Acerca de

Ay, sí; sigue

Hola, soy un apuesto joven de culito prieto, recién licenciado en gramática parda, que por medio de este blog pretende contactar con maduritas de muslos estriados, caníbales alemanes, sietemesinos a la salsa tártara y demás fátimas de baratillo, para rezar el rosario o compartir cualquier otra actividad de índole religioso. Entre mis principales aficiones se encuentran rascar el estucado de las paredes, alisarme el bisoñé y lacerar entrañas femeninas. Mis gustos van desde paladear vinos de aguja hasta masticar plástico del teclado y lamer cd's vírgenes. Y bueno, creo que es todo lo que tengo que decir acerca de esto.


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La comida



Deben de ser las tres de la tarde y hoy también hace un calor espantoso. Estoy sudando y un poco nervioso por la posibilidad de que se me haya estropeado el look. De modo que paso la mano por mi pelo peinado hacia atrás y trato de tranquilizarme un poco.

Estoy con G, L y F intentando encontrar un restaurante decente para comer algo. G también está furioso y tiene la cara roja. Murmura constantemente cosas ininteligibles acerca de la gente que se cruza con nosotros a toda prisa. Pasa una tía con un vestido rojo de, creo, Óscar de la Renta, tetas grandes y buen culo, y ahora sí distingo perfectamente cómo habla con F sobre la segura exquisitez del coño de esa fulana.

Por fin entramos en H, aunque yo me muestro un poco reticente porque B está sólo un par de calles más abajo, y me apetece probar el nuevo sorbete especial del que me ha hablado J esta mañana; pero no vuelvo a protestar porque entramos y todo empieza a ir como la seda. Tenemos una bonita mesa y el maître ha mandado cuatro Bellini obsequio de la casa, pero de todos modos pedimos unas copas. Diana Ross canta The Boss, nuestra camarera es una tía buena, y hasta F parece estar tranquilo aunque, al igual que yo, detesta el lugar. Además, hay tres mujeres sentadas en la mesa de enfrente, todas muy guapas -rubias, grandes tetas: una lleva un vestido camisero de Calvin Klein, otra una falda simétrica de tul con pliegues, aparte de zapatos de tacón alto de Sidonie Larizzi, y la última un vestido naranja con lentejuelas sin tirantas de, creo, Christian Lacroix-. Ahora suena Roxy Music, Angel Eyes por los altavoces, y el sistema de sonido es tan fuerte, que tenemos que gritar prácticamente para pedirle a la camarera que está tan buena -vestido de dos colores con adornos de pasamanería de Myrone de Prémonville y sandalias blancas de Brooks Brothers y, estoy casi seguro, coquetea conmigo-: se ríe de modo sexy cuando le pido, de primero, el ceviche de cazón y calamar con caviar dorado; me lanza una mirada tan encendida, tan penetrante, cuando pido el pastel de carne con salsa verde de tomatillo, que tengo que mirar el Bellini rosa de la copa de champagne con expresión interesada..., grave, para que no crea que estoy..., demasiado interesado. F pide las tapas y luego el venado con salsa de yogur y brotes de polipodio con trocitos de mango. G pide el sashimi con queso de cabra y luego el plato ahumado con endibias y sirope de arce. L toma los embutidos al gratén y el salmón a la plancha con vinagre de frambuesa y guacamole.

Durante unos minutos observo los zapatos perforados de Allen-Emonds que lleva G, y pienso que cómo es posible que un imbécil como él tenga tan buen gusto. Levanto la mirada y observo que F no le quita el ojo de encima a una tía que hay de pie en la mesa de al lado. Yo la miro de arriba abajo, y aunque sus rodillas sostienen unas piernas largas y morenas, no puedo evitar darme cuenta de que una de las rodillas es, evidentemente, mayor que la otra. La rodilla izquierda es más saliente, y casi imperceptiblemente más delgada que la derecha, y este defecto es algo que me parece insoportable, por lo que pierdo todo el interés, y dejo a F, que al parecer no lleva bien graduadas sus gafas Oliver Peoples, mirándola como un estúpido. Mientras tanto, llegan cuatro Bellini más, con lo que ahora hay ocho sobre la mesa. Con la cara roja, derramo mi Bellini sobre la mesa y cuando alzo la vista han llegado ya nuestros primeros platos.

