Dos para las tres
Todos los días a las 3:00AM me dan ganas de hacer pupú. Sin importar qué he comido, ni a qué horas, como un reloj suizo los movimientos intestinales me atacan; siempre igual, siempre a las 3:00AM. No lo soporto. He tratado hipnosis, he tratado tomar pastillas, cambiar mi dieta...nada funciona.
Aclaro que no es que me desagrade evacuar, por el contrario, lo disfruto muchísimo. Debe tener algo que ver con el hecho de que mi madre, desde que tengo memoria, siempre me cantaba detrás de la puerta del baño mientras yo hacía mis necesidades. Lo hacía para calmarme y para que no le agarrara aversión a eso que en un principio es tan desagradable. Pero definitivamente no era a las 3:00AM; mi madre a esa hora dormía. Ahora que recuerdo, yo dormía también. ¿Cuándo empecé yo a tener este problema?
Recuerdo que lo tenía con mi mujer anterior. Sufría de este insomnio fecal incluso cuando aún estudiaba en la universidad.
Pero cuando, a los 8 años, completé el álbum de barajitas de los superamigos no; definitivamente no.
Tampoco sentía este temor despavorido por las 3:00AM cuando me fui a Inglaterra y vivía con los ocupa. Por cierto...detesto cuando la gente asume que yo toco el cuatro sólo por ser venezolano, pues no lo toco, ni las maracas tampoco; pero bueno, ese es otro asunto.
Trato de hacer memoria y estoy casi seguro que a las 3:00AM dormía perfectamente cuando mi padre trabajaba en la industria petrolera; mucho antes de su infarto, antes de retirarse.
Pero estoy segurísimo de que cuando mi prima salió embarazada del sin vergüenza ese, yo ya estaba con el trauma de la hora.
Un momento, ya me acordé. Claro que sí, así fue cómo comenzó todo.
Qué lástima que sean las 3:00AM otra vez.
Mark A. Enet (Venezuela)