El Baño
Desde hace un año el cole era mixto y también de secundaria, pero había un solo baño, que era la zona más concurrida, sobre todo para nosotros, los de 1ro de media, los grandes. Todos querían salir a cada rato, parecía una epidemia de incontinencia urinaria. Las profes de laboral e inglés siempre daban permiso, y Watanabe y Tito eran los mayores y los más pendejos y salían hasta siete veces en una tarde. Contaban cada cosa y un día los seguí, sigiloso. Al fondo escuché algo, me acerqué, la puerta estaba cerrada, alguien forcejeaba, se defendía, luego ya no, solo gemía; me agaché, miré apenas por debajo de la puerta, uno la cogía por atrás y el otro por delante, con fuerza, se turnaban; ella ya no se defendía, le tapaban la boca, su calzoncito en el suelo, mojándose con los orines. Salí corriendo, no me vayan a ver. Regresaron a su carpeta, me miraron, no volteé. En la noche, mi hermana no quiso cenar, se encerró en su cuarto. No sé que le pasa a esta chica, seguro le están calentando la cabeza, dijo mi mamá.
Ricardo Centeno Torres (Perú-Bolivia)