Perdiendo
Con el paso de los años salen y entran muchas personas de tu vida, es un proceso normal pero estoy empezando a preocuparme porque en los últimos años han salido de mi vida demasiadas personas y han entrado en ella muy pocas.
Nunca he sido de grandes grupos, siempre he formado parte de pequeños grupos de amigos, algo que en su momento parecía muy positivo, pues todos éramos muy amigos de todos pero, que al pasar el tiempo e ir saliendo personas de él, empieza a dejar traslucir un problema: las pérdidas se notan mucho más que en grupos grandes.
En los últimos años de instituto, formamos un grupo de 5 chicas que siempre salíamos juntas. El resto de amigos se fueron perdiendo al terminar el bachillerato y cada uno seguir caminos separados. Al cabo de un año el grupo empezó a escindirse.
Laura fue la primera en desaparecer. Empezó a salir con un chico que había conocido en internet. Se pasaba el santo día con él. Empezamos a verla cada vez menos, por mucho que la llamaras siempre tenía algo que hacer con él; así que poco a poco se fueron espaciando las llamadas, hasta que no volvimos a saber nada de ella.
Un par de años después le tocó el turno a Clara. Se puso a salir con un chico que había conocido años atrás en el instituto y, bueno, la historia se repite. En este caso no ha desaparecido completamente, aunque sólo nos vemos tres o cuatro veces al año y hemos perdido la confianza que tuvimos tiempo atrás.
De mi larga relación anterior no me ha quedado ningún amigo, puesto que a todos les pareció muy mal que dejase de querer a ese chico tan “maravilloso” que estaba tan loco por mí, y con sus amigos nunca me llevé muy bien. Así que, cuando empecé a salir con Víctor quedábamos tres. Él no tiene muchas amistades en Madrid, puesto que ha pasado poco tiempo aquí; todas están en Argentina, su país de origen. Sólo he conocido a dos amigos suyos, y ambos se han largado a otra ciudad. Él también, así que volvemos a quedarnos en tres.
Ahora le ha tocado el turno a Paula. La diferencia con las veces anteriores es que esta vez no ha sido porque un hombre se haya metido entre nosotras, de hecho, no sé muy bien por qué ha pasado. Con el paso de los meses nos hemos ido alejando, cada vez sale menos, no llama y las dos que quedamos, Marta y yo, cada vez tenemos menos ganas de seguir llamando cuando siempre tiene alguna excusa para no vernos. Así que, así estamos. Cuando Marta tiene algún problema, sabe que sólo yo contestaré a su llamada, sólo yo estaré allí para apoyarla. Cuando estoy triste porque mi amor está lejos, sólo ella estará a mi lado. El resto no son más que números de teléfono en una agenda que sólo sirven para tomar un café de vez en cuando o salir una noche de fiesta. Si no se preocupan en llamar para ver que tal estás, mucho menos van a perder el tiempo en escucharte.
Estoy empezando a pensar que Víctor tiene razón cuando dice que aquí en España cada uno va a su bola y nadie se quiere implicar con nadie. Habrá de todo, pero en Madrid parece que cada vez nos vamos imbuyendo más de ese espíritu de la gran ciudad en que todo son prisas y no hay tiempo para nada. Nos preocupamos por nosotros mismos y no nos molestamos en mantener las relaciones cuando su mantenimiento implica algún pequeño esfuerzo. Es mucho más fácil perder a gente con la que has pasado miles de cosas, que molestarte en buscar un hueco en tu agenda para pasar un día a su lado.
"Todo el mundo quiere tener un amigo, pero nadie se toma la molestia de convertirse en uno".
Nunca he sido de grandes grupos, siempre he formado parte de pequeños grupos de amigos, algo que en su momento parecía muy positivo, pues todos éramos muy amigos de todos pero, que al pasar el tiempo e ir saliendo personas de él, empieza a dejar traslucir un problema: las pérdidas se notan mucho más que en grupos grandes.
En los últimos años de instituto, formamos un grupo de 5 chicas que siempre salíamos juntas. El resto de amigos se fueron perdiendo al terminar el bachillerato y cada uno seguir caminos separados. Al cabo de un año el grupo empezó a escindirse.
Laura fue la primera en desaparecer. Empezó a salir con un chico que había conocido en internet. Se pasaba el santo día con él. Empezamos a verla cada vez menos, por mucho que la llamaras siempre tenía algo que hacer con él; así que poco a poco se fueron espaciando las llamadas, hasta que no volvimos a saber nada de ella.
Un par de años después le tocó el turno a Clara. Se puso a salir con un chico que había conocido años atrás en el instituto y, bueno, la historia se repite. En este caso no ha desaparecido completamente, aunque sólo nos vemos tres o cuatro veces al año y hemos perdido la confianza que tuvimos tiempo atrás.
De mi larga relación anterior no me ha quedado ningún amigo, puesto que a todos les pareció muy mal que dejase de querer a ese chico tan “maravilloso” que estaba tan loco por mí, y con sus amigos nunca me llevé muy bien. Así que, cuando empecé a salir con Víctor quedábamos tres. Él no tiene muchas amistades en Madrid, puesto que ha pasado poco tiempo aquí; todas están en Argentina, su país de origen. Sólo he conocido a dos amigos suyos, y ambos se han largado a otra ciudad. Él también, así que volvemos a quedarnos en tres.
