DESEOS
Se acabó el 2004. Cada vez pasa más rápido el tiempo. Hoy nos volvemos a tomar las uvas, pediremos unos cuantos deseos y comenzaremos un año más de nuestras vidas.
Hoy voy a pedir varias cosas, que no sé si se cumplirán. Son las mismas que todos los años: SALUD, AMOR, PAZ Y RESPETO PARA TODOS (ya sé que suena un poco cursi, así dicho, pero es lo que me gustaría).
Además a este año, que por cuestiones sentimentales ha sido un tanto extraño, le voy a pedir que me mantenga la capacidad de seguir ilusionándome, que siga emocionándome con una canción, con una película o con una sonrisa, que conozca a gente que merezca la pena... y sobre todo, que me siga riendo, que me ría mucho. Creo que cuando pedimos cosas, siempre nos olvidamos del sentido del humor, de ese reirnos de nosotros mismos... Lo dejamos siempre de lado, y es (por lo menos para mí) fundamental.
Bueno, pues voy a prepararme para la últma noche del año, que la celebraré con la familia y los amigos. Ojálá el año que viene todos seamos más libres y tolerantes. Y nosotros que lo veamos.
¡¡FELIZ AÑO!!
Hoy voy a pedir varias cosas, que no sé si se cumplirán. Son las mismas que todos los años: SALUD, AMOR, PAZ Y RESPETO PARA TODOS (ya sé que suena un poco cursi, así dicho, pero es lo que me gustaría).
Además a este año, que por cuestiones sentimentales ha sido un tanto extraño, le voy a pedir que me mantenga la capacidad de seguir ilusionándome, que siga emocionándome con una canción, con una película o con una sonrisa, que conozca a gente que merezca la pena... y sobre todo, que me siga riendo, que me ría mucho. Creo que cuando pedimos cosas, siempre nos olvidamos del sentido del humor, de ese reirnos de nosotros mismos... Lo dejamos siempre de lado, y es (por lo menos para mí) fundamental.
Bueno, pues voy a prepararme para la últma noche del año, que la celebraré con la familia y los amigos. Ojálá el año que viene todos seamos más libres y tolerantes. Y nosotros que lo veamos.
¡¡FELIZ AÑO!!
EL EQUIPO G
Llevo unos días mordiéndome la lengua. Quiero escribir algo sobre el nuevo programa de Antena 3, "El equipo G", y son tantas cosas las que quiero comentar...
Me parece (y creo que me quedaré sin adjetivos) patético, deleznable, sobreactuado, superficial, ridículo y, lo que es peor, televisivamente hablando, aburrido.
Sinceramente, ver cómo cinco gays de diseño tratan como a un retrasado a un heterosexual, no me interesa nada. Y ese es el principal problema del programa: su falta de interés.
Al final, todas las "carencias" del hetero las solucionan con pasta: le compran ropa, muebles, cremas, delicatessen... y con eso todo se soluciona. Y encima, uno de ellos se permite el lujo de darle clases de modales, de cómo tiene que hablarle a su novia, cómo tiene que ponerle el anillo de pedida y cómo debe mirarla. Así, ella, en un momento del programa, le dice que no le reconoce, que se lo han cambiado. La pobre. Cuando las cámaras desaparezcan, todo volverá a ser como antes, y los presuntos bienhechores gays se habrán ido con su murga a otra casa de otro heteroimposible, como el bombero del primer día.
Por cierto, las presuntas gracias con la profesión del muchacho parecían sacadas de cualquier cutrepelícula de Ozores. De hecho, yo pensé en varios momentos del programa que iban a aparecer Esteso y Pajares. Pero no, no hizo falta. El nivel estuvo suficientemente bajo.
Y luego hay un tema más: qué obsesión por estar en la cama con el susodicho bombero, qué obsesión con tocarle, acariciarle, sobarle. ¿Habrán pensado que acosarle de esa manera escandalizaría a la gente? Me temo que no. Que la gente que está acostumbrada a ver "Salsa Rosa" y el "Tomate" ya no se escandaliza con algo así.
Los que me temo que se escandalizarán serán los directivos de Antena 3 cada lunes al ver la audiencia. Al final es lo que cuenta.
Lo mismo no llegan a las cuatro entregas.
Me parece (y creo que me quedaré sin adjetivos) patético, deleznable, sobreactuado, superficial, ridículo y, lo que es peor, televisivamente hablando, aburrido.
