son dos días.

Sin embargo, para los hombres que lo hayan probado, el hecho de penetrar a su pareja por un orificio tan apretado aumenta considerablemente su placer sexual, siendo una fantasía recurrente en muchos de ellos.
Se puede llegar a un consenso para que se disfrute de esa práctica sin que ninguno de los dos se sienta perjudicado o menoscabado, lo que enriquecerá vuestra vida sexual.
En primer lugar es fundamental que la chica limpie concienzudamente esa zona. Las actrices porno suelen aplicarse enemas antes de rodar esas escenas, que consisten en introducirse agua por el ano, con el propósito de provocar de manera inmediata una evacuación que limpie el conducto rectal. No es necesario llegar a tanto, aunque sí resulta más higiénico.
Como todas las prácticas sexuales, no es recomendable comenzarlas de golpe, pues la mujer no sólo no lo disfruta así (y menos en este caso) sino que siente en vez de placer, dolor y rechazo.
Un buen comienzo sería mediante caricias y besos en sus nalgas, demostrar a la chica que esa zona tiene también para ella una sensibilidad especial para su placer. Hay quien no se sentirá capaz de practicar un anolingus o beso negro, que consiste en besar y lamer el ano de su pareja, aunque es una buena manera de lubricarlo y ayudar a que se dilate.
La chica debe estar en una postura cómoda y dejar que su pareja acaricie su ano, disfrutando de las sensaciones que eso le proporciona. El amante debe abrir poco a poco sus nalgas para dejar su agujerito al descubierto; y después con crema lubricante (fundamental para practicar la sodomización; por ejemplo vaselina, que podéis encontrar en farmacias; ya que su ano no emana flujos que puedan atenuar el roce de vuestro pene en él) ir introduciendo poco a poco un dedo. No hay que tener prisa y cualquier tensión hará que la chica se cierre. Debéis ir por tanto con cuidado, despacito, y dejándole claro que en ningún momento va a sufrir dolor; pues si no se hace bien puede resultar muy doloroso para ella, incluso provocarle desgarros.
Así pues, metéis y sacáis con vuestro dedo impregnado en lubricante, la punta de éste, hasta la primera falange, si ella no siente molestia ni dolor, sino un ligero placer, podéis continuar un rato hasta la segunda falange (no os penséis que esto es como en las películas porno, el aquí te pillo aquí te mato; porque cuando ruedan esas escenas ya os he dicho que las actrices están lubricadas y dilatadas previamente, sino les haría mucho daño). Cuando hayáis introducido todo vuestro dedo, probad a meter otro a la vez. La chica ya estará más lubricada y su ano dilatado. Podéis continuar con este juego un rato mientras ella se masturba, por ejemplo. El hecho de ser penetrada por detrás no es algo que le resulte desagradable, si se hace con cuidado; sino muy morboso y placentero para ella.
Una vez que esté preparada, despacito empezáis a meter la punta de vuestro pene y a sacarla. El movimiento debe ser muy acompasado y lento, para darle tiempo a su ano a amoldarse a vuestro pene. Ya os he dicho que la penetración debe ir muy despacio; sobre todo las primeras veces. Cuando poco a poco hayáis logrado introducirle todo vuestro pene, al cabo de un rato, podéis iniciar el movimiento de mete-saca con mayor ímpetu. Ella sentirá también placer y para vosotros será el éxtasis. Os resultará más fácil correros en ese orificio tan apretado que multiplica vuestro placer, que en su vagina; y una vez que hayáis eyaculado, esperad a que vuestro pene decrezca antes de sacarlo (si no le puede doler). Es frecuente que después -sobre todo las primeras veces- sienta un ligero escozor, pero no hay riesgo de lesiones ni desgarros si se hace como he comentado.
Es una práctica más y merece la pena probarla como las demás. Así que ánimo y a disfrutar de vuestros cuerpos, que son dos días.

Historias límite en Internet III
La tercera historia que voy a contar no tiene nada que ver con las anteriores. No es desde luego tan trágica; incluso espero que sea capaz de arrancaros alguna sonrisa; y viene a mostrar el grado de desquiciamiento al que llegan algunos en su obsesión por otros nicks que los han humillado dialécticamente en un foro de Internet, obsesionándose y montándose rollos demenciales que extrapolan a la vida real (en este blog tenemos el caso de Rigel o el Anónimo ése).
Pues bien, resulta que yo tenía un amigo que disfrutaba de mala manera (mucho más que yo) riéndose de la estulticia y la anormalidad de otra gente que pululaba por Internet, siendo de hecho su mayor hobby cibernético el ir montando gresca en distintos foros, en los que siempre acababa como objeto de inquinas y de odios terribles (recordad que la escoria nunca os perdonará que le recordéis que es eso: escoria), y en consecuencia, de baneos. La cosa llegó a su culmen cuando, en cierto foro de la Red, conoció a un tarado que al parecer se montaba unas historias graciosísimas sobre extraterrestres tipo secta de los Raelianos, y mi amigo, en uno de sus alardes camorristas, lo amenazó con rebanarle el cuello aludiendo que pertenecía a una logia satánica, y que no iba a permitir que sus teorías demenciales sobre el advenimiento de los extraterrestres se propagaran por ahí.
El caso es que el tío, un completo enfermo mental, puso una denuncia a la Policía, porque según él recibía llamadas telefónicas constantemente (supuestamente de mi amigo); y se le ocurrió abrir una diligencia para conectar su número a un servicio de llamadas maliciosas, para así saber quién le llamaba. Esto coincidió con el hecho de que, en la tarde del mismo día, el anormal añadiera a mi amigo al MSN, acusándolo de todas estas infamias, y éste nos lo comentara a mí y a otros dos coleguitas pendencieros: Superkeka (a. k. a. Mamba Negra) y Vaporetto, añadiéndonos rápidamente a la conversación messengerística.
