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GAMBITO DE PEÓN (El Cuento Breve)
El espacio para tus brevísimos y casi invisibles cuentos. Aquí no hay jugada imposible.
Acerca de
Dirigido por Ricardo Sumalavia. Las colaboraciones se recibirán en la dirección: rsumala@yahoo.com Los cuentos no deben exceder las 500 palabras.
Sindicación
 
Barca sobre el Rímac
Habría que ser gusano para no hundirse en ese humilde zampán, o enfangarse, decenas de kilómetros antes de llegar al océano de corrientes heladas, de abismos apoyados sobre escurridizas placas tectónicas. Pero nadie podía frenar a Jonás, seguro de poder completar con éxito la travesía Ricardo Palma-Oceano Pacífico con un bote de hule reforzado. "Son sólo sesenta y tantos kilómetros", me dijo mientras veía el sol ponerse entre dos columnas de cerros pelados. El disparate era tan básico que no cabía discusión. "La travesía debe ser nocturna". Al menos era febrero y el río andaba ruidoso, como debía ser; sin duda podría avanzar algunos metros sin encallar. Jonás empezó a avanzar hacia el grueso de la corriente, con el agua hasta las rodillas, el bote sobre la cabeza y una mochila con un termo de café, curitas, una chompa y una toalla —debidamente embolsadas para evitar la humedad—. Nadie sino yo sabía de los alucinados planes de Jonás; parte de su idea de hacer de noche el viaje era la de evitar a los curiosos (conocemos bien a los curiosos; no hacen "hola" con la mano; no gritan "buen viaje". Insultan, se burlan, hacen pingas enormes levantando ambos brazos; tiran piedras).

Una foto antes de la partida: Jonás levanta un remo con su brazo izquierdo, el derecho se apoya en una pared de barro seco y cantos rodados que es a veces también lecho del río, pero no hoy que se deja tocar. La cámara es barata, se perderán los detalles: el pañuelo atado a la frente, el lapicero en el bolsillo —¿pensaría tomar notas?—, el reloj sumergible. La fotografía será sólo el bulto negro de Jonás claramente recortado contra un cielo rosa.


Pedro Pérez del Solar
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