La extinción de los unicornios
En un otoño futuro, dejaremos de imaginar al equino fantástico, a su cuerno puntiagudo y benéfico. Su palabra pasará del diccionario a las fábulas de los niños –regresará...-, de las fábulas de los niños a las de los abuelos, se morirá con ellos. Sonarán sus coses en conversaciones distraídas, sin el vigor suficiente. En todos los casos, aunque mantendrá la altivez propia de su inmaterialidad, será temeroso, conciente de su paso efímero y de que su lomo ya no recibirá jamás la levedad de las vírgenes.
Es seguro que los románticos –que siempre hay- describirán su pelaje, su vigor y su magia, se burlarán de las miradas sospechosas, que solo saben de parientes que ganan un sueldo en los hipódromos; los más osados, incluso, colocarán afiches con un “se busca” al pie de su perfil.
Todo en vano. La gente pensará que se equivocaron al dibujar un caballo, que esa palabra nueva no solo es inútil, sino hasta fea.
Entonces, cuando aparezca celebrando su revelación con relinchos completos, contestaremos el teléfono inalámbrico, prenderemos el aire acondicionado, correremos a la cocina al llamado inminente de un microondas, de espaldas a la estocada mortal de su espiral de hueso.
Marco Tulio Capica (Perú)
Del libro inédito Está estética
Es seguro que los románticos –que siempre hay- describirán su pelaje, su vigor y su magia, se burlarán de las miradas sospechosas, que solo saben de parientes que ganan un sueldo en los hipódromos; los más osados, incluso, colocarán afiches con un “se busca” al pie de su perfil.
Todo en vano. La gente pensará que se equivocaron al dibujar un caballo, que esa palabra nueva no solo es inútil, sino hasta fea.
Entonces, cuando aparezca celebrando su revelación con relinchos completos, contestaremos el teléfono inalámbrico, prenderemos el aire acondicionado, correremos a la cocina al llamado inminente de un microondas, de espaldas a la estocada mortal de su espiral de hueso.
Marco Tulio Capica (Perú)
Del libro inédito Está estética