Después de un largo silencio durante el que contemplamos nuestros platos, cojo un trozo de cazón con el tenedor, le pongo un poco de caviar dorado y luego dejo el tenedor. L ve a otra camarera que se acerca con una bandeja con cuatro copas de champagne que contienen un líquido rosa y exclama: "por el amor de Dios, esto es absurdo..."; de modo que la cojo del brazo para acercarla a mí. Ella titubea, pero yo le sonrío, y me permite acercarla más. Y le empiezo a explicar: "mira, guapa, ahora aquí vamos a almorzar agradablemente y..., somos buenos clientes de este restaurante y probablemente pidamos un buen coñac, o brandy, quién sabe, y queremos estar tranquilos y disfrutar del... ambiente. Y -mientras cojo mi cartera de piel de gacela- nos gustaría paladear unos buenos puros habanos después y no queremos que nos moleste ninguna... palurda, o cualquier cliente o turista desconsiderado que inevitablemente va a quejarse de nuestras inocuas costumbres... Así que -pongo disimuladamente lo que espero que sean cincuenta euros en una mano de dedos pequeños- Si me garantizas que no van a molestarnos mientras comemos, te lo agradecería mucho. -Aprieto la mano, cerrándole el puño con el billete-. Y si se queja alguien, bueno... -hago una pausa, luego advierto amenazadoramente-, pues lo echamos a patadas". La chica asiente y comienza a alejarse con una expresión aturdida en la cara.

Miro a O que está sentado en una mesa con tres chicos -uno de los cuales podría ser T: tirantes, pelo peinado hacia atrás, gafas de montura de asta-, todos ellos tomando champagne. De pronto, aparece un camarero y, sin preguntar si hemos terminado, se lleva nuestros primeros platos, que casi no hemos tocado. Nadie se queja; se los ha llevado porque nuestras raciones son tan pequeñas que probablemente ha creído que habíamos terminado. Nuestros segundos platos llegan casi inmediatamente y nos ponemos a comer. Miro mi plato. El pastel de carne es un hexágono amarillento rodeado de lonchas de salmón ahumado, con dibujitos retorcidos de salsa de tomatillo rodeando artísticamente el plato. Otra camarera que está muy buena se nos acerca muy decidida, trayendo una botella de champagne Perrier-Jouët, que no es de reserva, y nos dice que es un obsequio de R, que saluda desde una mesa del fondo. Permanecemos sentados en silencio mientras la tía buena sirve el champagne. Una vez que se ha ido, L pregunta si nos gusta la comida. Le digo que el pastel de carne estaba bien, pero que tenía demasiada salsa de tomatillo. G regresa, murmurando: "no tienen un buen servicio para meterse una línea". F sugiere tomar algo de postre, pero no le prestamos atención. Pregunto si pedimos la cuenta; es hora de dedicarse al ojeo.

La tía buena trae la cuenta. El total son 463 euros, mucho menos de lo que esperábamos. La pagamos entre todos, pero necesitamos dinero en efectivo, así que saco mi Visa Oro y cojo sus billetes, en su mayoría de cincuenta euros y muy nuevos. L pide que le devolvamos diez euros, pues sus embutidos al gratén sólo costaban dieciséis. La botella de champagne de R queda en la mesa, sin beber.

La cena, otro día.

 
Comentario:
hum... me gusta elestilo,un poco demasiado America Psycho para mi gusto,como remarcaba uno de los contertulios, pero en general no está mal... Aunque he de decir que prefiero los comentarios pseudo-intelectualoides a los ejercicios de imitación literaria, señor Miau.
Que tengan todos un buen día.
 
Comentario:
Me sigue gustando tu blog. :)
 
Comentario:
Invitado, ésa es la idea.

Y vosotras dos, dejad las discusiones bizantinas y volved a la cama (a la mía).
 
Comentario:
Si no fuera porque me recuerda tanto a American Psicho...

 
Comentario:
Tú no podrías gastarte lo que yo me gasto en un día chavala.

Más quisieras si, por cierto, no te ibas??

 
Comentario:
Por cierto, ahora que me fijo, medio kilo son 3000 euros, no 500; jajajaja. Ya quisiera yo ir a gastarme medio kilo a la casa de la playa.
 
Comentario:
¿A ti todavía te sigue pagando? Veo que controlas más o menos lo que suele estar dispuesto a pagar, por eso lo pregunto. Bue, no te preocupes mujer, no estoy dispuesta a quitarle el marido a nadie, pero me halaga que lo creas. Viniendo de una víbora como tú, es todo un cumplido. Lo digo con cariño, en serio.

