Reencuentros

Un mes sin aparecer por aquí. Ha sido por un cúmulo de circunstancias: demasiado trabajo por hacer y demasiado poco tiempo para poder dedicar a todo lo que no fueran obligaciones, falta de inspiración, un trancazo que me ha tenido una semana sin salir de la cama… vamos, que el ambiente no ha sido muy propicio para sentarme a escribir.
De momento diciembre está siendo un mes de locura entre clases, prácticas, trabajos y demás. Menos mal que dentro de nada vienen dos semanas de descanso antes de ponerse en serio a dedicarse a los exámenes de febrero.
No suelo esperar las navidades con impaciencia, pero este año va a ser diferente porque Víctor viene a pasarlas a Madrid, así que estoy deseando que lleguen. Ya estoy contando los días que quedan para que pueda ir a recogerle al aeropuerto, imaginando como será nuestro reencuentro, planeando mil cosas para hacer juntos. Hacía mucho que no preparaba una visita con tantas ganas. Hay tantas cosas por contarse… aunque en el fondo lo único que quiero es abrazarme a su cuello y no despegarme nunca de él.
Comentario:
De gata a gata, a ver si cuando se vaya Víctor nos deleitas con nuevos posts. Saludos.
La gata sobre el tejado de zinc.
La gata sobre el tejado de zinc.