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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
VUELTA AL COLE
Después de este tiempo de merecido descanso (porque a los blogs, como a las personas, también hay que darles sus correspondientes vacaciones), vuelvo. Atrás quedan días de escuchar en los chiringuitos playeros "Nada fue un error" de Coti y Paulina Rubio, de rellenar los Sudokus de los periódicos, de oír por todos lados el politono de la dichosa rana y de no parar de comer.

Ahora, o dentro de unos días, en septiembre, comienza de verdad el año nuevo. Nuevos propósitos, nuevos planes, nuevos ánimos...todo es nuevo, o lo parece. "¡Quiero un cambio en mi vida!" es la frase que más se escucha en nuestro interior. Es una época de esperanza.

El otro día, para celebrar este "año nuevo" estuve en el cine viendo "Tormenta de verano", que junto a "Yossi & Jagger" conforma la dosis anual de estrenos estivales de películas de temática gay. Por cierto, qué pasa, que las pelis gays, como las bicicletas, son sólo para el verano. Pero bueno, ese es otro tema.
Como decía fui al cine solo, y no sé por qué, me acordé de la primera vez que me decidí a ir a ver "un film de temática gay" (como solían decir los críticos). Ya sé que a todos nos ha pasado lo mismo, lo único que habrá cambiado es la película. A unos les pasaría con "Trilogía de Nueva York", a otros con "Maurice" o "Mi hermosa lavandería", a los más jóvenes con "Beautiful thing" o "Get real". Todavía recuerdo esa sensación de clandestinidad, de estar haciendo algo "prohibido" ... que, según avanzaba la película, se iba transformando en algo parecido a la felicidad, porque por lo menos te sentías menos solo, veías que había gente como tú, en tus mismas circunstancias. Y eso, aunque era ficción, ya era ALGO.
Al salir del cine, después de esta "Tormenta de verano", me di un paseo, y mientras el aire me daba en la cara, pensé en lo afortunado que me sentía de poder vivir en un país, en el que ya poca gente se escandaliza de que en un cine se proyecte una película en la que dos hombres (o dos mujeres) se quieren. Y eso, aunque siga habiendo mucha intolerancia, ya es MUCHO.
Feliz año nuevo.