"/>
Blogs.ya.com Quitar publicidad
Gata Salvaje
Maullando sobre los tejados

Acerca de

Así soy yo, dulce como un gatito pero también sé sacar las uñas si la ocasión lo requiere. gatasalvaje_massassi@hotmail.com Contadores Web
contador de visitas

Sindicación

 
Felaciones en el autobús
Es curioso lo que una llega a escuchar en el transporte público. Hoy, mientras iba en el autobús, una pareja detrás de mí tenía una conversación que he empezado a escuchar, no por cotilleo, sino por el simple hecho de que hablaban a un tono perfectamente audible por todos los que estaban alrededor. Al final me he visto, cual maruja, pegando con ansia la oreja para no perder detalle.

Pues veréis, resulta que el muchacho en cuestión debía de tener una novia la cual le tenía bastante descontento, vamos, hablando claro, que no conseguía echar un polvo con ella ni pa´ trás (que sí, que vale, que yo suelo ser más fina, pero un día es un día, y si me ando con finuras la historia pierde la gracia). Lo que no conseguí entender es el motivo de que la chica fuera tan estrecha, he deducido que tenía algún problema en su anatomía íntima del cual se sentía tremendamente avergonzada, aunque es difícil de ratificar con el vocabulario tan raro que empleaban (¡y yo que pensaba que conocía el lenguaje de barrio!). La cosa es que se había encontrado con la mujer con la que iba hablando (que por lo que pude escuchar era conocida de prácticamente toda la vida y que hasta el presente no había pasado de eso) y habían tenido una noche de sexo salvaje.

Lo más gracioso ha sido cuando ambos se han puesto a comentar la jugada y a puntuar su experiencia.
Él decía que le ponía una nota alta porque, en palabras suyas, “hacía mucho tiempo que nadie me la chupaba tan bien” (digo yo que si su novia no quería acostarse con él, mucho menos le iba a hacer eso), y lo ha repetido varias veces para que nos quedase claro a todos. Ahí hasta me he asustado porque, joer, no es muy normal ir diciendo eso por la mañana en un autobús atestado de gente y a volumen de verdulero de mercadillo.

A esto, su acompañante le respondía, muy bajito también, que es que se lo había hecho con muchas ganas porque, ya lo decía ella, “que a este le iba a echar un buen polvo algún día”, y que no se creyera que ella se la chupaba a cualquiera. No sé, pero debes de estar muy interesada en que todo el mundo conozca tus dotes si lo pregonas de esa manera. Vamos, que yo no tengo reparos en hablar de mi vida sexual con mis colegas, pero tampoco voy con un megáfono por la calle diciendo “¡¡cómo la chupo!!, ¡¡señores!!, ¡¡cóoooomo la chupo!!”.

Y con esto me he tenido que conformar, porque han llegado a su parada, se han bajado y he tenido que continuar mi viaje con las ganas de seguir escuchando. Eso sí, me ha quedado claro clarito que esa chica hace unas felaciones de vicio. Anoto el dato por si me sirve de algo en la posteridad.

Y, no, pervertidos, no han hecho una demostración en el autobús.

Etiquetas:   
 
Comentario:
Iba leyendo, mas o menos, con una sonris en el rostro... hasta que me imaginado, megáfono en mano, cual verdulera en día de feria... como la chupo, señores,... una por 2 euros, 3 por 5...La carcajada ha sido demencial...

Genial, el post!
 
Comentario:
Pues ni te conosco ni te conoceré, pero estoy de acuerdo con Basileia, les han jugado una broma, y debió haber sido muy gracioso ver los rostros de ese autobús.

Pero para esos comentarios uno no se molesta en escribir. Me gusta tu narrativa.
 
Comentario:
Jajajajaja Massassi... para mí que has sido víctima de una cámara oculta! o eso o los dos se han compinchado para intentar escandalizar al autobús entero.
Seguro que se te hizo ameno el trayecto.

Besotes.
No