Messenger
Me senté frente al computador como de costumbre, ya medio fastidiada, cansada de la rutina. “Le voy a escribir a Álvaro para ver qué es lo que tapa sopa” pensé. Pucha la última vez que me escribió fue tan grosero y agresivo, pero igualito le he de mandar un mail. Al final de cuentas, han pasado ya como cuatro años ¡ Esa día estaba trabajando en el turno de la noche en el hotel más lujoso de São Paulo! Mis pies hinchados y cansados me estaban matando luego de haber pasado casi diez horas apoyada en el finísimo balcón de mármol. Disimuladamente entré a mi cuenta de correo y le escribí preguntándole sobre mi amiga Mari de Caracas.
Al día siguiente entré a mi hotmail y pude constatar que de hecho Álvaro me habia respondido "¡Guao, que divino! ¡ Me respondió!” pensé. Asi que lo agregué a mi listica del messenger para poder chatear con él de vez en cuando, como amigos of course.
-¿Cuanto tiempo Álvaro, cómo la has pasado?
-Bien. Estoy viviendo en Atlanta ahora con mi mujer.
-Qué bien; qué gusto saber noticias tuyas, vale. Cuando quieras venir a visitarme a São Paulo pues tienes un lugar donde quedarte – le dije toda ingenua.
-Mira que yo gateo de noche – contestó él, lleno de malas intenciones, como siempre.
-Disculpa pero no sé de qué me hablas – le dije – .Además, tú eres un hombre casado, chico ¿Estás loco?
-Sí, pero tú también eres casada, mujer- respondió él con un cierto je ne sais quoi de atrevimiento.
-Creo que es mejor que lo dejemos por aquí no más – le dije – . No me meto con hombres comprometidos.
Me di cuenta al tiro de que las personas por más que pasen los años no cambian nunca. La esencia permanece intacta. "¡Increíble!, ¿?qué se habrá creído este tipo” – pensé atónita por tal atrevimiento. Sigue siendo el mismo puerco machista de siempre ¡Me di cuenta a partir de ese día que el messenger es un medio de comunicación extremamente peligroso, donde en el momento menos pensado surgen “propuestas indecentes” de la nada. En esa pequeña ventanita que algunos llaman de “ventilation room” donde todo supuestamente es para “flirtear”.
Si algún dia me preguntan quien es Álvaro, para ser bien sincera, les diría que no conozco a nadie con ese nombre …
Paola Olmos (Brasil)
Al día siguiente entré a mi hotmail y pude constatar que de hecho Álvaro me habia respondido "¡Guao, que divino! ¡ Me respondió!” pensé. Asi que lo agregué a mi listica del messenger para poder chatear con él de vez en cuando, como amigos of course.
-¿Cuanto tiempo Álvaro, cómo la has pasado?
-Bien. Estoy viviendo en Atlanta ahora con mi mujer.
-Qué bien; qué gusto saber noticias tuyas, vale. Cuando quieras venir a visitarme a São Paulo pues tienes un lugar donde quedarte – le dije toda ingenua.
-Mira que yo gateo de noche – contestó él, lleno de malas intenciones, como siempre.
-Disculpa pero no sé de qué me hablas – le dije – .Además, tú eres un hombre casado, chico ¿Estás loco?
-Sí, pero tú también eres casada, mujer- respondió él con un cierto je ne sais quoi de atrevimiento.
-Creo que es mejor que lo dejemos por aquí no más – le dije – . No me meto con hombres comprometidos.
Me di cuenta al tiro de que las personas por más que pasen los años no cambian nunca. La esencia permanece intacta. "¡Increíble!, ¿?qué se habrá creído este tipo” – pensé atónita por tal atrevimiento. Sigue siendo el mismo puerco machista de siempre ¡Me di cuenta a partir de ese día que el messenger es un medio de comunicación extremamente peligroso, donde en el momento menos pensado surgen “propuestas indecentes” de la nada. En esa pequeña ventanita que algunos llaman de “ventilation room” donde todo supuestamente es para “flirtear”.
Si algún dia me preguntan quien es Álvaro, para ser bien sincera, les diría que no conozco a nadie con ese nombre …
Paola Olmos (Brasil)