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GAMBITO DE PEÓN (El Cuento Breve)
El espacio para tus brevísimos y casi invisibles cuentos. Aquí no hay jugada imposible.
Acerca de
Dirigido por Ricardo Sumalavia. Las colaboraciones se recibirán en la dirección: rsumala@yahoo.com Los cuentos no deben exceder las 500 palabras.
Sindicación
 
El invertido
O el hombre al revés...


Tuvo la curiosidad de ver como era por dentro. Y mirándose en un espejo abrió la boca lo más que pudo. Metió primero un brazo y luego el otro. Después, con esfuerzo, la cabeza. Ya se sabe que si pasa la cabeza pasa todo el cuerpo.

La cavidad bucal le pareció un anfiteatro con un semi círculo de dientes blancos alrededor de su lengua sonrosada. El lugar era resbaladizo por la abundante saliva y pudo tocar la campanilla que está antes de la garganta y que regula el paso de los alimentos. Eso le provocó arcadas. Cuando la sensación de náusea pasó se sintió como aquellos exploradores de cuevas que no se dan reposo hasta no alcanzar su hondura.

Más allá de las amígdalas estaba muy oscuro. Y en esos momentos no portaba ni siquiera una linterna o una soga para emprender la expedición. Pero, curioso explorador al fin, avanzó sin embargo con tal descuido que patinó lengua abajo para precipitarse todo él por el esófago de tal forma que cuando quiso reaccionar terminó al revés de sí mismo.

Ahora, cuando va por la calle, se le ve el cerebro, el corazón, el estómago, los riñones, los intestinos y hasta los huesos se le insinúan entre los músculos. Estremece verle las venas y las arterias a flor de piel. Y la verdad que da un poco de asco cuando le saludas y te estrecha su mano viscosa.

Pablo Lores Kanto (Perú)
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