A nosotros, que éramos tan dados a las ciber-maldades, aquella historia nos enloqueció, y a los dos minutos ya estábamos haciéndole creer a aquel pobre chalado que no sólo sabíamos quién era y dónde vivía, sino que además nos encontrábamos en el piso contiguo a su casa, espiándolo con una vídeo-cámara y preparados para asaltarlo en el nombre de Lucifer.
El caso es que el individuo, días más tarde, denunció todo esto a la Policía, y adjuntó el log de aquella conversación, como una prueba de que le estábamos insultando y acosando; aparte de nuestras direcciones de hotmail adscritas al messenger como de gente que le amenazaba. Además, consiguió del webmaster del foro aquél la IP de mi amigo, que como era fija, a través de la compañía telefónica pudo conseguir dar con él y sus datos personales.
Finalmente, se celebró un juicio de faltas en la ciudad del colgado éste, al que mi amigo tuvo que asistir; y casi también tengo que ir yo a testificar por la conversación de MSN, que lógicamente, resultó no tener ninguna trascendencia y sólo le hacía quedar a él como un chalado por la cantidad de tonterías que le decíamos ahí. El tema del proceso fue un mensaje privado que le envió mi amigo al foro, por el que lo imputaron, pero que se reducía a cuatro chorradas que no suponían una amenaza en su definición de derecho.
Y bueno, con esto os quiero decir que tengáis mucho cuidado con lo que decís por aquí y a quién se lo decís, porque hay mucho demente que confunde esto con la vida real (como Rigel cuando creía que mi amigo Pablo Panowski iba a buscarlo para pegarle una paliza), y aunque si os denuncian u os hacen ir a juicio como aquí, lleváis las de ganar, el tener que contratar a un abogado; incluso tener que desplazaros a otra ciudad, y el mal rollo que todo ello conlleva, pues ya va en detrimento vuestro.
Pues bien, resulta que yo tenía un amigo que disfrutaba de mala manera (mucho más que yo) riéndose de la estulticia y la anormalidad de otra gente que pululaba por Internet, siendo de hecho su mayor hobby cibernético el ir montando gresca en distintos foros, en los que siempre acababa como objeto de inquinas y de odios terribles (recordad que la escoria nunca os perdonará que le recordéis que es eso: escoria), y en consecuencia, de baneos. La cosa llegó a su culmen cuando, en cierto foro de la Red, conoció a un tarado que al parecer se montaba unas historias graciosísimas sobre extraterrestres tipo secta de los Raelianos, y mi amigo, en uno de sus alardes camorristas, lo amenazó con rebanarle el cuello aludiendo que pertenecía a una logia satánica, y que no iba a permitir que sus teorías demenciales sobre el advenimiento de los extraterrestres se propagaran por ahí.
El caso es que el tío, un completo enfermo mental, puso una denuncia a la Policía, porque según él recibía llamadas telefónicas constantemente (supuestamente de mi amigo); y se le ocurrió abrir una diligencia para conectar su número a un servicio de llamadas maliciosas, para así saber quién le llamaba. Esto coincidió con el hecho de que, en la tarde del mismo día, el anormal añadiera a mi amigo al MSN, acusándolo de todas estas infamias, y éste nos lo comentara a mí y a otros dos coleguitas pendencieros: Superkeka (a. k. a. Mamba Negra) y Vaporetto, añadiéndonos rápidamente a la conversación messengerística.
A nosotros, que éramos tan dados a las ciber-maldades, aquella historia nos enloqueció, y a los dos minutos ya estábamos haciéndole creer a aquel pobre chalado que no sólo sabíamos quién era y dónde vivía, sino que además nos encontrábamos en el piso contiguo a su casa, espiándolo con una vídeo-cámara y preparados para asaltarlo en el nombre de Lucifer.
El caso es que el individuo, días más tarde, denunció todo esto a la Policía, y adjuntó el log de aquella conversación, como una prueba de que le estábamos insultando y acosando; aparte de nuestras direcciones de hotmail adscritas al messenger como de gente que le amenazaba. Además, consiguió del webmaster del foro aquél la IP de mi amigo, que como era fija, a través de la compañía telefónica pudo conseguir dar con él y sus datos personales.
Finalmente, se celebró un juicio de faltas en la ciudad del colgado éste, al que mi amigo tuvo que asistir; y casi también tengo que ir yo a testificar por la conversación de MSN, que lógicamente, resultó no tener ninguna trascendencia y sólo le hacía quedar a él como un chalado por la cantidad de tonterías que le decíamos ahí. El tema del proceso fue un mensaje privado que le envió mi amigo al foro, por el que lo imputaron, pero que se reducía a cuatro chorradas que no suponían una amenaza en su definición de derecho.
Y bueno, con esto os quiero decir que tengáis mucho cuidado con lo que decís por aquí y a quién se lo decís, porque hay mucho demente que confunde esto con la vida real (como Rigel cuando creía que mi amigo Pablo Panowski iba a buscarlo para pegarle una paliza), y aunque si os denuncian u os hacen ir a juicio como aquí, lleváis las de ganar, el tener que contratar a un abogado; incluso tener que desplazaros a otra ciudad, y el mal rollo que todo ello conlleva, pues ya va en detrimento vuestro.
Historias límite en Internet II
La segunda historia, no menos terrible, me ocurrió hará unos ocho años.
Yo acudía a un chat latinoamericano, que ya no existe, o no es como era entonces (todo en Internet ha cambiado mucho). En aquel entonces no había llegado a mi grado de adicción a la Red al que luego llegué, involucrándome emocionalmente y hasta haciéndome dependiente de otros mensajes que alguien escribiera aquí (me refiero a MSN, ICQ, etc...). Y no me vengáis con el rollo de que detrás de esas letras hay una persona, porque a esa persona ni le importamos realmente, ni por haberla visto en alguna cita o quedada, ni el rollo que se monta con nosotros es tan real como pensamos... Pero ése es otro tema.
