Sucesos en los habitat.
En la espesura del bosque plata
dientes amarillos son gajos de naranjas
que resaltan mascando la savia
de algún sitio muerto entre el follaje.
Hienas cojas cosechan la risa
sobre cuerpos convertidos en carroña
saciando a destajo su voraz hambre de burla.
En la espesura del bosque plata
algunos demonios juegan al naipe
apostando las almas de los seres
que fallecen con frío por las calles.
Conejos timidos son sacrificados
por no atreverse a salir de las madrigueras
y negarle un poco de ternura al ecosistema.
En la espesura del bosque plata
hechiceros de azulino semblante
conjuran sobre frívolos esqueletos
para condenar la voluntad del ser humano.
Azucenas tristes elevan melladas canciones
enhebrando en sus verdes letras
la agonía de los que se duermen en la paciencia.
"...De los sacrilegios sociales"
Macrúz.
dientes amarillos son gajos de naranjas
que resaltan mascando la savia
de algún sitio muerto entre el follaje.
Hienas cojas cosechan la risa
sobre cuerpos convertidos en carroña
saciando a destajo su voraz hambre de burla.
En la espesura del bosque plata
algunos demonios juegan al naipe
apostando las almas de los seres
que fallecen con frío por las calles.
Conejos timidos son sacrificados
por no atreverse a salir de las madrigueras
y negarle un poco de ternura al ecosistema.
En la espesura del bosque plata
hechiceros de azulino semblante
conjuran sobre frívolos esqueletos
para condenar la voluntad del ser humano.
Azucenas tristes elevan melladas canciones
enhebrando en sus verdes letras
la agonía de los que se duermen en la paciencia.
"...De los sacrilegios sociales"
Macrúz.
No imaginaste
Percibiste el sudor en las palabras
que tiltilaban al besar tu mente.
Adivinaste la llegada del fantasma
junto con el tren de los muertos avergonzados.
Confiaste en que la sangre de la rosas
daría júbilo a la sed beoda y vanidosa.
Creiste que los abizarrados cielos
siempre te esconderían de la luna.
Más, tu selecta y cigarra inteligencia
no olfateó la astucia del lobo emperador
ese mestizo y zurdo animal
que barrenó la logica de tu labios
con un aullido sumergido en la demencia.
"...Del encuentro y la caida"
Macrúz.-
Avisos
Vendo o permuto un episodio de mi historia
por algun cuaderno que no se averguenze
de mis escritos.
Hago negocio de mi mano izquierda
por una caricia de alguna hada morena.
Finalmente intercambio mi intelecto
por ese beso que despojó mi cordura.
Macrúz
"..Del solo avisos"
por algun cuaderno que no se averguenze
de mis escritos.
Hago negocio de mi mano izquierda
por una caricia de alguna hada morena.
Finalmente intercambio mi intelecto
por ese beso que despojó mi cordura.
Macrúz
"..Del solo avisos"
AVATARES
No siempre buscar lo perfecto
es el pan de cada día...
a veces se venden galletas de pecados,
en todos los kioskos delas esquinas.
Solo la virgen que huye
en palacios invisibles,
puede tomar el karma
de ser acreedora de lo magnifico;
Solo la ninfa de los petalos
se baña con el nectar de lo exacto.
Nosotros...
A llenar la bitacora de la metamorfosis
para ser escarbajos bajo las piedras,
esperando con febril fe, ser descubiertos,
para ya no temerle al sol del cambio.
Macrúz. 2005
"...Donde los insectos aullan"
es el pan de cada día...
a veces se venden galletas de pecados,
en todos los kioskos delas esquinas.
Solo la virgen que huye
en palacios invisibles,
puede tomar el karma
de ser acreedora de lo magnifico;
Solo la ninfa de los petalos
se baña con el nectar de lo exacto.
Nosotros...
A llenar la bitacora de la metamorfosis
para ser escarbajos bajo las piedras,
esperando con febril fe, ser descubiertos,
para ya no temerle al sol del cambio.
Macrúz. 2005
"...Donde los insectos aullan"
Q.E.P.D.
Obscuridades en un peldaño,
Llamados invisibles de quejidos
Hielo, como limosna de rico,
Psicofonias enamoradas de las rendijas
Y auras desplegadas en algún vidrio.
Son los otros,
Los que no miran
Son los otros,
Los que dominan.
Desde lagunas verticales
Moran espíritus avizores
Impactando su platica vagabunda
Invitando a morir más temprano que tarde
Para edificar en su mundo inerte.
