"/>

logotipo

img_google
Gata Salvaje
Maullando sobre los tejados

Acerca de

Así soy yo, dulce como un gatito pero también sé sacar las uñas si la ocasión lo requiere. gatasalvaje_massassi@hotmail.com Contadores Web
contador de visitas

Sindicación

 
Cerrar los ojos es no tener nada, abrir los ojos es tenerlo todo
- ¿Cómo es que eres tan rico, más rico que todos los millonarios, ya que lo posees todo, todo, todo?

- No es la posesión de la riqueza como se entiende… - explicó aquél.

El Papa interrumpió:

- Me llamo Juan…

- No soy rico, rico porque poseo, rico en el sentido que se da a esa palabra comúnmente, tampoco propietario, dicho con medida de concepto tribal de ser dueño de propiedades medidas por metros o hectáreas; mi riqueza es otra, mi manera de ser propietario también es otra…

- ¿Cuál…? – frunció el ceño el Papa Juan.

- Todo hombre, Santidad, es propietario de todo, todo, todo, pero se cohíbe, se contiene y no lo dice. Mi riqueza, mi poseerlo todo, consiste en eso, en salir en las noches estrelladas, alzar los ojos al cielo, y sentirme dueño de cuanto mis ojos abarcan…

- ¿Es una ficción…?

- Toda riqueza es una ficción…

- Curiosa y sabia manera de pensar… - acotó el Papa.

- A nadie, Santidad, le enseño nada, si digo que el hombre es dueño de todo lo que le rodea, de todo lo que ve, oye, palpa, siente, huele, saborea…

- Mientras no haya otro que venga y le diga: “Esto que dices que es tuyo, es mío, porqué lo heredé, lo compré, me lo regalaron…”.

- Sí, sí, en ese caso aparece el propietario, el cual, sin embargo, muy propietario será, pero no puede privarme de ver lo que dice que es de él, de gozar la visión de sus campos, de sus palacios o mansiones, si las tiene, ni tampoco puede privarme de sentirme dueño ficticio de todo aquello, de todo lo que entra por mis sentidos, y se integra a mi persona como parte mía, como parte del universo en que estoy…

- Un concepto de propiedad divina… poseer el mundo como tú lo posees… - dijo el Papa Juan.

- Verdad, Santidad, que es hermoso poseer así… todo lo tenemos todo, si lo podemos gozar con los sentidos… Quién me quita que ese barco de lujo que ahora parte del puerto, las velas hinchadas de viento, no es mío, si al verlo lo hago mío, lo siento mío, lo proclamo mío…

- Así nada hay del prójimo – sonrió el Papa Juan-, ni la mujer…

- Otra ficción. Las mujeres bellas son de todos las que las miran, les hablan, les dan la mano. Solamente las mujeres feas no pertenecen a nadie…

- Qué crueldad… - rechazó el Pontífice aquella peregrina y falsa conclusión de un mundano cualquiera.

- Disolver la propiedad en la de creer todos que todo nos pertenece, y la riqueza privada en el sentirnos dueños de cuanto nos rodea…

El hombre que lo tenía todo todo todo
Miguel Ángel Asturias


 
Comentario:
Será que estoy algo espeso, pero no alcanzo a entender el sentido de la conversación... ¿Es esa crueldad pretendida o real? ¿Reafirma la postura del hombre que lo tenía todo todo todo o la invalida?...
No