Bunny Addict
Compré un vibrador rabbit hace dos veranos. Estaba "recién soltera" y en vez de buscar pollas desconocidas para saciar mis deseos, pensé que sería más sensato masturbarme y conocer más a mi body, en fin, ser más autosuficiente. Había escuchado que los vibradores eran mejores que algunos (o muchos) hombres y además una amiga mia me dijo que necesitaba menos sexo gracias a su vibrador rabbit.
Fui a un sexshop con una amiga que también le interesaba comprar uno. Vi un montón de modelos, tamaños, y formas de rabbit. pregunté a la dependienta que recomendaba y me dijo que el "icebreaker" iba muy bien...
Un par de horas más tarde me encontré en mi casa y saqué el "icebreaker" de su caja y puse música relajante, lista para perder mi virginidad "rabbit". Al principio, estaba tensa y me costó introducirlo. no estaba tan frio como esperaba y la textura de latex era un poco raro. poco a poco, mi coño iba dilatando y me puse húmeda. imaginé un tío encima mio a punto de penetrarme. Ya que fue algo nuevo y un poco extraño para mi, no conseguí correrme con el rabbit y la primera vez fue un par de meses más tarde. Me acuerdo que estaba con un chico en mi casa y llevabamos una tarde entera follando. tras tres polvos, mi coño todavía quería más, pero el chico no podía. entonces, fui a buscar mi rabbit para acabar y además pensaba que sería excitante hacerlo con un testigo. También la sádica en mi pensaba que sería morboso gritar con más fuerza que cuando me corría con él... desde entonces he notado que hay dos actitudes de los hombres hacia los sex toys para mujeres, los que les encanta y otros que se sienten intimidados - se nota en la preocupación de su mirada, sobretodo con hombres que tienen el sexo más pequeño que el vibrador...
Desde entonces, he inventado un tipo de "ritual" para mis sesiones "icebreaker". Luz tenue, música relajante, incienso... Me tumbo encima de mi cama que está delante de un espejo grande y me miro. me pone mirar mi coño y ver como entra. además me gusta estar bien depilada para mis sesiones de sexo solitario, que la raja sea visible. Siempre comienzo suave, lo introduzco poco a poco imaginando la penetración convencional con alguien que me gusta. me lo empujo como si fuera una polla follándome. todo esto con la vibración "off". después de un rato pongo la vibración pero muy suave. no pienso en nada, dejo de "follarme" con el rabbit, y espero.
espero
espero
y espero hasta que empiezo a sentir mis muslos poniéndose tensos. subo la intensidad de la vibración y mi respiración se acelera y es más profunda. me miro en el espejo. abro mis piernas, cierro mis piernas - todo varia la sensación en mi clitoris. cuando siento que estoy a punto de correrme, me imagino las gallinas de mi despacho mirándome con asco. "qué puta", piensan... me imagino tirada por el suelo de mi despacho follándome con el vibrador en medio de un círculo de gallinas todas sorprendidas. "estas nórdicas.." no sólo soy la única extranjera de la oficina, pero soy la más buena con diferencia. soy rubia pero mis cejas también son rubias.
Con el tiempo, utilizo mi rabbit cada vez más. está llegando a un punto que lo tengo a lado de mi cama para antes de dormir y para cuando me despierto. no soy capaz de dejarlo después de un orgasmo. algunas veces sigo hasta tener 7 orgasmos. está llegando a ser una adicción.
Actualmente tengo pareja y aunque tenga una mente abierta, no le hace tanta gracia mi uso excesivo de mi vibrador. Le he dicho que lo utilizaría menos si me follara más... aunque nunca dejaría a mi querido RABBIT.
Fui a un sexshop con una amiga que también le interesaba comprar uno. Vi un montón de modelos, tamaños, y formas de rabbit. pregunté a la dependienta que recomendaba y me dijo que el "icebreaker" iba muy bien...
Un par de horas más tarde me encontré en mi casa y saqué el "icebreaker" de su caja y puse música relajante, lista para perder mi virginidad "rabbit". Al principio, estaba tensa y me costó introducirlo. no estaba tan frio como esperaba y la textura de latex era un poco raro. poco a poco, mi coño iba dilatando y me puse húmeda. imaginé un tío encima mio a punto de penetrarme. Ya que fue algo nuevo y un poco extraño para mi, no conseguí correrme con el rabbit y la primera vez fue un par de meses más tarde. Me acuerdo que estaba con un chico en mi casa y llevabamos una tarde entera follando. tras tres polvos, mi coño todavía quería más, pero el chico no podía. entonces, fui a buscar mi rabbit para acabar y además pensaba que sería excitante hacerlo con un testigo. También la sádica en mi pensaba que sería morboso gritar con más fuerza que cuando me corría con él... desde entonces he notado que hay dos actitudes de los hombres hacia los sex toys para mujeres, los que les encanta y otros que se sienten intimidados - se nota en la preocupación de su mirada, sobretodo con hombres que tienen el sexo más pequeño que el vibrador...
Desde entonces, he inventado un tipo de "ritual" para mis sesiones "icebreaker". Luz tenue, música relajante, incienso... Me tumbo encima de mi cama que está delante de un espejo grande y me miro. me pone mirar mi coño y ver como entra. además me gusta estar bien depilada para mis sesiones de sexo solitario, que la raja sea visible. Siempre comienzo suave, lo introduzco poco a poco imaginando la penetración convencional con alguien que me gusta. me lo empujo como si fuera una polla follándome. todo esto con la vibración "off". después de un rato pongo la vibración pero muy suave. no pienso en nada, dejo de "follarme" con el rabbit, y espero.
espero
espero
y espero hasta que empiezo a sentir mis muslos poniéndose tensos. subo la intensidad de la vibración y mi respiración se acelera y es más profunda. me miro en el espejo. abro mis piernas, cierro mis piernas - todo varia la sensación en mi clitoris. cuando siento que estoy a punto de correrme, me imagino las gallinas de mi despacho mirándome con asco. "qué puta", piensan... me imagino tirada por el suelo de mi despacho follándome con el vibrador en medio de un círculo de gallinas todas sorprendidas. "estas nórdicas.." no sólo soy la única extranjera de la oficina, pero soy la más buena con diferencia. soy rubia pero mis cejas también son rubias.
Con el tiempo, utilizo mi rabbit cada vez más. está llegando a un punto que lo tengo a lado de mi cama para antes de dormir y para cuando me despierto. no soy capaz de dejarlo después de un orgasmo. algunas veces sigo hasta tener 7 orgasmos. está llegando a ser una adicción.
Actualmente tengo pareja y aunque tenga una mente abierta, no le hace tanta gracia mi uso excesivo de mi vibrador. Le he dicho que lo utilizaría menos si me follara más... aunque nunca dejaría a mi querido RABBIT.