Son los otros,
Los que no miran
Son los otros,
Los que dominan.
Fantasmas, espectros, demonios:
escuchen: En su feudo; algún otoño,
Haré una fuerte choza
Con la condición explicita
De arrendarla dos veces por semana.
Son los otros,
Los que no miran,
Son igual que humanos
Pero no asesinan.-
“…Posibilidades en contra de la hinchazón de la madera”
Macrúz.- 2005
Escúchame
He leído grumosos libros
Investigando la ecuación inconexa.
He navegado por Caudales de ojos
Buscando algún retazo que permanezca.
He publicado en mis acciones
Un quejido por acariciar la paz,
Incluso fui a escalar las montañas
De esas mentirosas bestias en dos pies.
Emisario fui de otras causas
Batallando en guerras sin teoría.
Algo de vigía cargué en mis oficios
Para así descubrir los terrenos de la fe.
Inclusive modifique a la doña poesía
Para ser Juglar incauto y sin sombrero,
Aposté sin duda todas mis pasiones
Por encontrar la mítica reina de corazones.
He vulnerado las barreras de la locura
Para endulzar mi intelecto con azúcar.
He optado por ser laborioso jardinero
Del bosque infectado de lobos hambrientos.
He trabajado de Mago deforme y sin sombrero
Para la alquimia de otros charlatanes,
Incluso tuve que cercenar la boca
Con miles de impotentes abejas.
Más ahora, que he descubierto mi descanso
En tu halo divino y embrujado
Más, ahora que mi tregua
Es la blanca bandera de tus manos,
Ahora que puedo flotar en ese sueño
Que se aromatiza con la intuición de sentirte…
Deberé convertirme en aturdida roca
Para pregonar a las olas del desierto
Cuanto puedo quererte y cuanto te estoy queriendo.
Más ahora, que un respiro te pide permiso
Para pronunciar tú iniciado nombre
Más ahora, que teóricamente nos queremos
Vienes y rompes la luz, dejándome ciego…
Ahora que la tarde tiene naranjas
Y los perros tocan la guitarra
Ahora, que se han iniciado las horas
Donde los ojos viajan hacia adentro…
Ahora te escapas cual estrella
Que Deja apagado mi firmamento.-
“…De mis oficios por encontrarte”
Macrúz.-2005.
En la paciencia
Sitios baldíos desplegaron los brazos
Ciñendo con fuerza la odisea
Del humano inocente que sucumbe,
Ante la atisbo atento de sus agresores
Fue quizás en la merienda del sigilo
Sobre un viento de primavera triste
Que el carruaje mortal del seno eterno,
Llego a brindarle su extraño lacto de indolencia
Ahí en la parodia trovadora de la cordura
Quiltros canes de patas asesinas
Encendieron el serpentín borracho del odio
Para humedecer de sangre un futuro tierno
¡Que todos sepan!, que en el terruño
Del “Vietnam” huaso y criollo
Una orgía plagada de ensañamiento
Tuvo sexo homicida, con la inocente carne joven
Terrestres alimañas de la ignorancia,
Labradores de campos llenos de vejamen,
Fueron artífices reconstructores
Del cobarde y barato ensañamiento
Ahí en el páramo solitario de las murallas
Duerme soñando el joven hombre,
Mientras, sobre la sabia luna confidente
Cristo llora con las manos sobre el rostro.
“…Del joven y su exterminio”
Macrúz.-
El caballero del uni-verso
Epístolas gestadas sobre trigo campesino
Emulaban que dentro de un vientre séptimo
Vendría un niño de bautismo Neftalí,
Con cotidiano apellido de rey esforzado.
Con la llaga del destino inflamando el alma
Fue una encrucijada de ingenuo mártir
Entender que su abrazo infante hacia la vida
Fue el negro pañuelo que a su madre despedía.
Bandido blanco sin permiso paternal
Extraviaste Tu iniciado nombre en la noche
Para así escribir de púber en la vena fecunda
De un cuerpo con gallarda sangre araucana.
Nació así el iluminado de la palabra
Aquel magistral brujo de isla negra
Que fue adicto a la droga de los mascarones
Y a las mesas largas de amigos y literatos.
Neruda, el caudillo benigno de Parral
Llegó a desordenar la casa del tercer planeta,
Neruda, el chamán de la comarca huasa
Tuvo siempre el universo bajo el poncho.
Sabroso nadador en el océano del congrio
Se recreó juguetón de todo lo tangible
Como si su don fuera el de un erudito alienígeno
Que se alimentaba con cada verso enarbolado.
