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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
TODO ES GAY
No sé si ya es obsesión, pero últimamente, vayas donde vayas y hagas lo que hagas, hay una presencia muy importante de "lo gay".
Me explico, porque esto puede parecer o un poco raro o que me he dado a la bebida y se me ha ido la olla.
Si vas al cine, el gran boom del momento es "Brokeback mountain", que está llenando las salas hasta de los más acérrimos fans de John Wayne. De momento, y me extraña, el Foro de la Familia no se ha pronunciado al respecto. Estarán maquinando la próxima manifestación, los pobrecillos. Y da pena, porque en el fondo se echa de menos ver esos grupos de fanáticos que acudían a las puertas de los cines en la Transición (bueno, y en los 80 y en los 90), con sus pancartas, sus jerseis de cuello vuelto, sus rosarios, e increpaban a todo el que entraba a ver "Yo te saludo, María", "La última tentación de Cristo" y alguna que otra película que desafiaba su moral, que es la única y verdadera como todos sabemos.
Pero a lo que íbamos: si uno hace un repaso de la cartelera, se encuentra con bastantes películas en las que hay por lo menos un personaje homosexual. Desde la segunda parte de "El otro lado de la cama", en la que el lesbianismo campa a sus anchas (con sorpresa incluida al final de la película que no desvelaré por si alguien no la ha visto), pasando por "Tú, yo y todos los demás", "Guardando las apariencias", "La joya de la familia" o la mencionada "Brokeback mountain".
Si te vas al teatro, en los musicales no te libras de encontrarte a uno de los novios de Nina en "Mamma mía", al personaje de Paco Valladares o al de la propia San Basilio en "Víctor o Victoria", la ambigüedad de Emece en "Cabaret", el "mariquita" de "Hoy no me puedo levantar" (muy exagerado y muy discutible, da una cierta vergüenza ajena porque parece salido de un chiste de Arévalo), los personajes de "Cinco gays. com", la tremenda "Bent" sobre la situación de los gays durante el nazismo, o el personaje de Pere Ponce en "Visitando al Señor Green" (el tratamiento que de la homosexualidad se hace en esta función es ejemplar, a pesar del conflicto que genera).
Y ya no digamos si pones la tele: cualquier serie que se precie, como ya hemos comentado en alguna ocasión, tiene su "cuota homosexual" (en algunas salen mejor parados que en otras, pero ya se sabe: en televisión todo vale para hacer reir a la gente), y además siguen presentes Boris, Jesús Vázquez y algunos más que, aunque no tan abiertamente, ponen su granito de arena para que cada vez se discrimine menos.

Como aquello de "Ponga un pobre en su mesa", ahora lo que se lleva es "Ponga un gay en su vida" ("pero no muy cerca, que no se mezclen mucho, por si acaso", dirán los de siempre).
 
PARA EMPEZAR EL AÑO
Y yo que creía que este año iba a ser distinto... Pues no, las cosas, una vez pasada la tregua navideña, siguen casi igual. La Iglesia sigue erre que erre diciendo, por boca de su máximo representante en España, Ricardo Blázquez, que es un atrevimiento llamar matrimonio a las uniones de homosexuales (para esta institución hasta ir a misa sin un jersey de cuello vuelto, aunque sea agosto, es un atrevimiento). Ah, y también ha advertido a todos sobre el peligro de la "ideología gay", que no sé en qué consistirá, pero suena fatal. No tenía yo conocimiento hasta ahora de la misma, parece ser que él sí. Supongo que estará bien asesorado para saberlo, aunque a partir de ahora ya no admitan sacerdotes gays, cosa que no es de extrañar, porque ya hay tantos... Además, digo yo que qué más dará que haya curas homosexuales, si sigue existiendo el voto de castidad (por lo menos en teoría). Seguro que dentro de muy poco no dejarán trabajar a homosexuales en la COPE. Tiempo al tiempo.
También en 2006, la ley conocida como "del matrimonio homosexual" que se aprobó el año pasado, sigue planteando cosas hasta ahora impensables. Por lo visto, el hijo de un duque (o sea, el heredero de un "grande de España", que es como se les llama) se quiere casar, pero su pareja es un hombre, y tendría que compartir en un futuro dicho título. Me imagino a todas las Pititas Ridruejo (de ella para arriba) poniendo el grito en el cielo, que es donde suelen poner el grito los nobles, sólo con imaginarse la situación.
Además, este año sigue trayéndonos noticias increíbles pero ciertas: "Cuatro gays se enfrentan a penas de más de 10 años en India acusados de sexo no natural". Por lo visto, la policía los detuvo en un parque donde se iba a celebrar un encuentro con otros gays de una asociación. En el momento de la detención estaban charlando y merendando. Bueno, y aunque estuvieran ligando... No debemos olvidarnos de que cosas como éstas están sucediendo ahora mismo en el mundo, aunque sólo sea para valorar dónde hemos nacido.

Los que también se han lucido para estrenar el año son los de Ford. En EEUU, y presionados por grupos ultraconservadores, habían decidido no volver a incluir publicidad en medios gays (revistas, canales de tv, etc). Las protestas no se hicieron esperar, y han tenido que echar marcha atrás (nunca mejor dicho, tratándose de coches) y asegurar que sí que seguirán anunciándose en estos medios. En España eso no pasa, sencillamente porque Ford no se anuncia en este tipo de medios.

Pero no seamos pesimistas, porque algo sí que está cambiando en este 2006 (pero no lancemos las campanas al vuelo, que luego llegará quien lo contrarrestre): en el ABC del pasado domingo le dedicaron 4 páginas 4 al auge de la literatura gay ("Arden las letras gays" se titulaba el reportaje) y en los cines el próximo viernes se estrenará "Brokeback Mountain", conocida como "la peli de los vaqueros gays".
A ver si en España le echamos valor y hacemos nuestra particular aportación al séptimo arte con una cinta sobre un torero que se enamora de su mozo de espadas. ¿A que no hay...?