Venga, a disfrutar del fin de semana, que yo me voy ya. Besotes.
 
Comentario:
Pues si, soy su mujer y soy mayor que él, tengo 30 años y no me pesan,a él siempre le gustaron las maduritas, como a John Travolta, a mi una guapita de cara y cyber-pija como tú no me asusta y pareces tener cara de pocos amiguitos/as.

A mi no me hagas culpable de que tu blog esté vacio e intentes disfrazar la situación diciendo que te vas de fin de semana a gastarte medio kilo...porque eso no se lo cree nadie, ajaja.

Sospecho que intentas imitar el estilo de nuestro querido Sr_Naranja, y sabemos que sólo él puede pagar a una niñita como tú 500 euros para que se calle esa inmadura boquita.


:P



 
Comentario:
¿Todos los que le rodeais? Dios mío... entonces es cierto que tiene "grupis"!!! Jajajaja. Tú debes de ser la típica que está ahí esperando a ver si cae o en su defecto, si le has conseguido, la esposa posesiva que tiene miedo que una más joven se lo quite. :P

Bueno, lo cierto es q nunca he pretendido que hubiera comentarios en mi blog, porq suelo escribir en otro.

Fue un comentario de tu idolatrado Sr. Naranja diciéndome que debería darle publi a mi blog lo que me hizo llegar aquí y saludarle, porq me parece un blog interesante, no tú, que parece que quieres estar en todos los "fregaos".

Estate tranquila, que me voy el fin de semana a la casita de la playa a derrochar billetes de 500, jajaja.

Muchos besotes.
 
Comentario:
Pobre Good Girl, que tiene 0 comentarios en su blog y tiene que venir a dar la brasa al sr_naranja y a todos los que le rodeamos.

¿Te has preguntado por qué no llenas de comentarios tu blog?

Porque eres una patética aburrida que sólo sabe hablar de tamaños de pililas y del tamaño que la tienen los famosos, incluyendo a mi naranjito.

En cuestión, una reprimida sexual que quiere que le den candela.


 
Comentario:
Querida Good Girl, yo, puestos a elegir, me quedaría con Platón. Creo que tenía cinco centímetros menos que Rasputín, pero siempre he fantaseado con una follada suya mientras me relata "El Banquete".

Cyberiana, lo del culo prieto es por la foto que tenés en tu blog; ésa que sale una chica en ángulo de noventa grados, u ochenta y cinco, no sé.

Urteil, me ha encantado lo de la metempsicosis; siempre podré alegar que me poseía usted mientras cometía las atrocidades que en breve me dispongo a relatar. Pase usted un buen fin de semana también.
 
Comentario:
Urteil se sorprende de la comparación de Cabaret Voltaire con los Pechos Boys. Pero le es suficiente.

Sr. Naranja, en efecto, pensaba en "Los bingueros"... Metempsícosis se llama eso...

Creo que veré qué ofrecen Ada y su ardor en su blog, si se corresponde con esa nínfula de pelo negro y tez blanca, sensual y voluptuosa, que tanto perturbó a Van Veen desde su infancia demoníaca (en sentido griego).

Me voy con la pedantería a otro sitio. Buen fin de semana.
 
Comentario:
Guauuuuuuuuuuuuuuuu... que despliegue... hacía rato que no leía un relato tán glamoroso... era hora...
PD: cómo sabés que yo también tengo el "culito prieto"???
 
Comentario:
Querido Fidel: sólo darte un pequeño consejo, una regla básica de toda contestación que se da a algo es haber leído previamente ese algo, te lo digo a modo de recomendación, en el caso de que no sepas leer, no te preocupes, si todos hemos aprendido tú también podrás conseguirlo (porque sí, aquí donde me ves, una pelirroja de tetas pequeñas, sé leer). ¡Ánimo! y un besote.

Querido Sr. Naranja: Ni usted lo hubiera expresado mejor. Hubo un tiempo en que me comparaban con la Kidman, porque se decía que teníamos parecido (yo jamás lo encontré). Con respecto a lo de su pene, en fin... una polla más... una polla menos... no creo que vaya a cambiarme la vida, en todo caso lo conseguiría la de Rasputín, que me cambiaría la fisonomía atravesándome con semejante verga, pero el pobre, ya está muerto.
 