Neruda, nigromante con zancos de mielina
Potencia elevada al horizonte de las constelaciones,
Neruda, una lluvia de fresca tinta
Que germinaba a las flores más difíciles.
Neruda, desde el cosmos de las boinas
Bajaste un caballero quitasol, para no atormentar
Aquel calvo aeropuerto de etérea piel
Donde despegaban tus neuronas astronautas.
En tus vastas pupilas de aceitunas dulces
Aun navegan barcos de la madre patria
Aquella hembra del civil conflicto
Que sorbió inmaculada la pena de tu exilio.
Neruda: Lobo estepario de la angosta manada humana
Tus aullidos fueron truenos de metáforas
Que se percibieron en un salón de Suecia
Donde el monarca Gustavo, brindo pleitesía a tu talento.
Preciado y Nóbel Caballero:
En mis alforjas de neófito poeta
Existe una plegaria de Rezo matutino
Para que el patrón, aquel progenitor del Nazareno
Decore nuestros ocasos con tus iluminados versos.-
“…Del marciano nerudiano y su obra”
Macruz.-
Otra visión.
Hoy a las nueve de la mañana
El nazareno cruzó conmigo la mirada
Entre mi silbido flojo de actividad
Y mis ojos con ojerosas vasijas
Su imagen golpeó mi asfalto un viernes.
Cristo venia con un color rosado
Sin afeitar y mal oliente
Con un rosario de llagas en los brazos
Con el apuro de una tortuga invalida
Con la magnificencia desdibujada de un orate.
Temprano fue, eso lo recuerdo
Que el Jesús rascó su ermitaño rostro
Para apurar el gesto de la suplica.
Fue un viernes estival, eso esta claro
Que el ancestral, aquel divino del madero
Lucía desfigurados mocasines en sus dedos.
“!Hermano regale una moneita!”
Exhaló el hijo del patrón poderoso,
Pero mi altitud de cultura e indecencia
Fue tan clásica de pecados capitales
Que opté por desviar la mirada
Hacia la diabla hembra con escote pronunciado.-
“…Del milagro no concebido y de lo erecto”
Macrúz.-
Disturbios
No me arrepentí
De la secuaz botella
Que surcó con empacho
Los cielos cenicientos,
Que adornaban tu columna,
Fatuas confabulaciones
De tornillos y fuego
Crearon pacto de contacto
En alguna burbuja de mi sien
Iniciando la lid del conflicto.
Tampoco tuve dudas
En birlarte ese beso,
Cuando la saliva
Era una neurona de argonauta.
No me retracté
De las esporas en tu boca
Ni del color turbio
En ese lucero de hoja seca.
Certeza absoluta es que:
El látigo más delicioso
Es el que te abraza
Y jamás te suelta.
Hoy se inunda mi huerto
Y Dios no quiere cortar la llave.
“…Del dialecto a una mujer con nombre de realeza"
Macrúz.-
De la secuaz botella
Que surcó con empacho
Los cielos cenicientos,
Que adornaban tu columna,
Fatuas confabulaciones
De tornillos y fuego
Crearon pacto de contacto
En alguna burbuja de mi sien
Iniciando la lid del conflicto.
Tampoco tuve dudas
En birlarte ese beso,
Cuando la saliva
Era una neurona de argonauta.
No me retracté
De las esporas en tu boca
Ni del color turbio
En ese lucero de hoja seca.
Certeza absoluta es que:
El látigo más delicioso
Es el que te abraza
Y jamás te suelta.
Hoy se inunda mi huerto
Y Dios no quiere cortar la llave.
“…Del dialecto a una mujer con nombre de realeza"
Macrúz.-
Enfermo
Me duele la cabeza
Algo se cuece,
Algo revienta
Una espada limbica se quiebra.
Arriba en el ático de mi sien
Un cable se disuelve.
Observo a los samaritanos
Y la aspirina no llega
Dialogo con las sombras
Y lo inerte se retrae
Juego con las horas
Y el tiempo esta esquivo.
Dolor de huesos
Templarios en la medula
Soldados en las trincheras de mi calcio
Crujen los movimientos
Como cáscaras de huevo.
Adentro, en el meollo del esqueleto
Se lanzan piedras al vacío.-
“…De un episodio con las defensas bajas”
Macrúz.-
La pausa
He visto perros arriba de tejados
Lamiendo el aire que dejan los trenes
He observado el temor en el rostro
Detrás de un retrovisor sin calcomanías…
Así voy observando
Como un periodista óptico y desalmado
Fingiendo la frialdad en mis pupilas
Ejerciendo un camuflaje de mirada tierna.
