Respuestas
El Fugitivo ha escrito un comentario en el post anterior que al que creo que merece la pena dedicar un espacio. Dice lo siguiente:
“Es curioso lo que te pasa estas igual que al principio.
Parece que no sabes a donde ir y nuevamente la espada de damocles pende sobre ti. Creo que son los ciclos que no terminamos de romper.
Te escribo esto porque me encuentro en la misma situación. Hace un par de semanas te escribí emocionado: el saber que alguien en otra parte del mundo, del género opuesto, mas joven, estuviera atravesando la misma situación que yo. (pero no llego el mensaje)
Hoy no estoy emocionado, esto impresionado que se repite la situación. Caray!, es verdad que en una sociedad globalizada se tienden a repetir los patrones. En fin. No es el caso.
A un amor saturado, confuso y tedioso le podemos dar la espalda, liberarnos de él. Escribiste en junio… "Dependía de ti. Me acostumbré de tal manera a tenerte a mi lado; a que me sacarás de mis líos; a que me dieras a entender que ningún otro podría darme lo que necesitaba, que eras lo mejor que podía encontrar, que me lo terminé creyendo"
Eso (el amor) lo sustituimos por uno fresco, ese que buscamos desde hace años, perfecto diría yo... la pasión surgió de nuevo…la vida te absorbe y por fin amaneces con quien quieres estar (nuevamente) de por vida... Unos meses después los intereses personales se cruzan y parece que desvían el interés primario…
La necesidad de posesión, la urgencia de la presencia… se convierten en dependencia. Y nuevamente un círculo se aparece.
Desde luego que no sufrimos como antes…pero cualquier malestar o incomodidad es también un sufrir… menor pero igual incomoda.
La reflexión ahora fluye más rápido, los meses de "aprendizaje" se vuelven a leer en minutos.
Yo también quiero estar allí, con ella... pero también tengo que estar conmigo... he aprendido que mi felicidad es proporcional a la felicidad que transmito a mi compañera de vida.
Tranquila pierde el temor… déjalo ir. Yo haré lo que hice en junio… nuevamente...
Saludos.”
Sí, puede parecer que estoy igual que al principio, pero para mí no es del todo así. Existe la gran diferencia de que antes no era feliz y ahora sí lo soy, y eso cambia mi manera de ver las cosas.
La primera vez que escribí acerca de la posibilidad de que Víctor se fuera estaba muerta de miedo, no había analizado la situación, no sabía qué hacer y dudaba de sus sentimientos hacia mí.
Después de estas semanas me he dado cuenta de que no es el fin del mundo, ni siquiera tiene que suponer un adiós para nosotros dos. Y algo más importante, me he dado cuenta de lo mucho que significo para él, de que está completamente enamorado de mí y de que esta situación es mucho más dura para él de lo que pueda ser para mí. Porque yo no tengo que hacer nada, sólo enfrentarme a estar separados. En cambio él está en una situación difícil, luchando por decidirse, por saber qué es lo correcto. Está aguantando un trabajo que odia, cuando hace tiempo que podía haberlo dejado, sólo para poder seguir aquí a mi lado y no se decide a irse por eso, porque no quiere dejarme atrás. Sabe que no puedo ir con él, al menos de momento, que tengo una carrera, familia, amigos…, quiere irse para poder vivir como siempre ha deseado pero cada día a mi lado le hace que le cueste más dar el paso.
Por eso he decido darle todo mi apoyo en estos momentos y dejarle marchar, ponérselo fácil, porque decirle “quédate” sería egoísta y sólo deseo su felicidad.
Es cierto, esta situación y otras parecidas se repiten en muchas personas a lo largo del mundo y hay algo muy bonito en todo esto, que internet nos permite conocer a otros en la misma situación, aconsejarles y dejarnos aconsejar por ellos. Siempre supone un consuelo el comprobar que otros sienten lo mismo que tú.
Yo he aprendido que a veces tenemos que dejar de mirar nuestro mundo para mirar el de los demás, y que quizá allí encontremos la respuesta a nuestras propias preguntas.
Gracias por tú comentario, tienes mucha razón y creo que has tomado la decisión correcta. Te deseo todo lo mejor.
“Es curioso lo que te pasa estas igual que al principio.