Ahora le ha tocado el turno a Paula. La diferencia con las veces anteriores es que esta vez no ha sido porque un hombre se haya metido entre nosotras, de hecho, no sé muy bien por qué ha pasado. Con el paso de los meses nos hemos ido alejando, cada vez sale menos, no llama y las dos que quedamos, Marta y yo, cada vez tenemos menos ganas de seguir llamando cuando siempre tiene alguna excusa para no vernos. Así que, así estamos. Cuando Marta tiene algún problema, sabe que sólo yo contestaré a su llamada, sólo yo estaré allí para apoyarla. Cuando estoy triste porque mi amor está lejos, sólo ella estará a mi lado. El resto no son más que números de teléfono en una agenda que sólo sirven para tomar un café de vez en cuando o salir una noche de fiesta. Si no se preocupan en llamar para ver que tal estás, mucho menos van a perder el tiempo en escucharte.
Estoy empezando a pensar que Víctor tiene razón cuando dice que aquí en España cada uno va a su bola y nadie se quiere implicar con nadie. Habrá de todo, pero en Madrid parece que cada vez nos vamos imbuyendo más de ese espíritu de la gran ciudad en que todo son prisas y no hay tiempo para nada. Nos preocupamos por nosotros mismos y no nos molestamos en mantener las relaciones cuando su mantenimiento implica algún pequeño esfuerzo. Es mucho más fácil perder a gente con la que has pasado miles de cosas, que molestarte en buscar un hueco en tu agenda para pasar un día a su lado.
"Todo el mundo quiere tener un amigo, pero nadie se toma la molestia de convertirse en uno".
Comentario:
Puede que en las ciudades mas pequeñas el ambiente familiar ó las pequeñas distancias ayude a tener más amigos ó , mejor dicho,a que sea mas facil mantener los que ya tienes.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Bueno, parece que es algo normal, es un consuelo. Es cierto que en grupos pequeños se liga más, y también se discute menos. Algo bueno teníamos que sacar!
El fugitivox, siento estar ultimamente tan pesimista, pero ya verás que en seguida cambia. Por lo pronto, este fin de semana abandono la gran ciudad, aunque sea solo por un par de días, y me lo voy a pasar tumbada a la bartola tomando el sol en la piscinita. Seguro que eso mejora los ánimos!
Besos a todos y que paséis muy buen fin de semana.
El fugitivox, siento estar ultimamente tan pesimista, pero ya verás que en seguida cambia. Por lo pronto, este fin de semana abandono la gran ciudad, aunque sea solo por un par de días, y me lo voy a pasar tumbada a la bartola tomando el sol en la piscinita. Seguro que eso mejora los ánimos!
Besos a todos y que paséis muy buen fin de semana.
Comentario:
Un amigo siempre esta a la vuelta de la esquina. El problema es pasar al mismo tiempo.
La analogia anterior que se me acaba de ocurrir viene al caso. Cuantas veces deseamos alguien que nos de simplemente un abrazo sin otro fin que expresar apoyo. Muchas veces lo hicieron. El problema es que siempre pensamos que iban a estar alli. Y nunca nos tomamos la molestia en preguntarles por cuanto tiempo estarian junto a nosotros.
Alguna vez mi padre me dijo que el unico amigo que tenias en la bolsa era un peso. Yo no le crei. Y conforme paso el tiempo di cuenta de que es cierto. Los amigos se van. Pero aprendi que los verdaderos se quedan por allí cerca por si algo se ofrece. Sólo es cuestion de pedirselos.
¿Que pasa gata salvaje? No extiendas la tristeza o desasón al resto de las cosas interesantes que te has dado!!
Tomate unas vacaciones. Siente el aire estrellarse en tu cara, saborea el agua salada, entierra tus pies en la arena, bañate de sol.
Cambia el rollo de la pelicula.
saludos
La analogia anterior que se me acaba de ocurrir viene al caso. Cuantas veces deseamos alguien que nos de simplemente un abrazo sin otro fin que expresar apoyo. Muchas veces lo hicieron. El problema es que siempre pensamos que iban a estar alli. Y nunca nos tomamos la molestia en preguntarles por cuanto tiempo estarian junto a nosotros.
Alguna vez mi padre me dijo que el unico amigo que tenias en la bolsa era un peso. Yo no le crei. Y conforme paso el tiempo di cuenta de que es cierto. Los amigos se van. Pero aprendi que los verdaderos se quedan por allí cerca por si algo se ofrece. Sólo es cuestion de pedirselos.
¿Que pasa gata salvaje? No extiendas la tristeza o desasón al resto de las cosas interesantes que te has dado!!
Tomate unas vacaciones. Siente el aire estrellarse en tu cara, saborea el agua salada, entierra tus pies en la arena, bañate de sol.
Cambia el rollo de la pelicula.
saludos
Comentario:
¡Vaya! Interesante post...mmmm catwoman...:)
Doctor,
Crítico de Blogs
Doctor,
Crítico de Blogs
Comentario:
Me temo que tal como estáis constatando, la pérdida de los amigos de juventud es lo más habitual. Pero tiempo al tiempo... un@ nunca sabe cuándo pueden volver a aparecer y cambiar una vida de repente, o paulatinamente, y reforzar los lazos.
Comentario:
Completamente de acuerdo contigo. Pensaba que sólo me pasaba a mí. Ventajas? Al salir con mi amiga del alma, ligamos más que si fuéramos un grupo más grande. Con algo me tendré que consolar, no? :)
Comentario:
Tienes toda la razón del mundo. A mí me pasó exactamente lo mismo, y mi grupo era más o menos como el tuyo, éramos cuatro chicas y un chico. Y una por el novio, la otra porque siempre tenía excusas para no venir y dejamos de llamarla y ahora tiene otro grupo de amigos, y la otra porque está embarazada y ya no puede quedar como antes (y cuando tenga el bebé aún menos) en fin, que nos hemos quedado mi amigo y yo más solos que la una.
besos
besos