el dueño de abril
el dueño de abril ha desaparecido el día del concierto. la poesía ha ido tras sus huellas. en su fuga, el dueño de abril ha comprado un almanaque parecido a un dolor de oído, corre descontrolado hacia un abismo y llueve. la poesía, empapada, llega al borde del abismo, estira su cuello y se fija en el vacío. en el fondo, acomodados en la oscuridad, el dueño de abril aplaude y todos aplauden.
Alvaro Lasso (Perú)





