Obsesiones
Me acostumbré a las películas turcas en versión original, que proyectaban en una pequeña sala oscura de los suburbios de Barcelona. Con el tiempo, mis hábitos, acento, y hasta mi forma de vestir distaban poco de las de cualquier ciudadano de Ankara. Vestido de colores, con un Kebab en la mano, acudí a la casa de los padres de mi vecina, la bella Daniela, y, en riguroso idioma turco, les pedí la mano de su hija. Les aseguré que conmigo sería feliz, que les daría una legión de sanísimos nietos y que viviríamos en un lustroso palacete al sur de Estambul. Pese a mi tono grave y ceremonioso, ellos me miraban como si les acabase de preguntar por una complicadísima fórmula matemática. Finalmente, salí turbado de aquella casa y jamás volví a ver al amor de mi vida. Desde entonces, todo ha ido de mal en peor; las películas turcas en la sesión de noche se han convertido en mi único consuelo espiritual.
Hoy, sobrevivo de limosnas a la salida de misa, portando un enorme cartel pedigüeño escrito en turco con subtítulos en español
José Manuel Dorrego (España)
Estrella de cine
Despertó en la butaca asombrado. Así que eso era la muerte. Y la añoranza le nubló el sudario blanco que se levantaba enfrente como muro imposible de salvar.
José Luis Sandín (México)
José Luis Sandín (México)
Fama repentina
Su pésima actuación masturbándose, un director desesperado y un camarógrafo sádico coincidieron esa noche para ascenderla de actriz porno mediocre a superestrella de cine snuff.
Gloria del Carmen Villatoro (España)
Gloria del Carmen Villatoro (España)
Resultados del concurso del taller de Minicuentos de Ficiticia
Convocado amablemente para ser jurado del concurso del Taller de Minicuento Ficticia, tuve la fortuna de leer cuentos estupendos, de gran factura, que me confirman que este género cada vez gana mayor espacio.
Los ganadores fueron:
Primer lugar (compartido):
Seudónimo : Paris Lannuit. Cuento: Obsesiones
que pertenece a José Manuel Dorrego Saenz
Seudónimo : Santitos Cuento: Estrella de cine
que pertenece a José Luis Sandín
Mención:
Seudónimo : Petrikowski. Cuento: Fama repentina
que pertenece a Gloria del Carmen Villatoro
Coloco los cuentos ganadores en Gambito de peón gracias a la gentileza de los amigos de Ficticia.
Con esta movida todos salimos ganando.
Los ganadores fueron:
Primer lugar (compartido):
Seudónimo : Paris Lannuit. Cuento: Obsesiones
que pertenece a José Manuel Dorrego Saenz
Seudónimo : Santitos Cuento: Estrella de cine
que pertenece a José Luis Sandín
Mención:
Seudónimo : Petrikowski. Cuento: Fama repentina
que pertenece a Gloria del Carmen Villatoro
Coloco los cuentos ganadores en Gambito de peón gracias a la gentileza de los amigos de Ficticia.
Con esta movida todos salimos ganando.
Último reino
Finalizadas las obras de más de catorce primaveras, el castillo lucía tal y como la ambición del Rey lo había prefigurado: las paredes ya no estaban a la vista y las ventanas eran tan amplias que el marco lo era también del horizonte. El único inconveniente, pensó el Rey cuando se perdió por primera vez en su inmensidad privada, es que ya no hay forma alguna de escapar.
Marco Tulio Capica (Perú)
Fetichista
-Si te abriera la nalgas ahora mismo, qué me dirías?
-¿Qué te gustaría oír?
Fermín Matos (Perú)
¡Ya no importa, Eros!
De ella nada sé, es cierto, la acabo de recoger de la calle. No importa: imagino su infancia a través de sus muslos, pienso su futuro a través de sus pechos, razono su presente a través de su boca.
Cuando la penetro soy cara y cruz, más que vida y más que muerte, quizá las dos juntas o la negación de ambas. Me desespero como el todo y la nada. Abro la mente y cierro la muerte. Vivo la cama y mato la calma. Acordono la felicidad a través del fragor de un volcán que inunda el paraíso carnal. Los gemidos y el jadeo me regresan a lo que soy. ¡Ya no importa, Eros, vete de aquí!
Orlando Mazeyra (Perú)
Tenga un cuerpo así en seis meses
Se paró frente al escaparate y le llamó la atención el cuerpo espectacular de la modelo. Compró la revista y dentro de ella encontró el artículo que recomendaba una rigurosa dieta acompañada de ejercicios, yoga y abstenciones varias.
Ocho meses después no podía entender cómo, después de tantos sacrificios, no había podido conseguirse una mujer como la de la revista.
Ignacio Fernández de Palleja (Uruguay)
Último reino
Finalizadas las obras de más de catorce primaveras, el castillo lucía tal y como la ambición del Rey lo había prefigurado: las paredes ya no estaban a la vista y las ventanas eran tan amplias que el marco lo era también del horizonte. El único inconveniente, pensó el Rey cuando se perdió por primera vez en su inmensidad privada, es que ya no hay forma alguna de escapar.
Marco Tulio Capica (Perú)