A lo que iba. Yo acudía a aquel chat no para encontrar una pareja o amigos (precisamente cuando busqué en una pantalla de ordenador esas cosas fue cuando empecé a enfermar), sino simplemente porque sentía curiosidad y me hacían gracia las expresiones y el vocabulario que otros hispanohablantes allende el océano usaran; como un mero entretenimiento.
Había muchos canales en aquel chat, y el más frecuentado era uno de "FOTOS X" al que presto acudí. Allí la gente altruistamente (como empezó esto de Internet) compartía fotos; vamos, direcciones (la mayoría de páginas web creadas por ellos o páginas de aficionados) con pornografía. En aquel entonces no había el aluvión de pornografía que se vive ahora, sino que era algo semiclandestino. El que tenía fotos o direcciones donde encontrarlas gratis, ponía un enlace allí y los demás cliqueaban; ya sabéis, salía un enlace como éste: http://www.fotosguarrasparaver.com/foto1.jpg, y fue allí precisamente donde empecé a conocer la pornografía por Internet, con la cual no había tenido contacto hasta entonces.
Pero también descubrí algo espantoso. Ese mismo día, cliqueando aburrido los links que la gente dejaba, vi algo que me dejó helado: la foto de una niña de no más de 6 años, que estaba siendo penetrada, mientras en su cara se podía ver claramente que lloraba de dolor. Alguien había colgado allí semejante aberración, mientras otros le felicitaban y animaban a que colgase más del mismo tema.
No fue la primera que me encontré así. Tengo que decir que no puedo entender cómo a alguien le puede excitar la visión de una niña o niño pequeños practicando sexo o, mejor dicho, siendo violados; pero lo cierto es que las fotos que con más insistencia pedían eran las de "menores". Yo no alcanzaba a comprender el grado de depravación de aquellos individuos, como tampoco me cabía en la cabeza cómo en un portal visitado diariamente por miles de internautas se permitía semejante tráfico de material tan abominable, sin que nadie tomara cartas en el asunto. Los responsables de esas fotos, los que las hicieron, los que las distribuían, deberían estar en la cárcel; incluso los que las pedían. ¿Cómo alguien podía disfrutar contemplando la violación de un niño? Es algo que me recordaba la cara más siniestra del ser humano; y allí, durante esos instantes, conviví con el horror; con gente que se saludaba y comentaba las mismas cosas insustanciales que comentan en cualquier canal del chat, mientras devoraban con avidez pornografía.
Pero lo más terrible es que la mayoría de esas fotos no eran de profesionales o de chicas adultas, sino de niñas pequeñas. ¿De dónde saldría esa gente? No quise ni imaginar sus rostros, cómo serían, qué clase de seres... Me fui de allí espantado. Pensé en que si tuviera una hija y alguien la secuestrara y violara, la matara, esos seres se complacerían en verlo; se deleitarían y disfrutarían con ello. Allí había más maldad, más inhumanidad que en las SS. Era la cara más siniestra de Internet.
Yo acudía a un chat latinoamericano, que ya no existe, o no es como era entonces (todo en Internet ha cambiado mucho). En aquel entonces no había llegado a mi grado de adicción a la Red al que luego llegué, involucrándome emocionalmente y hasta haciéndome dependiente de otros mensajes que alguien escribiera aquí (me refiero a MSN, ICQ, etc...). Y no me vengáis con el rollo de que detrás de esas letras hay una persona, porque a esa persona ni le importamos realmente, ni por haberla visto en alguna cita o quedada, ni el rollo que se monta con nosotros es tan real como pensamos... Pero ése es otro tema.
A lo que iba. Yo acudía a aquel chat no para encontrar una pareja o amigos (precisamente cuando busqué en una pantalla de ordenador esas cosas fue cuando empecé a enfermar), sino simplemente porque sentía curiosidad y me hacían gracia las expresiones y el vocabulario que otros hispanohablantes allende el océano usaran; como un mero entretenimiento.
Había muchos canales en aquel chat, y el más frecuentado era uno de "FOTOS X" al que presto acudí. Allí la gente altruistamente (como empezó esto de Internet) compartía fotos; vamos, direcciones (la mayoría de páginas web creadas por ellos o páginas de aficionados) con pornografía. En aquel entonces no había el aluvión de pornografía que se vive ahora, sino que era algo semiclandestino. El que tenía fotos o direcciones donde encontrarlas gratis, ponía un enlace allí y los demás cliqueaban; ya sabéis, salía un enlace como éste: http://www.fotosguarrasparaver.com/foto1.jpg, y fue allí precisamente donde empecé a conocer la pornografía por Internet, con la cual no había tenido contacto hasta entonces.
Pero también descubrí algo espantoso. Ese mismo día, cliqueando aburrido los links que la gente dejaba, vi algo que me dejó helado: la foto de una niña de no más de 6 años, que estaba siendo penetrada, mientras en su cara se podía ver claramente que lloraba de dolor. Alguien había colgado allí semejante aberración, mientras otros le felicitaban y animaban a que colgase más del mismo tema.