Sinceramente, ver cómo cinco gays de diseño tratan como a un retrasado a un heterosexual, no me interesa nada. Y ese es el principal problema del programa: su falta de interés.
Al final, todas las "carencias" del hetero las solucionan con pasta: le compran ropa, muebles, cremas, delicatessen... y con eso todo se soluciona. Y encima, uno de ellos se permite el lujo de darle clases de modales, de cómo tiene que hablarle a su novia, cómo tiene que ponerle el anillo de pedida y cómo debe mirarla. Así, ella, en un momento del programa, le dice que no le reconoce, que se lo han cambiado. La pobre. Cuando las cámaras desaparezcan, todo volverá a ser como antes, y los presuntos bienhechores gays se habrán ido con su murga a otra casa de otro heteroimposible, como el bombero del primer día.
Por cierto, las presuntas gracias con la profesión del muchacho parecían sacadas de cualquier cutrepelícula de Ozores. De hecho, yo pensé en varios momentos del programa que iban a aparecer Esteso y Pajares. Pero no, no hizo falta. El nivel estuvo suficientemente bajo.
Y luego hay un tema más: qué obsesión por estar en la cama con el susodicho bombero, qué obsesión con tocarle, acariciarle, sobarle. ¿Habrán pensado que acosarle de esa manera escandalizaría a la gente? Me temo que no. Que la gente que está acostumbrada a ver "Salsa Rosa" y el "Tomate" ya no se escandaliza con algo así.
Los que me temo que se escandalizarán serán los directivos de Antena 3 cada lunes al ver la audiencia. Al final es lo que cuenta.
Lo mismo no llegan a las cuatro entregas.
SIN PALABRAS
Hoy he leído un comentario que ha dejado una persona en este blog.
Lo confieso. Me he quedado sin palabras. En el artículo yo hablaba de las salidas del armario. Su texto lo pego a continuación, para que resulte más cómodo leerlo (espero que no le importe que lo resalte):
"No soy quien para comentar nada. No he salido del armario porque me aferro a la esperanza de que esto sea sólo una pesadilla y que un día me levante y pueda vivir mi vida sin tapujos, sin esconder la cabeza, con plenitud. Lo siento por aquellos que dicen estar orgullosos, pero yo nunca me podré sentir orgulloso de algo que me ha hecho, me hace y me hará tanto daño. Los que podais tratar de ser felices así como sois".
He conocido gente que no lleva bien su condición. La entiendo. Es algo que te toca, y punto. No se puede hacer nada. Pero me ha llegado al alma lo que comentas de la pesadilla y el daño. Yo no sé si sería capaz de vivir así toda la vida. No sé cuántos años tendrás, pero debe ser muy duro haber llegado a esa conclusión. Tampoco sé si habrás pedido ayuda a amigos o familia, o ayuda especializada. Es más, no sé si habrás hablado con alguien de lo que te ocurre.
Espero, sinceramente, que reconsideres tu forma de ver todo esto, más que nada para evitarte sufrimientos innecesarios, y que pienses que sólo tenemos esta vida.
Quizá, me imagino, lo que no te guste es la forma de comportarse que tiene el mundo gay en general. No te preocupes por eso. Cada uno somos un mundo, y tú debes crearte el tuyo, sin fijarte en los demás.Piénsatelo.
Por cierto, espero más opiniones o comentarios tuyos, porque sí que eres alguien (seas como seas) para comentar lo que te apetezca, por lo menos aquí.
Suerte.
Lo confieso. Me he quedado sin palabras. En el artículo yo hablaba de las salidas del armario. Su texto lo pego a continuación, para que resulte más cómodo leerlo (espero que no le importe que lo resalte):
"No soy quien para comentar nada. No he salido del armario porque me aferro a la esperanza de que esto sea sólo una pesadilla y que un día me levante y pueda vivir mi vida sin tapujos, sin esconder la cabeza, con plenitud. Lo siento por aquellos que dicen estar orgullosos, pero yo nunca me podré sentir orgulloso de algo que me ha hecho, me hace y me hará tanto daño. Los que podais tratar de ser felices así como sois".
He conocido gente que no lleva bien su condición. La entiendo. Es algo que te toca, y punto. No se puede hacer nada. Pero me ha llegado al alma lo que comentas de la pesadilla y el daño. Yo no sé si sería capaz de vivir así toda la vida. No sé cuántos años tendrás, pero debe ser muy duro haber llegado a esa conclusión. Tampoco sé si habrás pedido ayuda a amigos o familia, o ayuda especializada. Es más, no sé si habrás hablado con alguien de lo que te ocurre.
