Necesidad de mí
Caminabas en la lluvia con tus botas perpetuas. Yo te siento siempre cerca cuando pienso en el frío. Caminabas sin mirarme pero sabías que te veía. Porque siempre actúas para mí. Para hacerme difícil el olvido, para atizarme el alma, para que te sepa superior a mí. Me lastimas, te lo digo, pero acaso te importa, acaso te mueve. No, tú eres todo y yo, yo soy el alfil de tu costado, el peón sin suerte frente a ti, pero nunca la pieza más valiosa del tablero. Tú me sabes difícil y triste, pero este juego te divierte, y yo siempre ando dispuesto a jugarlo contigo. De pronto te dejas caer, siempre vas actuando, y las piedras te raspan, y te veo postrada. Me acerco, extiendo la mano, te sacudo la ropa, te curo las heridas: te alivio. Quizás algún día dejes de actuar y cuando caigas vas a querer que yo siga allí.
Andrés Amico Arellano (Perú)





