Antojo
Hoy tuve un antojo gastronómico. Una ganas de comer corazón. Le di un largo trago a la botella de pisco, fui a la cocina y con el cuchillo de
picar cebolla me abrí el pecho. Un corte profundo del esternón al
ombligo. Arrancarlo no ha sido fácil (¿qué corazón lo es?) y aún
palpitante lo he hundido en un recipiente con vinagre, lo he aderezado
con ajos, cebollas, aji panca, hojas de laurel, sal y pimienta al gusto.
Luego lo he metido al horno, y mientras lo veía cocinarse y despedir un olor aromático, he recordado que soy vegetariano.
Pablo Lores Kanto (Perú)