Dos de Carlos Amézaga
Fábula de la Serpiente y la Manzana
La serpiente se acercó a la única mujer y le dijo: “Come de esta manzana que te dará el poder”. La mujer sospechó de la serpiente, le entró un poco de temor y no respondió. Corrió a encontrarse con el hombre y le contó lo sucedido.
El hombre partió a buscar a la serpiente seguido de la mujer. Cuando la hallaron durmiendo, el hombre la cogió y, sin miramientos, hizo un doble nudo con ella y se apropió de la manzana.
Antes de dar el primer mordisco, miró con sorna a la mujer.
Fábula del Lobo
El Lobo, el Lobo!!, aullaba el joven pastor, aburrido, sentado en una piedra, sin más ocupación que ver retozar a sus ovejas. Las dos veces anteriores en que gritó, los pastores amigos y algunos vecinos habían acudido presurosos a su llamado y se fueron frustrados por lo que pensaron era una broma pesada.
Esta vez, el día de luna llena, ya no aparecieron. Empezó entonces su transformación: pelos, dientes afilados y poderosas garras. Totalmente alterado, arremetió contra las ovejas, mató a 3 y dejó los restos a las aves carroñeras.
Despertó al lado del río, confundido, desolado.
Carlos Amézaga (Perú)
La serpiente se acercó a la única mujer y le dijo: “Come de esta manzana que te dará el poder”. La mujer sospechó de la serpiente, le entró un poco de temor y no respondió. Corrió a encontrarse con el hombre y le contó lo sucedido.
El hombre partió a buscar a la serpiente seguido de la mujer. Cuando la hallaron durmiendo, el hombre la cogió y, sin miramientos, hizo un doble nudo con ella y se apropió de la manzana.
Antes de dar el primer mordisco, miró con sorna a la mujer.
Fábula del Lobo
El Lobo, el Lobo!!, aullaba el joven pastor, aburrido, sentado en una piedra, sin más ocupación que ver retozar a sus ovejas. Las dos veces anteriores en que gritó, los pastores amigos y algunos vecinos habían acudido presurosos a su llamado y se fueron frustrados por lo que pensaron era una broma pesada.
Esta vez, el día de luna llena, ya no aparecieron. Empezó entonces su transformación: pelos, dientes afilados y poderosas garras. Totalmente alterado, arremetió contra las ovejas, mató a 3 y dejó los restos a las aves carroñeras.
Despertó al lado del río, confundido, desolado.
Carlos Amézaga (Perú)