No fue la primera que me encontré así. Tengo que decir que no puedo entender cómo a alguien le puede excitar la visión de una niña o niño pequeños practicando sexo o, mejor dicho, siendo violados; pero lo cierto es que las fotos que con más insistencia pedían eran las de "menores". Yo no alcanzaba a comprender el grado de depravación de aquellos individuos, como tampoco me cabía en la cabeza cómo en un portal visitado diariamente por miles de internautas se permitía semejante tráfico de material tan abominable, sin que nadie tomara cartas en el asunto. Los responsables de esas fotos, los que las hicieron, los que las distribuían, deberían estar en la cárcel; incluso los que las pedían. ¿Cómo alguien podía disfrutar contemplando la violación de un niño? Es algo que me recordaba la cara más siniestra del ser humano; y allí, durante esos instantes, conviví con el horror; con gente que se saludaba y comentaba las mismas cosas insustanciales que comentan en cualquier canal del chat, mientras devoraban con avidez pornografía.
Pero lo más terrible es que la mayoría de esas fotos no eran de profesionales o de chicas adultas, sino de niñas pequeñas. ¿De dónde saldría esa gente? No quise ni imaginar sus rostros, cómo serían, qué clase de seres... Me fui de allí espantado. Pensé en que si tuviera una hija y alguien la secuestrara y violara, la matara, esos seres se complacerían en verlo; se deleitarían y disfrutarían con ello. Allí había más maldad, más inhumanidad que en las SS. Era la cara más siniestra de Internet.
Historias límite en Internet
Incluso aquí se pueden vivir historias para contar. Yo, en mi larga experiencia cibernética, puedo contar unas cuantas que os pondrán los pelos de punta.
La primera comenzó una madrugada, en que en un chat solitario conocí a un muchachito. Al parecer tenía problemas para configurar no sé qué de su cuenta de correo; no me acuerdo. El caso es que me pidió ayuda a mí, que casualmente andaba por allí. Le ayudé, y me mandó un email de prueba. Le contesté y en otra ocasión que nos vimos en el chat me habló de él. Era un chaval joven, que tenía una afición un tanto extraña, que me contó: le gustaba fotografiar cadáveres.
De hecho era voluntario en una ambulancia del DYA y hacía a escondidas fotos de los accidentados. Yo mostré interés en el tema, pues me tenía asombrado aquello que me contaba; y como todos los degenerados, estaba ansioso por compartir su vicio, para no sentirse tan solo; y me envió algunas de sus fotos que había escaneado. Realmente me impactó aquello, eran fotos de cuerpos mutilados, ensangrentados... Nunca había conocido a nadie que pudiera atraerle semejante cosa, así que movido por mi natural curiosidad por la mente humana, traté de sonsacarle más...
No me fue difícil. Me hablaba de sitios donde conseguir material, de depósitos de cadáveres, de su colección; y entre mis muestras de complicidad, me dijo que tenía algo para mí: su joya.
Me envió un archivo muy largo. Lo abrí y en él se veía a una chica de unos 20 años. Parecía norteamericana o anglosajona y suplicaba y pedía clemencia en un inglés americano, me pareció. Estaba ensangrentada, atada a una silla. En el fragmento que vi, un hombre apuntaba un revólver a su cabeza y disparaba. Se veía la mueca de su cara al morir. El terror, el absoluto espanto que sentí, me es difícil de describir. Lo primero que pensé fue en la familia de aquella desgraciada, que quizás aún seguirían buscándola, dándola por desaparecida; en ponerme en contacto con las autoridades. Me sentí cómplice de aquella monstruosidad sólo por recibir semejante vídeo.
Estuve un par de días bastante mal, hasta que decidí crearme una cuenta de correo anónima y mandar ese archivo a una dirección electrónica del FBI. Del tipo aquél no he vuelto a saber; pero cada vez que pienso en su afición, se me ponen los pelos de punta. Si vosotros hubieráis visto lo que yo... Eso no era un montaje, ni la chica una actriz. Le pegaron un tiro de verdad y le reventó la cabeza. Pude verla suplicar... Para mí fue un shock ver aquello.
Es curioso, han pasado cinco años desde entonces y hasta hoy no había vuelto a pensar en aquello, lo había borrado de mi mente, como un mal sueño; algo que nunca sucedió...
Os aseguro que realmente me impactó.
La primera comenzó una madrugada, en que en un chat solitario conocí a un muchachito. Al parecer tenía problemas para configurar no sé qué de su cuenta de correo; no me acuerdo. El caso es que me pidió ayuda a mí, que casualmente andaba por allí. Le ayudé, y me mandó un email de prueba. Le contesté y en otra ocasión que nos vimos en el chat me habló de él. Era un chaval joven, que tenía una afición un tanto extraña, que me contó: le gustaba fotografiar cadáveres.
De hecho era voluntario en una ambulancia del DYA y hacía a escondidas fotos de los accidentados. Yo mostré interés en el tema, pues me tenía asombrado aquello que me contaba; y como todos los degenerados, estaba ansioso por compartir su vicio, para no sentirse tan solo; y me envió algunas de sus fotos que había escaneado. Realmente me impactó aquello, eran fotos de cuerpos mutilados, ensangrentados... Nunca había conocido a nadie que pudiera atraerle semejante cosa, así que movido por mi natural curiosidad por la mente humana, traté de sonsacarle más...
No me fue difícil. Me hablaba de sitios donde conseguir material, de depósitos de cadáveres, de su colección; y entre mis muestras de complicidad, me dijo que tenía algo para mí: su joya.
Me envió un archivo muy largo. Lo abrí y en él se veía a una chica de unos 20 años. Parecía norteamericana o anglosajona y suplicaba y pedía clemencia en un inglés americano, me pareció. Estaba ensangrentada, atada a una silla. En el fragmento que vi, un hombre apuntaba un revólver a su cabeza y disparaba. Se veía la mueca de su cara al morir. El terror, el absoluto espanto que sentí, me es difícil de describir. Lo primero que pensé fue en la familia de aquella desgraciada, que quizás aún seguirían buscándola, dándola por desaparecida; en ponerme en contacto con las autoridades. Me sentí cómplice de aquella monstruosidad sólo por recibir semejante vídeo.
