El cuento perfecto
En pleno atardecer de un verano, aquel año un hombre ojeroso miraba el mar. Era el tercer día sin probar alimento y estaba cansado de pensar en cómo escribir un cuento perfecto. Entonces escribió su nombre sobre la arena humeda. Apenas si pudo reconocerse en ese nombre. Le parecía otro nombre, otro mar. Sorpredido meditaba en ello. Hasta que una ola inmensa y vigorosa innundó toda la playa.
Wilmer Molina. (Perú)