Anécdota
Me pasé todo el día dando vueltas de una tienda a otra hasta que conseguí decidirme. Aquella noche me puse con sonrisa triunfal el precioso conjunto de ropa interior que me había comprado: sujetador de encaje negro de los que te hacen un escote de infarto y tanga a juego. Cuando me viera se pondría a mil.
Llegamos a su casa, le hago tumbarse en la cama y a media luz me quito la ropa lentamente. Cuando le pregunto que le parece dice “muy bonito pero como sigas así de lenta me voy a dormir”.
A los cinco minutos estaba durmiendo como un tronco y yo tumbada a su lado con cara de gilipollas… bonita manera de tirar el dinero.
Llegamos a su casa, le hago tumbarse en la cama y a media luz me quito la ropa lentamente. Cuando le pregunto que le parece dice “muy bonito pero como sigas así de lenta me voy a dormir”.
A los cinco minutos estaba durmiendo como un tronco y yo tumbada a su lado con cara de gilipollas… bonita manera de tirar el dinero.
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