Entrar
Nos encanta entrar. Meternos por las ventanas. Ir al pasadizo principal. Mirar las fotos de bodas. Caminar de puntillas. Llegar a la sala. Encender la televisión. Bajar el volumen. Abrir la refrigeradora. Buscar los tápers de los helados y pasarles una cucharada rasa. Sacar los cubiertos de plástico. Hacer una cena cómplice y silenciosa. Intentar comer sin reírnos. Lavar lentamente el menaje. Echarse cinco minutos sobre el sofá. Apagar la televisión. Ir al dormitorio principal. Abrir los cajones. Revolver las medias de invierno. Probarnos las corbatas sin hacer los nudos. Intercambiar las camisas de los colgadores. Bailar sobre la cama vestidos de mujer. Buscar alguna caja de zapatos donde siempre hay dinero oculto. Contarlo. Quitarse la ropa. Acomodar los vestidos y las camisas. Coger un sostén colorido. Cerrar los cajones. Ir al cuarto de los niños. Ordenar los dinosaurios. Acabar el rompecabezas. Escribir con letra de niño “papa no me quiere” debajo de una almohada. Dejar una luz prendida. Regresar a la sala. Ir al baño. Cambiar la toalla por el sostén. Abrir lentamente la puerta, ver que no haya nadie. Salir de puntillas. Y cerrar.
Juan Takehara Mori (Perú)