He visto saltarines autos sin luces
Tratar de tocar la luna con gemidos
He observado la risa en las palomas
Al engañar con tacto al abuelo de la plaza…
Así voy observando
Como un fotógrafo chusco y borracho
Amaestrando maneras para la confianza
Trazando caminos para mí retina.
Inclusive he visto:
Camellos de grandes ruedas
Cargando con el olvidado cartero del bigote
Y especies en extinción que lucen alhajas
No cumpliendo con el pan de cada día.
He contemplado:
La hacendosa y antigua madre
Rendirse al lecho para descansar los flacos huesos
Y a mercachifles de una fe dudosa
Pregonar el fin del mundo en treinta años.
Así voy mirando,
Anhelando que alguna vez
Los otros cuervos despojen mi ojo derecho.-
“…Del temor al ver limpios los vidrios”
Macrúz.-
El sueño repetitivo
La habitación es una jaula espectadora
Que confabula con el acto de mis orines,
Y las sabanas son arroyos tibios
Donde navega mi espanto incomprendido.
Sudando, negando, recordando.
Algún eslabón se ha descarriado
Para ofrecerme esta inhumana prueba.
Las manos son garfios en las sabanas
Y el bruto diablo, por las escaleras come ansias.
Bebiendo, llegando, murmurando.
La piel es un refugio inútil,
Los pasos ya descansan en mi lecho.
La voz paternal, demanda acceder con silencio
Y el signo paz se apodera de mis piernas.
Voy con dolor: Rezando, rezando, rezando.-
“…De tantos niños flagelados”
Macrúz.-
Evas perdidas
Yo me inclino ante usted
Dama inmaculada de la fiesta,
Rindo tributo a tu pelo invadido
Con ese olor de sabanas desconocidas.
Mujer, erudita de las esquinas
Tu sapiencia es alabada por los novicios,
¿Cómo no obsequiarte alguna rosa?
¿Cómo no buscar tu beso de amor puro?
Yo me inclino ante ti
Asustada caminante de los bares,
Obsequio mis palabras a tus formas
Antaño reservadas a ese príncipe del sueño.
Dama, accionista de las riquezas carnales
Tu ministerio tiene rubro en los dormitorios,
¿Cómo fingir de tu cariño?
¿Cómo no costear el lecho?
Niega de quien cobardemente te juzga,
Obstruye de las insidiosas miradas.
Y de los murmullos pacatos de hembras necias.
Contemporánea Maria Magdalena
Mis pequeñas manos no cargan piedras,
Solo lisonjas para esplender tu cintura.-
“…De quien este libre de pecado”
Macrúz.-
In-out
Afuera,
Don niebla en celo
Ejecuta sexo con el follaje
Ocupando un condón de hielo
Adentro,
Ojos de felinos miopes
Reportean el suceso
Del celeste ratón
Que roe la manzana incolora
Afuera
Las delincuentes Alcantarillas
Lavan sus gitanos Dientes
Con barcos enviados al reciclaje
Adentro
Un alienígeno oriental
Hace gárgaras con su sangre
A su lado, alguien sin apellido
Toma el olor de las ventanas
Afuera
Un griego Noctámbulo
Exprime su iracunda rabia
Orinando sobre el lomo de las hormigas
Adentro
El hiperkinetico orangután
Besa la esquiva paz
Gracias al gangoso locutor
Que grita exaltado un gol de Rangers.-
“…De lo Irreversible”
Macrúz.-
En la paciencia
Sitios baldíos desplegaron los brazos
Ciñendo con fuerza la odisea
Del humano inocente que sucumbe,
Ante la atisbo atento de sus agresores
Fue quizás en la merienda del sigilo
Sobre un viento de primavera triste
Que el carruaje mortal del seno eterno,
Llego a brindarle su extraño lacto de indolencia
Ahí en la parodia trovadora de la cordura
Quiltros canes de patas asesinas
Encendieron el serpentín borracho del odio
Para humedecer de sangre un futuro tierno
¡Que todos sepan!, que en el terruño
Del “Vietnam” huaso y criollo
Una orgía plagada de ensañamiento
Tuvo sexo homicida, con la inocente carne joven
Terrestres alimañas de la ignorancia,
Labradores de campos llenos de vejamen,
Fueron artífices reconstructores
Del cobarde y barato ensañamiento
Ahí en el páramo solitario de las murallas
Duerme soñando el joven hombre,
Mientras, sobre la sabia luna confidente
Cristo llora con las manos sobre el rostro.
