La colección
Paseaba yo por la feria de cosas usadas cuando descubrí la colección de discos, todos de la misma época y de dos autores. Tras cierto regateo, me llevé las obras de Jobim y de Chopin.
Llegué a mi casa ávido por escuchar la reciente adquisición y empecé a paladear disco tras disco durante toda una tarde exquisita. Descubrí, con curiosidad, que todos los discos de Chopin sonaban peor que los de Jobim. Eso no me molestó porque realmente mi favorito era este último. Sin embargo, me puse a pensar en el detalle y supuse que seguramente el mal sonido de los discos de Chopin se debiera a que éste fuera el compositor favorito del anterior dueño. Supe que mi uso dañaría más a Jobim. Me di cuenta de que el futuro comprador oiría mejor a Chopin. Pensé que un día un comprador podría escuchar sólo a uno de los dos y que el siguiente cliente sería estafado por un feriante más eterno que la buena música.
Ignacio Fernández de Palleja (Uruguay)