Estuve un par de días bastante mal, hasta que decidí crearme una cuenta de correo anónima y mandar ese archivo a una dirección electrónica del FBI. Del tipo aquél no he vuelto a saber; pero cada vez que pienso en su afición, se me ponen los pelos de punta. Si vosotros hubieráis visto lo que yo... Eso no era un montaje, ni la chica una actriz. Le pegaron un tiro de verdad y le reventó la cabeza. Pude verla suplicar... Para mí fue un shock ver aquello.
Es curioso, han pasado cinco años desde entonces y hasta hoy no había vuelto a pensar en aquello, lo había borrado de mi mente, como un mal sueño; algo que nunca sucedió...
Os aseguro que realmente me impactó.
Bloguerito
vivir y a vivir empieza.
Ya hay un bloguerito que quiere
vivir y a vivir empieza.
Entre un post que muere
y otro post que bosteza.
Bloguerito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Bloguerito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las cuchipandis
ha de helarte el corazón.
Bloguerito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Antonio Miauchado
De compritas por la red
El otro día me inicié en el "maravilloso" mundo de Ebay y la compra-venta por Internet. Resulta que andaba yo buscando un articulito*, por así decirlo, no demasiado ortodoxo (*Aviso: no pinches si eres una personita impresionable), y como no lo encontraba por ningún lado, se me ocurrió que podía mirar en este famoso portalito. Efectivamente, allí estaba.
Bueno, yo supongo que todos conocéis cómo funciona este sitio; pero por si acaso voy a intentar explicarlo someramente (al menos lo poco que yo sé). En Ebay lo que hacen es ponerte en contacto con el vendedor de la cosa en cuestión, que a través de esta página coloca un anuncio con las características, precio -inicial- y gastos de envío. Luego lo que hacen ellos es darte la posibilidad de contactar con el tipo, pero la transacción se hace al margen; es decir, Ebay no te vende nada directamente, tienes que buscarte tú la vida tras llegar al acuerdo (eso sí; para el pago se usa un método llamado PayPal que a priori parece bastante seguro).
Y aquí es donde viene toda la problemática del asunto. Porque, excepto ciertos productos que vienen con un iconito de ¡cómpralo ya! -generalmente de empresas-, todo se hace aquí mediante un sistema de pujas. Y lo de las pujitas éstas es bien sencillo: se establece un tiempo, normalmente de una semana, y el que haya pujado más alto al término de ese plazo se queda con el premio. Lo que pasa es que, claro, ahora viene la picaresca hispánica, los dobles pseudónimos, las auto-pujas y demás miserables engañifas. Es muy frecuente que el mismo vendedor tenga un par de nicks por ahí para apostar torticeramente más y más, con objeto de que vaya subiendo la, ya de por sí, nada desdeñable suma (por no hablar de gastos de envío de diez euros y cosas así, que te cobran hasta el desplazamiento a correos, manda cojones la cosa).
Y en fin, que acaba uno muy quemado con la mentalidad asquerosilla y abusona de la gente de querer siempre sacar más. Con lo bonito y fácil que es ser honesto en esta vida, y no estar siempre con las raterías y el arañar por aquí y por allá por unos míseros euros de más. Pero esa mezquindad de miras, esa mediocridad, esa estulticia egoísta, nos retrotraen a ser monos con el culo y las manos llenos de excrementos, con la conciencia pequeño burguesa llena de mierda; para qué, ¿para vivir mejor diez años más? Así vienen luego los apuñalamientos por las herencias y los fraticidios. Qué asco de seres humanos. Si es que por algo elegí yo ser gato...
Pero en fin, a lo que íbamos: tengo suficientes motivos para sospechar que el hecho de que, lo que en un primer momento tenía un precio razonable, ahora cueste casi el doble, con unas sobrepujas un tanto "extrañas", unido a lo inusual del artículo, sea debido a que el gusanillo propietario se haya registrado otro nick secundario para competir.
Y es en este punto donde yo quería consultar con algún alma cándida que haya hecho ya alguna compra en Ebay; porque incluso yo, que soy un auténtico mago de las finanzas, me pierdo un poquito con las triquiñuelas de la informática. Se me ocurre que puedo esperar a que vaya a caducar la puja (el viernes a las doce del mediodía), para justo en los minutos restantes volver a sobrepujar (ya lo hice ayer para tantear la cosa, cuando llevaba dos días estancada, y a los pocos minutos, como yo esperaba, me sobrepujaron). También he pensado en dejarlo pasar, y si se confirman mis sospechas, lo más natural es que el vendedor cancele su puja máxima cuando vea que yo no reacciono. Sin embargo, si se da el caso de que me equivoque, y mi competidor sea otra persona distinta, perdería mi ansiado objeto de deseo, lo cual no podría soportar bajo ningún concepto.
He estado pensando también en meter una baza considerable de dinero, para echar para atrás al máximo pujador actual (total, como en todas las pujas, lo que se paga al final es la segunda cifra máxima, no el tope de la apuesta), pero si estoy en lo cierto y compito con el mismo propietario, me arriesgo a que tantee mi puja (porque las cantidades son privadas), me sobrepase, cancele, y me meta en el último momento el total menos un céntimo para que tenga que pagarlo todo. En fin, la mentalidad gusanácea. No sé qué hacer; es todo muy estresante, Carmiña.
Se agradecen propuestas. Smuackis.
Post scriptum: no olvidéis pasaros por el blog de la inefable Stuffen, que ha retratado al Sr. Miau y a otras chicas blogueritas en una deliciosa pinturita.