“…Del joven y su exterminio”
Macrúz.-
Rey de capa caída
Placido de hermosura
Y un poco pálido de inocencia,
He deambulado por el cuerpo de la vida
Ardiendo de apetito por violarlo.
¡Soy tan ninfomano de las historias!,
Que guardo en mi señorial cabeza
Un panal de ardientes besos y desaires,
Ocasiones gitanas como sombras de názgul,
Palabras gimientes de lluviosos letreros.
Aparecí, por la semilla tres del solar sistema
Adentro de campanillas prematuras de Noviembre,
Con el suceso de pañales y ausencia,
Fue, el vaticinio del comediante de las letras.
No me tocaba aún, lo aseguro
Pues allá donde la cigüeña recoge la encomienda
Mi cascabel de triunfo, se extravío en un vellocino,
Vine rápido y audaz como el bendito don
Y Voy fugaz entre los pedantes “Sapiens” con maletas.
Me establecí de pequeño,
En un ogro patio de monstruosos helechos
Donde hombres jalaban sus babas y sus piernas
Donde la luna tomaba forma de ballena
Donde yo era pirata y mi perro centinela.
Luego, antes del movimiento de la tierra
Municipales piezas fueron mi feudo
De seis por tres tengo entendido,
Aquí el talento fue la ducha matutina
Y comencé el “pololo” de mi poesía.
Hoy…
Me dedico a efectuar amorosas subastas
Para llegar con comisión a mi sepelio,
Me dedico últimamente,
A ser sacristán de las iglesias invisibles.-
“…Del primer tiempo”
Macrúz.-
Tomate un trago
Amantes del jolgorio
Abejas cargando tinto polen
Con patas amigas del “parkinson”.
Somos índoles de equivocaciones
Como la oruga y el domo del capullo…
Y aún así la certeza esta cojeando
Y aún así la sombra es un “yasta”.
Somos los escuderos feroces
Del eminente caballero cerveza,
Somos aquella lobreguez
Que deja el humo de los cigarros.
Olímpicos en el deporte del alcohol
Masones incrédulos del arquitecto
Consumistas del factor borracho
Comprando vino en el clandestino de la farsa.
Somos un vomito de marea obscura
Un paladar de azabache noche
Un temor en las vasijas de Canaa.
Somos la teoría de lo in teórico
Orangutanes calvos e indecentes…
¿Que somos?
Solo un manuscrito muy antiguo
Donde el viento borró las letras
Con el “liquid papper” de la garrafa
“…De un Sábado y unas copas”
Macrúz.-
Dualidades
Me he aventurado a planear
Con mi terno de ampolletas
Sobre lo bienquisto y lo viable,
Para ser la complexión que abarca
Los infantes cronómetros de las substancias.
He decido llevar mi bolso captador
Al banquete de la luz espontánea
Donde el pan no tiene llagas
Donde el licor cabriolea por la copas
Donde ojos puros se obsequian en bandejas.
Voy, con mi báculo de druida tuerto
A maniobrar mis rezos perdidos
En plumones de plata labrada
Solo para conocer la providente hazaña
Que él del madero ofrendará a mi cabeza.
En los graneros de mi ejido fantástico
Un escritorio de madera gritando se hunde
Exigiendo perpetuo auxilio a los barcos necios:
¡Mentecatos socorran al bardo!
¿O aún no disciernen que es un genio?
“…Del don”
Macrúz
La inquieta dama
La actriz de la órbita creyente
Lleva un collar histriónico en los pies
Y un don hermoso en el níveo semblante.
Pecadora empedernida de la prisa
Posee capacidades de umbrales carismáticos
Y sapiencia, de una benigna hada eremita.
La Venus que traslada colores de guindas y noches
En la frecuencia vertical de su cabello,
Es buena como el pan de la santa cena
Es tan dulce como una paleta jengibre
Es obediente como sus treintas biografías.
La blanca uva, célebre danzarina humana:
Es Administradora de dos albercas obscuras
Que a ratos calma la platónica sed
De algunos marcianos infantiles
Que rastrean los desiertos de mi conciencia.-
“…De la mujer con el tiempo esquivo”
Macrúz.-
S.O.S.
Rescátame, heroína de la luz inteligente
Aterriza en la isla de mis dolencias
Y sáname con tus dedos de anillos inocentes.