Espero, sinceramente, que reconsideres tu forma de ver todo esto, más que nada para evitarte sufrimientos innecesarios, y que pienses que sólo tenemos esta vida.
Quizá, me imagino, lo que no te guste es la forma de comportarse que tiene el mundo gay en general. No te preocupes por eso. Cada uno somos un mundo, y tú debes crearte el tuyo, sin fijarte en los demás.Piénsatelo.
Por cierto, espero más opiniones o comentarios tuyos, porque sí que eres alguien (seas como seas) para comentar lo que te apetezca, por lo menos aquí.
Suerte.
LLEGAR A VIEJO
Vejez. Envejecer. Tercera Edad. Ancianos.
De estas cuatro palabras, y de otras parecidas, casi nadie quiere hablar. Y en el mundo gay, menos.
Parece como si la gente tuviera pánico a hablar de su futuro, que será la vejez en la mayoría de los casos, se pongan como se pongan. Nos da miedo, "yu-yu" o como queramos llamarlo. Ser joven es un valor hoy por hoy, de acuerdo. Así nos lo dictan los medios de comunicación y la publicidad, pero tendemos a escabullirnos, a no pararnos a pensar cómo queremos ser cuando lleguemos a los 70 años.
A mí me gustaría acabar mi vida junto a alguien, en mi casa o en una residencia, feliz, sin problemas económicos y sin achaques (bueno, sólo los justos). Supongo que eso es lo que queremos todos o casi todos.
Lo que me intriga es qué pensarán de la vejez los que hoy buscan el sexo fácil, huyen del compromiso y conceden al físico una importancia desmesurada. ¿Qué esperan ellos de la vejez?
Y es que hoy me ha dado por pensar en esto, cuando he leído en el periódico que se convocaba en el municipio de Valdemoro (en Madrid) la décima edición del certámen de cartas de amor "Los mayores también amamos". En él, pueden participar personas mayores de 60 años y jubilados de toda España. Me parece una idea genial. Y lo que me gustaría saber es si hay alguna carta (por lo menos una) de algún anciano/a gay o lesbiana. Me temo que no, que "tanta modernidad" no ha llegado a nuestros mayores, pero tiempo al tiempo.
En cualquier caso, no convendría olvidar que la edad es un valor (más sabiduría, más experiencia), aunque se empeñen en demostrarnos lo contrario, arrinconando a nuestros mayores como si fueran trastos viejos.
De estas cuatro palabras, y de otras parecidas, casi nadie quiere hablar. Y en el mundo gay, menos.
Parece como si la gente tuviera pánico a hablar de su futuro, que será la vejez en la mayoría de los casos, se pongan como se pongan. Nos da miedo, "yu-yu" o como queramos llamarlo. Ser joven es un valor hoy por hoy, de acuerdo. Así nos lo dictan los medios de comunicación y la publicidad, pero tendemos a escabullirnos, a no pararnos a pensar cómo queremos ser cuando lleguemos a los 70 años.
A mí me gustaría acabar mi vida junto a alguien, en mi casa o en una residencia, feliz, sin problemas económicos y sin achaques (bueno, sólo los justos). Supongo que eso es lo que queremos todos o casi todos.
Lo que me intriga es qué pensarán de la vejez los que hoy buscan el sexo fácil, huyen del compromiso y conceden al físico una importancia desmesurada. ¿Qué esperan ellos de la vejez?
Y es que hoy me ha dado por pensar en esto, cuando he leído en el periódico que se convocaba en el municipio de Valdemoro (en Madrid) la décima edición del certámen de cartas de amor "Los mayores también amamos". En él, pueden participar personas mayores de 60 años y jubilados de toda España. Me parece una idea genial. Y lo que me gustaría saber es si hay alguna carta (por lo menos una) de algún anciano/a gay o lesbiana. Me temo que no, que "tanta modernidad" no ha llegado a nuestros mayores, pero tiempo al tiempo.
En cualquier caso, no convendría olvidar que la edad es un valor (más sabiduría, más experiencia), aunque se empeñen en demostrarnos lo contrario, arrinconando a nuestros mayores como si fueran trastos viejos.