Bueno, yo supongo que todos conocéis cómo funciona este sitio; pero por si acaso voy a intentar explicarlo someramente (al menos lo poco que yo sé). En Ebay lo que hacen es ponerte en contacto con el vendedor de la cosa en cuestión, que a través de esta página coloca un anuncio con las características, precio -inicial- y gastos de envío. Luego lo que hacen ellos es darte la posibilidad de contactar con el tipo, pero la transacción se hace al margen; es decir, Ebay no te vende nada directamente, tienes que buscarte tú la vida tras llegar al acuerdo (eso sí; para el pago se usa un método llamado PayPal que a priori parece bastante seguro).
Y aquí es donde viene toda la problemática del asunto. Porque, excepto ciertos productos que vienen con un iconito de ¡cómpralo ya! -generalmente de empresas-, todo se hace aquí mediante un sistema de pujas. Y lo de las pujitas éstas es bien sencillo: se establece un tiempo, normalmente de una semana, y el que haya pujado más alto al término de ese plazo se queda con el premio. Lo que pasa es que, claro, ahora viene la picaresca hispánica, los dobles pseudónimos, las auto-pujas y demás miserables engañifas. Es muy frecuente que el mismo vendedor tenga un par de nicks por ahí para apostar torticeramente más y más, con objeto de que vaya subiendo la, ya de por sí, nada desdeñable suma (por no hablar de gastos de envío de diez euros y cosas así, que te cobran hasta el desplazamiento a correos, manda cojones la cosa).
Y en fin, que acaba uno muy quemado con la mentalidad asquerosilla y abusona de la gente de querer siempre sacar más. Con lo bonito y fácil que es ser honesto en esta vida, y no estar siempre con las raterías y el arañar por aquí y por allá por unos míseros euros de más. Pero esa mezquindad de miras, esa mediocridad, esa estulticia egoísta, nos retrotraen a ser monos con el culo y las manos llenos de excrementos, con la conciencia pequeño burguesa llena de mierda; para qué, ¿para vivir mejor diez años más? Así vienen luego los apuñalamientos por las herencias y los fraticidios. Qué asco de seres humanos. Si es que por algo elegí yo ser gato...
Pero en fin, a lo que íbamos: tengo suficientes motivos para sospechar que el hecho de que, lo que en un primer momento tenía un precio razonable, ahora cueste casi el doble, con unas sobrepujas un tanto "extrañas", unido a lo inusual del artículo, sea debido a que el gusanillo propietario se haya registrado otro nick secundario para competir.
Y es en este punto donde yo quería consultar con algún alma cándida que haya hecho ya alguna compra en Ebay; porque incluso yo, que soy un auténtico mago de las finanzas, me pierdo un poquito con las triquiñuelas de la informática. Se me ocurre que puedo esperar a que vaya a caducar la puja (el viernes a las doce del mediodía), para justo en los minutos restantes volver a sobrepujar (ya lo hice ayer para tantear la cosa, cuando llevaba dos días estancada, y a los pocos minutos, como yo esperaba, me sobrepujaron). También he pensado en dejarlo pasar, y si se confirman mis sospechas, lo más natural es que el vendedor cancele su puja máxima cuando vea que yo no reacciono. Sin embargo, si se da el caso de que me equivoque, y mi competidor sea otra persona distinta, perdería mi ansiado objeto de deseo, lo cual no podría soportar bajo ningún concepto.
He estado pensando también en meter una baza considerable de dinero, para echar para atrás al máximo pujador actual (total, como en todas las pujas, lo que se paga al final es la segunda cifra máxima, no el tope de la apuesta), pero si estoy en lo cierto y compito con el mismo propietario, me arriesgo a que tantee mi puja (porque las cantidades son privadas), me sobrepase, cancele, y me meta en el último momento el total menos un céntimo para que tenga que pagarlo todo. En fin, la mentalidad gusanácea. No sé qué hacer; es todo muy estresante, Carmiña.
Se agradecen propuestas. Smuackis.
Post scriptum: no olvidéis pasaros por el blog de la inefable Stuffen, que ha retratado al Sr. Miau y a otras chicas blogueritas en una deliciosa pinturita.
Y si todavía quedaba alguna duda...
Sobre acomplejadillos y mediocres
Ayer y anteayer mi blog fue víctima de varios intentos de "hackeo". Se trataba de una serie de mensajes en el panel de comentarios que enlazaban a páginas de sexo, y que te redireccionaban allí automáticamente en cuanto pinchabas en esa sección de mi blog. Esto, por lo demás, tenía fácil solución; bastaba con borrar esos mensajes y bloquear las correspondientes IP's para que no pudieran volver a "postear". Sin embargo, el hecho de que a lo largo de estos días haya tenido que bloquear y borrar mensajes procedentes de hasta cinco IP's diferentes, me hace plantearme si esto no es sino una conspiración a gran escala contra mi blogcito...
Y es entonces cuando empiezo a elucubrar mis cosillas...
Me gusta este sitio. Me gusta, y me parece sumamente interesante la idea sobre la que se construye. Quiero decir, que me siento a gusto aquí, escribiendo mis cuitas, personales o no, y dejando que la gente las lea. Sin embargo, parece que a ciertos lectores no les caigo demasiado bien..., y me pongo a pensar..., ¿por qué será que no me quieren estos benditos? Es evidente que me visitan con mucha frecuencia -llevo cosa de cinco meses entre los más leídos; prácticamente desde que empecé a escribir aquí-, que leen mis artículos con detenimiento, incluso; pero no me quieren..., lo tristemente cierto es que no me quieren. Y eso a mí me crea una terrible desazón y me oprime el corazón.
