De vuelta
Me gustaría decir que este largo mes de ausencia lo he pasado en alguna playa paradisíaca bebiendo daiquiris y rodeada de morenazos de cuerpos esculturales, pero no, en realidad sólo he estado una semana de viaje y en un destino mucho más cercano. El resto del tiempo lo he pasado en Madrid, descansando mucho, estudiando bastante menos y con mi grado de holgazanería demasiado alto como para escribir algo.
¿Qué hay de nuevo? Poca cosa, casi todo ha quedado aplazado hasta septiembre. Víctor sigue ahí, tan lejos y a la vez tan cerca, convirtiéndose en eso que quiero y no puedo tener.
Alguien nuevo ha aparecido en mi vida, Roberto, un pobre muchacho que lleva todo el verano intentando hacerse un hueco en mi corazón y al que le está costando demasiado. En un momento dado se ilusiona porque pasamos un día estupendo juntos, pero al poco cae en la cuenta de que hay alguien que hace tiempo robó mi corazón y que no me lo quiere devolver. Entonces le embarga la tristeza y yo me siento mal al ver que poco a poco se va enamorando de mí y no soy capaz de corresponderle. Es un hombre maravilloso, lo paso estupendamente a su lado, pero no puedo olvidarme de Víctor.
He intentado hacerle entender que no puedo darle más de lo que le estoy dando, al menos de momento, pero el no quiere resignarse a eso. Se esfuerza por hacer que cada rato juntos sea perfecto. Dice que intenta enamorarme y hacerme olvidar todo y yo me dejo querer. La verdad es que sería estupendo amarle y dejar que me cuide un poco, echo tanto de menos que alguien me de su cariño… pero el corazón es quien decide.
¿Qué hay de nuevo? Poca cosa, casi todo ha quedado aplazado hasta septiembre. Víctor sigue ahí, tan lejos y a la vez tan cerca, convirtiéndose en eso que quiero y no puedo tener.
Alguien nuevo ha aparecido en mi vida, Roberto, un pobre muchacho que lleva todo el verano intentando hacerse un hueco en mi corazón y al que le está costando demasiado. En un momento dado se ilusiona porque pasamos un día estupendo juntos, pero al poco cae en la cuenta de que hay alguien que hace tiempo robó mi corazón y que no me lo quiere devolver. Entonces le embarga la tristeza y yo me siento mal al ver que poco a poco se va enamorando de mí y no soy capaz de corresponderle. Es un hombre maravilloso, lo paso estupendamente a su lado, pero no puedo olvidarme de Víctor.
He intentado hacerle entender que no puedo darle más de lo que le estoy dando, al menos de momento, pero el no quiere resignarse a eso. Se esfuerza por hacer que cada rato juntos sea perfecto. Dice que intenta enamorarme y hacerme olvidar todo y yo me dejo querer. La verdad es que sería estupendo amarle y dejar que me cuide un poco, echo tanto de menos que alguien me de su cariño… pero el corazón es quien decide.
Comentario:
Nozingman: Sí, demasiado difícil. El mío lleva tiempo en conflicto con lo que dicta mi cabeza, aunque de momento me estoy guiando más por la segunda.
La Gata: Gracias por el consejo. Estoy haciendo las cosas con mucho cuidado, porque no quiero equivocarme y acabar haciendo daño a quien no se lo merece.
Besos.
La Gata: Gracias por el consejo. Estoy haciendo las cosas con mucho cuidado, porque no quiero equivocarme y acabar haciendo daño a quien no se lo merece.
Besos.
Comentario:
Cuidado, confundimos demasiadas cosas con el amor, mi consejo es que vayas con pies de plomo.
Comentario:
Y cuán caprichoso, volátil e impredecible es el corazón... y cuán difícil es no obedecerle.