El Rey
Un tipo desarrapado cantaba boleros en las cantinas, con una guitarra rota.
Y le dije: déjeme declararle, casi declamarle, que usted es un mago. Él respondió - y fue como si preguntara -: ¿por qué? Yo le vi en la cara la sinceridad. Tenía en los ojos, clarito, un signo de interrogación. No hablaba por vacilarme así que volví a decirle: Usted es un mago, un verdadero mago. Esto que hace es un abracadabra, un portento de la imagianación, un reto a la realidad, que es lo mismo que no ser real y a la vez ser más real que lo real.
El personaje había sido cantor experto. En el año de 1970 emprendió un viaje del que no volvió… No soy nadie para culparlo: a veces el mundo es pequeño y la gente muy grande; a veces se escapa uno por la puertecita chueca, por el hoyo de la luna en la noche; a veces se es un David Copperfield triste, un hipnotizador del desespero.
Y él volvió a preguntar: ¿por qué mago?; y yo le dije: usted es un mago porque toca la guitarra con solo tres cuerdas… Y el tipo miró el instrumento como si estuviese en perfecto estado.
Su mirada fue tan transparente, tan honesta, tan mentira y tan verdad, y tan exagerada su honradez que, de pronto, no había cuerda que faltara, ni saco que estuviera raído, ni pantalón gastado, ni zapatos con agujeros; de pronto, la ilusión era verdad y la verdad ilusión y el tipo, sobre una tarima enorme, luminosa, con un frac escarchado y fino, cantaba con voz potente algo sobre ser el “Rey”.
Carlos Oriel Wynter Melo (Panamá)
Comentario:
Ano Mático: la Academia recomienda no tildar el adverbio "sólo". ¿Cómo explicártelo con claridad para que lo puedas entender? No lo prohíbe, mi estimado muchachín. De todos modos, agradezco tu interés en mi pulcra prosa.
Comentario:
Sabi hondo, "sólo" ya no se escribe con tilde. No te creas tan /tan / tan sabi hondo, que ni tildar sabes.
Comentario:
Encantador cuento que atrapa inexorablemente al lector. Un placer leerlo y descubrir las perfectas combinaciones léxicas y los fascinantes misterios de una historia tan, tan, tan sugerente de un autor tan, tan, tan genial. Sólo me queda agradecer al autor por compartir su fino y elegante tan-ta-lento, y, sobre todo, al editor, por ser tan-tan-tan-tan cauto en la selección de tan/tan insignes y emblemáticos creadores.