Y bueno, yo soy consciente de que, para asimilar mis textos, es preciso tener una adecuada disposición de espíritu..., porque, a fin de cuentas, es fundamentalmente cuestión de eso...; de manera que creo el problema se cifra ahí. El espíritu, el espíritu... Y la pobreza de espíritu. Gente demasiado corriente, sin ningún tipo de sensibilidad literaria ni de inquietudes filosóficas. Sin talento. Esa gente acomplejadilla que me critica y que no soporta mi éxito aquí son en su mayoría solteras obesas sin expectativas, cuarentonas amas de casa amargadas, hombres de mediana edad, con sus grises existencias, carentes de ilusiones y de metas en sus vidas...; en fin, fracasados, cicateros y miserables. No sé, esa gente me repugna, me produce una sensación casi pringosa de bajeza. Asco, puro asco.
Y es que la envidia es muy mala, dicen que es el pecado capital de este país; y si uno destaca, se muestra libre, insolente y arrogante, genera en ciertos personajillos acomplejados un rencor sordo y constante.
Ahora pensaba en algunas de estas cosas mientras borraba el último intento de "hackeo"; el comentario de una tal Doña Pura. ¿Quién sería esa tipeja? Seguramente sea una mediocre, una pobre frustrada y obesa malfollada. Y, al pensar esto, no me quedó más remedio que clamar al Cielo en busca de una explicación. ¿Por qué estas basuras, Señor mío, en vez de adorarme y decirme cosas bonitas, se dedican a ofenderme? ¿Tanta envidia me tienen? ¿Les frustra que yo sea una criatura tan pura, tan bella y noble, y ellos estén tan sucios y amargados? ¿O quizás que les restriegue por la cara mi desbordante genio aquí, a diario? Realmente no me merecen. No merecen que les enseñe mi talento. Y aquí estoy, codeándome con esa mierda y soportando sus impertinencias.
Pero, acto seguido, vuelvo a dirigir mi mirada al Cielo, y pido perdón, porque toda la culpa es mía. ¿Por qué me hago esto? ¿Por qué desperdicio los maravillosos dones que me has dado con estas nulidades? Merezco el más atroz de los castigos, oh, Dios mío. Por eso desde aquí quiero mostrar el mayor de mis desprecios a toda la caterva de mediocres y acomplejadillos. Son sólo masa aborregada, inútil y mezquina; nauseabundos seres llenos de inquina, despreciables sin duda, basura en los blogs y en la vida. Todos lo sabemos; ellos también. Por eso están tan acomplejados, no son nada y no valen nada. Cómo no reírnos de ellos, su propia existencia es caricaturesca, sin atisbo de personalidad, los monigotes adocenados y las neuróticas, dan una mezcla entre pena y asco; y a menudo causan risión por la manera en que se arrastran en este mundo y estos blogs.
Me aburrís. Oh, Dios, cuánto me aburrís. Me aburre vuestra falta de gusto, vuestra arrogante ignorancia, vuestra vulgaridad. Me siento como un romano entre bárbaros.
Toda la escoria envidiosa, que en su frustración ha llegado hasta el punto de querer hundir mi blog con sus truquitos informáticos de mierda. Sin duda están desquiciados; pero para que comprendáis su naturaleza os voy a contar algo:
Había una vez una bloguera muy brillante y hermosa, segura de sí misma y con personalidad arrolladora; y otras mediocres neuróticas, de esas tiparracas sectarias que fuera del grupito de idiotas, no son nada, ni valen nada; aprovecharon que esta chica sufrió una depresión, para tratar de humillarla todo lo que pudieron. ¿Por qué le hicieron ese acoso moral? Por envidia, simple y llanamente por envidia hacia una persona que les superaba tanto intelectual como físicamente; y las cerdillas son así, para vengarse de que otra fuera más guapa y escribiera posts mucho más brillantes; para vengarse de las veces que su sola e inimitable presencia las insultaba al recordarlas la nulidad que son ellas, cuando la vieron más vulnerable fueron a por ella.
Yo que tengo esa cualidad de ver dentro de todo el mundo, he visto la clase de miserables que son algunos, he visto que se comportarían de la misma manera, tal y como hacen los necios amparándose en el grupo o aquí en el anonimato. Mi desprecio es total hacia esa gentuza.
En la vida estamos rodeados de gente así; y en los blogs también; tipos ruines, viles, rastreros... Dan auténtico asco; y luego los ves ahí en su cuchipandis con sus blogs chorras y sus majaderías y te das cuenta de lo poco que valen y la nada que tienen que contar.
Pero yo no soy esa chica depresiva para que anden conspirando (y que conste que lo han hecho aquí) contra mí, yo soy el jodido ángel exterminador y quien se cruce en mi camino llorará lágrimas de sangre.
Sin embargo sé..., tengo la certeza en mi corazón, de que realmente hay personas que valen la pena. Algunas dejan sus brillantes comentarios en mi blog, demostrando que están por encima de la masa de necios y viles tarados; mientras que otras siguen ahí, observando, escondidas entre las tinieblas virtuales. Son los espíritus libres y elevados de los que hablaba en mi entrevista con Stuffen; personas que he tenido la suerte de conocer por este medio, y que trato a diario por aquí y por messenger. Esas personas, que saben perfectamente quiénes son, me impulsan a seguir escribiendo con alegría y entusiasmo en este blog; y sólo ellas merecen que las deleite, aunque sea de vez en cuando, con mi inigualable genio.
Y es entonces cuando empiezo a elucubrar mis cosillas...
Me gusta este sitio. Me gusta, y me parece sumamente interesante la idea sobre la que se construye. Quiero decir, que me siento a gusto aquí, escribiendo mis cuitas, personales o no, y dejando que la gente las lea. Sin embargo, parece que a ciertos lectores no les caigo demasiado bien..., y me pongo a pensar..., ¿por qué será que no me quieren estos benditos? Es evidente que me visitan con mucha frecuencia -llevo cosa de cinco meses entre los más leídos; prácticamente desde que empecé a escribir aquí-, que leen mis artículos con detenimiento, incluso; pero no me quieren..., lo tristemente cierto es que no me quieren. Y eso a mí me crea una terrible desazón y me oprime el corazón.
