Sonrie
Nunca me ha gustado utilizar el autobus porque, por lo menos donde yo vivo, el conductor típico es un cincuentón amargado que aprovecha la más mínima ocasión para ponerte a parir como si tú tuvieras la culpa de su desgracia y que además, conduce de tal forma que pone en peligro la integridad de todos los pasajeros. Pero que le voy a hacer, no tengo más remedio que utilizarlos de vez en cuando (aunque siempre que puedo utilizar el metro como alternativa lo hago).
Pues bien, hoy estaba esperando el bus que me lleva a la estación amargadita por lo poco que me gusta este medio de transporte. Cual ha sido mi sorpresa cuando ha parado, se han abierto las puertas y me he encontrado con un chico joven y con unos ojazos azules impresionantes. En vez de la típica mirada de "te mato" que suelo recibir cuando les saludo y a la que estoy tan acostumbrada, me he encontrado con esa carita tan mona que me ha saludado amablemente. Y con una cosa tan pequeña se me ha alegrado la tarde por lo poco acostumbrada que estoy a esos recibimientos.
No pido que todos los conductores sena apuestos jovencitos, lo único que pido es que se muestren un poco amables con los pobres usuarios que no tenemos la culpa de lo duro de su trabajo. Yo también vuelvo a veces de muy mal humor después de haber pasado todo el día entre clases, prácticas y demás, pero no por ello trato mal a la gente que me rodea. Si es que hay muchos que no se dan cuenta de lo gratificante que puede resultar una simple sonrisa (y si es de un chico guapo entonces ya te deja alegre para todo el día).
Como bien dijo García Marquez (creo):
Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
Pues bien, hoy estaba esperando el bus que me lleva a la estación amargadita por lo poco que me gusta este medio de transporte. Cual ha sido mi sorpresa cuando ha parado, se han abierto las puertas y me he encontrado con un chico joven y con unos ojazos azules impresionantes. En vez de la típica mirada de "te mato" que suelo recibir cuando les saludo y a la que estoy tan acostumbrada, me he encontrado con esa carita tan mona que me ha saludado amablemente. Y con una cosa tan pequeña se me ha alegrado la tarde por lo poco acostumbrada que estoy a esos recibimientos.
No pido que todos los conductores sena apuestos jovencitos, lo único que pido es que se muestren un poco amables con los pobres usuarios que no tenemos la culpa de lo duro de su trabajo. Yo también vuelvo a veces de muy mal humor después de haber pasado todo el día entre clases, prácticas y demás, pero no por ello trato mal a la gente que me rodea. Si es que hay muchos que no se dan cuenta de lo gratificante que puede resultar una simple sonrisa (y si es de un chico guapo entonces ya te deja alegre para todo el día).
Como bien dijo García Marquez (creo):
Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.