Baila conmigo odalisca del bronceado trigo
Y pacifica los incendios de mis libros
Con tu feroz caudal de agua achocolatada.
Auxílieme, señorita de la matemática
Reste, sume, divida todo lo que poseo
Incluso puede multiplicar mi truncada alma
Para que la seduzca cien por mil en un segundo.
Comparezca para salvarme del juicio imbécil
Que me han adjudicado los mentecatos,
Esos insanos seres de la barbarie camuflada
Que cargan solo mochilas de rencor en sus espinazos.
Ampáreme, orquídea de hilos morenos
Déme de su boca el salado perfume
Para nadar en halos de delgados labios
Y así saberme erudito en la natación de sus besos.
Socorra el pedazo de vida que me subsiste
Aquel jirón moreteado y yermo
Que por estos días duerme con pulmonía
Bajo los puentes más helados, obscuros y desiertos.
“…De la niña que apareció en mi camino”
Macrúz.-
9 escritos en clases
El singular trato
Necesitar el perfume
Como una droga ingenua
Es reconocer aromas
Que se obsequian con la vida,
En alguna emisora
Donde se oye la petulancia.-
Ja
Divertido es tu asunto
Cada vez que te elevas
Arañas carcomen tus pies.-
Atención
Escucho voces
Amargas de insípidas,
Vuelan olores a bocas fétidas
Con néctar de mentiras.
Mientras, me entretengo
Sobre la idea del poeta.
Arrullo posibilidades
De locura inmediata
Para asesinar la mente
De los ciegos acalambrados.-
El don
Tiento a mi organismo
Para dividirse
Y lograr hacerlo creer
Que le vidrio se muerde
Exprimiendo su sabor a dicha.
“Poseo la obra divina
Y solo Dios esta celoso”
¿?
Recíbeme en tus ojos
Trata de verme
Como soy, cuando hace frío.-
Rocío
Afuera llueve
Y arriba aúlla la luna
Castigada en la penumbra
Por coquetear con un lucero.-
Atendido
¡Sírvanme sabiduría
Que hace hambre!
La masa del enjambre
No es motivo para la inanición
¡Aliméntenme!
Devorar de vez en cuando
No es malo.-
Concubina
Como un lazo de agrado
Busco ahorcarme en tus dientes
Como un lazo eres
Concubina del chillido.-
Más o menos
Lacerando mecanismos
Para establecer el equilibrio,
Para la terapia de la duda
Que guardo en mis despensas.-
Más que todo no es mucho
Menos que nada es humildad.-
“…De un día en invierno y un sol en el alma”
Macrúz.-
Regalo para mis compañeros
Recuerden Siempre que amar la utopía
Es como querer beber jarabe de las estrellas...
Es barrer con una escoba sin pelos
Es lavar ropa sucia sin las manos.
Amar lo quimérico, es ambicionar una arco iris
En un cielo donde no hubo lluvia...
Es calzarse sombreros donde no hay cabezas.
Se deben amar los orígenes justos
Se debe amar el sonido de las miradas
La carcajada inocente de las bocas
El andar pulcro de la decencia.
Se debe amar a los corazones
Que se duermen en los caminos
Y a las almas que van cuesta abajo en la rodada,
Se debe amar esa sintonía de radio
Que esta en el palpitar del corazón...
“Se debe amar solamente...
Cuando se aprende a amar”
“De algo en cinco minutos”
Macrúz
Introducción
Perdido en las faldas de las divas
Aquellas musas del veneno en mi cerebro
Acabo hoy de encontrar el rumbo
Hacia la casa de mi poemas.
Deambulando anduve por cicatrices sociales
Caminé atónito por espacios obscuros de insolencia;
Mis pasos estaban donde la saliva tiene desprecios.
Ahora he vuelto con “choreza”
Con las manos ávidas de hambre
Por el movimiento en el cuaderno.
Ya que mucho tiempo el pan estuvo en la nevera,
Mucho tiempo las agujas bailaron en la comida,
Demasiados años con el dolor razonando…
Ahora soy la semilla con sabor a dátil celestial.
Inicio el complot para motivar decencia
A todo aquel que de mi obra tenga prisa
Pues mientras los ojos tengan branquias
Sabré si están muertos o si respiran.
Saquen sus entradas con el viejo de mi alma
Que la función comienza…
Recuerden solo vermouth y noche
En matinée por lo general duermo.-
“…Del inmejorable resultado de vivir”
Macrúz.-