Parece que no sabes a donde ir y nuevamente la espada de damocles pende sobre ti. Creo que son los ciclos que no terminamos de romper.
Te escribo esto porque me encuentro en la misma situación. Hace un par de semanas te escribí emocionado: el saber que alguien en otra parte del mundo, del género opuesto, mas joven, estuviera atravesando la misma situación que yo. (pero no llego el mensaje)
Hoy no estoy emocionado, esto impresionado que se repite la situación. Caray!, es verdad que en una sociedad globalizada se tienden a repetir los patrones. En fin. No es el caso.
A un amor saturado, confuso y tedioso le podemos dar la espalda, liberarnos de él. Escribiste en junio… "Dependía de ti. Me acostumbré de tal manera a tenerte a mi lado; a que me sacarás de mis líos; a que me dieras a entender que ningún otro podría darme lo que necesitaba, que eras lo mejor que podía encontrar, que me lo terminé creyendo"
Eso (el amor) lo sustituimos por uno fresco, ese que buscamos desde hace años, perfecto diría yo... la pasión surgió de nuevo…la vida te absorbe y por fin amaneces con quien quieres estar (nuevamente) de por vida... Unos meses después los intereses personales se cruzan y parece que desvían el interés primario…
La necesidad de posesión, la urgencia de la presencia… se convierten en dependencia. Y nuevamente un círculo se aparece.
Desde luego que no sufrimos como antes…pero cualquier malestar o incomodidad es también un sufrir… menor pero igual incomoda.
La reflexión ahora fluye más rápido, los meses de "aprendizaje" se vuelven a leer en minutos.
Yo también quiero estar allí, con ella... pero también tengo que estar conmigo... he aprendido que mi felicidad es proporcional a la felicidad que transmito a mi compañera de vida.
Tranquila pierde el temor… déjalo ir. Yo haré lo que hice en junio… nuevamente...
Saludos.”
Sí, puede parecer que estoy igual que al principio, pero para mí no es del todo así. Existe la gran diferencia de que antes no era feliz y ahora sí lo soy, y eso cambia mi manera de ver las cosas.
La primera vez que escribí acerca de la posibilidad de que Víctor se fuera estaba muerta de miedo, no había analizado la situación, no sabía qué hacer y dudaba de sus sentimientos hacia mí.
Después de estas semanas me he dado cuenta de que no es el fin del mundo, ni siquiera tiene que suponer un adiós para nosotros dos. Y algo más importante, me he dado cuenta de lo mucho que significo para él, de que está completamente enamorado de mí y de que esta situación es mucho más dura para él de lo que pueda ser para mí. Porque yo no tengo que hacer nada, sólo enfrentarme a estar separados. En cambio él está en una situación difícil, luchando por decidirse, por saber qué es lo correcto. Está aguantando un trabajo que odia, cuando hace tiempo que podía haberlo dejado, sólo para poder seguir aquí a mi lado y no se decide a irse por eso, porque no quiere dejarme atrás. Sabe que no puedo ir con él, al menos de momento, que tengo una carrera, familia, amigos…, quiere irse para poder vivir como siempre ha deseado pero cada día a mi lado le hace que le cueste más dar el paso.
Por eso he decido darle todo mi apoyo en estos momentos y dejarle marchar, ponérselo fácil, porque decirle “quédate” sería egoísta y sólo deseo su felicidad.
Es cierto, esta situación y otras parecidas se repiten en muchas personas a lo largo del mundo y hay algo muy bonito en todo esto, que internet nos permite conocer a otros en la misma situación, aconsejarles y dejarnos aconsejar por ellos. Siempre supone un consuelo el comprobar que otros sienten lo mismo que tú.
Yo he aprendido que a veces tenemos que dejar de mirar nuestro mundo para mirar el de los demás, y que quizá allí encontremos la respuesta a nuestras propias preguntas.
Gracias por tú comentario, tienes mucha razón y creo que has tomado la decisión correcta. Te deseo todo lo mejor.
Etiquetas: respuesta
Comentario:
Me alegra ver que tienes todas esas cosas claras, son imprescindibles.
Cada día más gente lleva relaciones a distancia y cada día hay más medios para llevarlas mejor.
Besotes.
Cada día más gente lleva relaciones a distancia y cada día hay más medios para llevarlas mejor.
Besotes.