Y bueno, yo soy consciente de que, para asimilar mis textos, es preciso tener una adecuada disposición de espíritu..., porque, a fin de cuentas, es fundamentalmente cuestión de eso...; de manera que creo el problema se cifra ahí. El espíritu, el espíritu... Y la pobreza de espíritu. Gente demasiado corriente, sin ningún tipo de sensibilidad literaria ni de inquietudes filosóficas. Sin talento. Esa gente acomplejadilla que me critica y que no soporta mi éxito aquí son en su mayoría solteras obesas sin expectativas, cuarentonas amas de casa amargadas, hombres de mediana edad, con sus grises existencias, carentes de ilusiones y de metas en sus vidas...; en fin, fracasados, cicateros y miserables. No sé, esa gente me repugna, me produce una sensación casi pringosa de bajeza. Asco, puro asco.
Y es que la envidia es muy mala, dicen que es el pecado capital de este país; y si uno destaca, se muestra libre, insolente y arrogante, genera en ciertos personajillos acomplejados un rencor sordo y constante.
Ahora pensaba en algunas de estas cosas mientras borraba el último intento de "hackeo"; el comentario de una tal Doña Pura. ¿Quién sería esa tipeja? Seguramente sea una mediocre, una pobre frustrada y obesa malfollada. Y, al pensar esto, no me quedó más remedio que clamar al Cielo en busca de una explicación. ¿Por qué estas basuras, Señor mío, en vez de adorarme y decirme cosas bonitas, se dedican a ofenderme? ¿Tanta envidia me tienen? ¿Les frustra que yo sea una criatura tan pura, tan bella y noble, y ellos estén tan sucios y amargados? ¿O quizás que les restriegue por la cara mi desbordante genio aquí, a diario? Realmente no me merecen. No merecen que les enseñe mi talento. Y aquí estoy, codeándome con esa mierda y soportando sus impertinencias.
Pero, acto seguido, vuelvo a dirigir mi mirada al Cielo, y pido perdón, porque toda la culpa es mía. ¿Por qué me hago esto? ¿Por qué desperdicio los maravillosos dones que me has dado con estas nulidades? Merezco el más atroz de los castigos, oh, Dios mío. Por eso desde aquí quiero mostrar el mayor de mis desprecios a toda la caterva de mediocres y acomplejadillos. Son sólo masa aborregada, inútil y mezquina; nauseabundos seres llenos de inquina, despreciables sin duda, basura en los blogs y en la vida. Todos lo sabemos; ellos también. Por eso están tan acomplejados, no son nada y no valen nada. Cómo no reírnos de ellos, su propia existencia es caricaturesca, sin atisbo de personalidad, los monigotes adocenados y las neuróticas, dan una mezcla entre pena y asco; y a menudo causan risión por la manera en que se arrastran en este mundo y estos blogs.
Me aburrís. Oh, Dios, cuánto me aburrís. Me aburre vuestra falta de gusto, vuestra arrogante ignorancia, vuestra vulgaridad. Me siento como un romano entre bárbaros.
Toda la escoria envidiosa, que en su frustración ha llegado hasta el punto de querer hundir mi blog con sus truquitos informáticos de mierda. Sin duda están desquiciados; pero para que comprendáis su naturaleza os voy a contar algo:
Había una vez una bloguera muy brillante y hermosa, segura de sí misma y con personalidad arrolladora; y otras mediocres neuróticas, de esas tiparracas sectarias que fuera del grupito de idiotas, no son nada, ni valen nada; aprovecharon que esta chica sufrió una depresión, para tratar de humillarla todo lo que pudieron. ¿Por qué le hicieron ese acoso moral? Por envidia, simple y llanamente por envidia hacia una persona que les superaba tanto intelectual como físicamente; y las cerdillas son así, para vengarse de que otra fuera más guapa y escribiera posts mucho más brillantes; para vengarse de las veces que su sola e inimitable presencia las insultaba al recordarlas la nulidad que son ellas, cuando la vieron más vulnerable fueron a por ella.
Yo que tengo esa cualidad de ver dentro de todo el mundo, he visto la clase de miserables que son algunos, he visto que se comportarían de la misma manera, tal y como hacen los necios amparándose en el grupo o aquí en el anonimato. Mi desprecio es total hacia esa gentuza.
En la vida estamos rodeados de gente así; y en los blogs también; tipos ruines, viles, rastreros... Dan auténtico asco; y luego los ves ahí en su cuchipandis con sus blogs chorras y sus majaderías y te das cuenta de lo poco que valen y la nada que tienen que contar.
Pero yo no soy esa chica depresiva para que anden conspirando (y que conste que lo han hecho aquí) contra mí, yo soy el jodido ángel exterminador y quien se cruce en mi camino llorará lágrimas de sangre.
Sin embargo sé..., tengo la certeza en mi corazón, de que realmente hay personas que valen la pena. Algunas dejan sus brillantes comentarios en mi blog, demostrando que están por encima de la masa de necios y viles tarados; mientras que otras siguen ahí, observando, escondidas entre las tinieblas virtuales. Son los espíritus libres y elevados de los que hablaba en mi entrevista con Stuffen; personas que he tenido la suerte de conocer por este medio, y que trato a diario por aquí y por messenger. Esas personas, que saben perfectamente quiénes son, me impulsan a seguir escribiendo con alegría y entusiasmo en este blog; y sólo ellas merecen que las deleite, aunque sea de vez en cuando, con mi inigualable genio.
Mi entrevista en el blog de Stuffen
Me hace preguntas muy interesantes que yo contesto con mi habitual estilo juncal y sincero.
Podéis leerla aquí.
Podéis leerla aquí.