Comentario:
Mira, bonita, yo te la enseñaría; te pondría la cam para que me vieras y tal; pero sucede que yo soy una celebridad aquí, tengo fans que son como esas groupies exaltadas que se pegan por meterse mi pene en sus bocas, you know... Tienes que respetar unas normas; hay unas reglas preestablecidas, darling. No puedes llegar aquí y querer follar conmigo el primer día; tienes que entender eso. De manera que hazle honor a tu nick y ponte a la cola -y nunca better said-. Muack.

Y Fidel, no te enteras de nada. La chica ha dicho claramente que es pelirroja y con tetas pequeñas. Algo así como Nicole Kidman, ya sabes. Pero no te figures cosas equivocadas y empieces a masturbarte pensando en ella, que te conozco.
 
Comentario:
"Desengáñate, lo de que no te entre en un vaso de tubo (de los de cristal ancho) es más viejo que Matusalén, y habría que verlo. No eres el primero en decirme eso, y que luego sea una estafa."

Good girl, jajaja, a ver si la estafa eres tú y por eso no te la enseñan.


 
Comentario:
The good Girl, ni siquiera sabe de que color lleva el pelo y de que tamaño son sus tetas.O usted tiene un problema o es un transformista que viene a pillar algo a este blog.

Ada, usted creo que se confunde de blog...Y no halague tanto al sr_naranja...Además, su pilila es de mi propiedad y no creo que nadie pueda acceder a ello.



 
Comentario:
Creo que mi propio blog ha cobrado vida.

Desengáñate, lo de que no te entre en un vaso de tubo (de los de cristal ancho) es más viejo que Matusalén, y habría que verlo. No eres el primero en decirme eso, y que luego sea una estafa.
 
Comentario:
Lo de tu blog es algo excepcional, desde luego. En una entrada marca seis comentarios, y sólo se ven dos. Creo que a lo de cúmulo habría que añadirle "borrascoso".

Respecto al tamaño de mi polla, es una cuestión harto debatida en este blog. Todo el mundo sabe que no me cabe en un vaso de cubata. De hecho, el Nacho Vidal ese copió la idea de mí.

Saluditos.
 
Comentario:
Efectivamente, había ido actualizando pero por algún motivo las entradas no eran visibles, así como tampoco las fotos. Creo que me ha mirado un tuerto, habrá sido usted en el restaurante?

P.D.: espero que cuando dices lo de que tienes mucho que ofrecer te refieras a que la tienes grande, de otro modo, no estoy interesada, gracias.
 
Comentario:
Acabo de ver tu blog y me he encontrado con cinco entradas nuevas. Y de hace varios días. Realmente hoy esto va bien fuñido.

A decir verdad, me da igual que sean rubias, morenas, pelirrojas o teñidas de verde pistacho; lo de las tetas sí es algo indispensable. Date cuenta que yo ofrezco mucho, y quiero que se me corresponda.

Y hablando de "manolos", cuando iba por el segundo plato, comenzó a sonar "All my loving", pero obvié ese pequeño detalle por motivos evidentes.

Un besito.
 
Comentario:
A ver si te metes las manos donde ya sabes, Fidel, que vaya la que me has montao con la foto tamaño diplodocus.

La próxima vez que quieras mandarle recuerdos a Amaranta, hazlo en su correo, mariconsón.

 
Comentario:
Esta usted en un error, querido Señor Naranja. Siendo licenciado en gramática parda no me hará falta recordarle la diferencia entre actualizar y agregar entradas al blog. Estaba actualizando las entradas, porque tener billetes de 500 euros no garantiza que internet funcione del todo bien. He vuelto ayer.
Por cierto, otro error. Pelirroja y tetas pequeñas, lo siento. Soy la que estaba en la mesa del fondo, con mis "manolos". No me sorprende que no se haya fijado si le gustan rubias y con tetas grandes.
 
Comentario:
The Good Girl, celebro que disfrute usted con asiduidad de mis mismas "inocuas costumbres". De no ser porque acabo de leer que ha marchado usted a tierras galas, apostaría firmemente a que la chica del delicioso vestido camisero de Calvin Klein era usted.

Ada o el ardor (Nabo-kov dixit), no me compares con Terminator, por favor. Yo estoy mucho más fibrado y no padezco de dislexia. Espero que sigas viniendo por aquí; mis mayores preocupaciones son mantener la intriga de mis lectores y procurarles satisfactorios orgasmos virtuales, ineluctable consecuencia de la lectura de mis fogosos textos.

Un saludo.
 
Comentario:
¿Qué pasa con el cazón, Urteil? Ahora me dirá que era lo que pedía Mariano Ozores en aquel restaurante de "Los Bingueros".

