Buenos Aires, cualquier día del segundo mes de 2006
Una creadora, a la sombra de un hombre.
Camille Claudel era hermosa, talentosa y obsesionada por la escultura. Vivio para el arte y es por el arte que encontró su par/maestro/pasión en París, Rodin. Camille decide romper su enardecida relación en 1893. En ese instante comenzó su empobrecimiento progresivo, fue encerrándose más y más en sí misma. En 1905 una gran depresión la sacudió, no salía de su casa, destruía a martillazos todas su obras una vez terminadas, para que nadie se las apropiara. Tenía manía persecutoria, decía que Rodin le había robado todo (tal vez ..su alma).
En 1913 la encierran en un internado en el que pasó los siguientes 30 años, su madre jamás accedió a sacarla de allí.
Muere en 1943 y nunca se encontraron sus restos.
“En la Enciclopedia Británica se le concede sólo una línea:
“(1883- 1898) amante y modelo de Rodin”.
Pd.: Hace unos años tuve la oportunidad de visitar el Museo Rodin y para mi sorpresa, me encontré con una sala “Camille Claudel”, con muchas obras de ella. Maravillosas, enérgicas, geniales.
Saludos
Las artistas son así, intensas.
Abrazos
Vi seu comentário no Blog da amiga Slave... E tomei a liberdade de vir até aqui e convidar vc... Isso... Convidar vc a me ler tb...
Seu blog é lindo... Amei o modo de escrever... Venha ? Será uma honra...
Y coincido en que las mujeres que vivimos apasionada y visceralmente podemos morir de amor.
Camille, fuerza talento emoción locura amor sensación sumisión , mas locura admiración alumna maestra total.
He vivido todo mi vida entre artistas y aún no los entiendo, tendrían que estar tatuados en algún lado del cuerpo, para escapar de ellos.
Por vos mi querida licencia en arte y en otras yerbas más importante.
Te quiero
Y los ojos de Camille son el mediterráneo entero al igual.....
BASTA ALFREDO QUE HOY ES MIERCOLES (diría Malena) jajajaja.
Un beso (puede ser dos?? bah digo)
Como Camille, muchas mujeres sobre todo aquellas que vivimos visceralmente, sin especulación con pasión, morimos aún por amor.
Cuidate un beso