Respecto a Cabaret Voltaire, siempre preferí a los Pet Shop Boys. La Gabaydulina reconozco que se me escapa, pero todo se andará... Saluditos.

Siguiendo los consejos de mi estimada Coolkiku, creo que el primer p -o no tan p- en sentir el frío del acero de mi hacha en su despreciable cuello, va a ser L. De todas formas, tengo que reflexionar más sobre esta cuestión...

Y claro que es de un horrible gusto lo de las lentejuelas. Pero como decía un tal "Bombita", es que hay gente pa tó. Evidentemente, no laceré las entrañas de esa chica en los aseos con mi "cazón"; no la consideré digna de tal privilegio...

Besitos.
 
Comentario:
Es la primera vez que visito tu blog...me he quedado un poco intrigada....me has recordado al terminator ese de la peli, ¿lo rastreas todo en tu campo de vision al milímetro?...
Volveré par ver si mantienes el rastreo en otros campos de acción.
Un saludo.
 
Comentario:
Mmmmmmm... no sé que le pasa a ya.com que lleva dándome error toda la mañana. Me borró el comentario y tuve que volver a escribirlo, en cualquier caso, ambos son válidos.
 
Comentario:
Deberíais de dejar de comer con L, es un miserable. En una cuenta de 463 euros nadie reclama sus 10. Que se los meta por donde le quepan.

Por cierto, que mal gusto ponerse un vestido de palabra de honor con lentejuelas un día a las tres de la tarde, por mucho que sea de Christian Lacroix.

Besos con glamour
 
Comentario:
Sólo decir que yo adoro a los jóvenes con culitos apretados. Nada destacable de ese almuerzo, yo estoy acostumbrada ya. Eso sí, yo prefiero sacar un billete de 500 euros y divertirme viendo como brillan los ojos de quienes lo están viendo por primera vez.
 
Comentario:
Yo sólo quiero decir que me encantan los jóvenes apuestos de culito prieto, porque esas reuniones para comer son excesivamente familiares para mí. ¿Por qué sacar billetes nuevos de 50 euros cuando se puede pagar con uno de 500 y ver como caen las babas de los de alrededor que en su vida han visto uno?
Pensaba que usted era de los míos.
 
Comentario:
Querido psicópata almeriensis... Por favor, pase ya al apartado de despiece y desangramiento y deje esta versión española (¿cazón? ¿ha dicho usted cazón?) de baja estofa y abundante casposidad un poco al lado. Lo único bueno del Ellis eran los asesinatos bien aderezados y suculentamente cometidos. Me muero de curiosidad de cómo va a morir el primer p.

Agradecería comentarios sobre Cabaret Voltaire o sobre Sofia Gubaydulina. Gracias.
 
Comentario:
No se repita usted tanto Sr.Pulpo...

Que da la sensación que ahora es cuando se está masturbando, jejeje.
 
Comentario:
Gracias, señor Naranja. Totalmente de acuerdo en lo de la portada. Esas señoritas fueron protagonistas de muchas de mis primeras masturbaciones.
 
Comentario:
Gracias, señor Naranja. Totalmente de acuerdo en lo de la portada. Esas señoritas fueron protagonistas de muchas de mis primeras masturbaciones.
 
Comentario:
Jolinesss cuánto glamour!!! Si es que ya me imaginaba yo que el Sr_Naranja tenía mucho estilo. Así me gusta.

Un beso (de los míos que ya sabes que no sé si dártelos)
 
Comentario:
Aquí está:



Maravillosa, ¿verdad?
 
Comentario:
Llamarse Lydia con i griega también es de fantasmas, ¿eh? Sin acritud, besitos.

Comedor de pulpo, del Flesh & Blood me gustan "Oh yeah" y "Same old scene", pero sobre todo su portada. Me parece sencillamente deliciosa.

Saluditos.
 
Comentario:
Jajajajajaja. Impagable.
 
Comentario:
es irrelevante, pero el de antes era yo. Guardemos las formas.

recuerdos a su Ello, a su Yo y a su Superyó, señor Naranja
 
Comentario:
desde un punto de vista psicoanalítico tradicional, son escritos son un libro de texto, señor naranja :)

Yo hubiera pinchado el Flesh & Blood en aquel restaurán. Me encanta esa versión del Midnight Hour.
 
Comentario:
Eres un poco fantasma eh? jajajajaa
No