CONFIGURACIÓN AVANZADA
Es lo que tiene no saber NADA de este "maravilloso e inquietante mundo de la informática". Debería haber actualizado la configuración de este blog hace unos días, pero como no tenía ni idea de hacerlo, no ha podido entrar ni un solo comentario en todo este tiempo. No hay mal que por bien no venga: ahora ya sé que mi blog tiene su configuración normal, su configuración avanzada, su plantilla XHTML, su camisita y su canesú. Pues mira tú qué bien. Nunca te acostarás...
Hoy es sábado, casi es la hora de comer, me he levantado tarde (ayer tuve una cena con una "sobremesa" que se alargó más de la cuenta...para bien, claro). Esto, unido al cansancio acumulado de la semana, ha hecho que "desperdicie" una mañana del fin de semana durmiendo. Lo necesitaba. Esta semana ha sido un poco rara para mí. Hace un tiempo comenté que había conocido a un chico con el que empezaba a estar a gusto. Pues bien, después de darle mil vueltas a la cosa (se lo digo, no se lo digo, qué pensará, qué esperará, etc, etc), por fin di el paso. Las últimas veces que nos habíamos visto fueron muy especiales, y por eso me atreví a coger el toro por los cuernos (homenaje involuntario a la Feria de San Isidro...con lo poco que me gustan los toros). Antes de su reacción / respuesta / valoración, se mezclaron en mi mente sensaciones de vértigo, de vergüenza, de ridículo, de esperanza, de apuro...de todo. Fue un segundo, pero se me hizo eterno. Yo creo que oí hasta música. La respuesta fue:YO-TAMBIÉN-ESTOY-MUY-A-GUSTO-CONTIGO-PERO-COMO-AMIGO (bueno, esto es el resumen...la contestación fue más larga, y con mucho tacto, muy bien...)
Al momento recordé alguna que otra situación similar en la que yo había estado al otro lado de la barrera (y dale con lo taurino...), y pensé en lo difícil que es coincidir, y no sólo coincidir, sino luego estar al mismo nivel en cuanto a sentimientos, esperanzas e ilusiones respecto al otro.
Ahora lo que procede es cambiar mi "configuración avanzada" (que digo yo que también la tendré) y reiniciaré mi "estado de ánimo".
Hoy es sábado, casi es la hora de comer, me he levantado tarde (ayer tuve una cena con una "sobremesa" que se alargó más de la cuenta...para bien, claro). Esto, unido al cansancio acumulado de la semana, ha hecho que "desperdicie" una mañana del fin de semana durmiendo. Lo necesitaba. Esta semana ha sido un poco rara para mí. Hace un tiempo comenté que había conocido a un chico con el que empezaba a estar a gusto. Pues bien, después de darle mil vueltas a la cosa (se lo digo, no se lo digo, qué pensará, qué esperará, etc, etc), por fin di el paso. Las últimas veces que nos habíamos visto fueron muy especiales, y por eso me atreví a coger el toro por los cuernos (homenaje involuntario a la Feria de San Isidro...con lo poco que me gustan los toros). Antes de su reacción / respuesta / valoración, se mezclaron en mi mente sensaciones de vértigo, de vergüenza, de ridículo, de esperanza, de apuro...de todo. Fue un segundo, pero se me hizo eterno. Yo creo que oí hasta música. La respuesta fue:YO-TAMBIÉN-ESTOY-MUY-A-GUSTO-CONTIGO-PERO-COMO-AMIGO (bueno, esto es el resumen...la contestación fue más larga, y con mucho tacto, muy bien...)
Al momento recordé alguna que otra situación similar en la que yo había estado al otro lado de la barrera (y dale con lo taurino...), y pensé en lo difícil que es coincidir, y no sólo coincidir, sino luego estar al mismo nivel en cuanto a sentimientos, esperanzas e ilusiones respecto al otro.
Ahora lo que procede es cambiar mi "configuración avanzada" (que digo yo que también la tendré) y reiniciaré mi "estado de ánimo".
DÍA MUNDIAL
El pasado miércoles día 17 se celebraban dos cosas bien distintas: por un lado era el día mundial de Internet (siguiendo esta moda, a veces un tanto absurda, de celebrar los días de todo) y el día mundial contra la Homofobia.
Yo lo celebré acordándome de la cantidad de gente que ha luchado para que los gais (lo escribo con i latina, como decían los "diez mandamientos" del otro día) podamos tener unos derechos y libertades que antes eran inimaginables. No debemos olvidar que alguna de esas personas díó hasta su vida por "la causa". Una causa, una lucha que hoy nos parece un recuerdo, un mal sueño, una pesadilla...pero que ha existido, y que, aunque nosotros no la hayamos vivido, tenemos la obligación de mantenerla viva. Más que nada para que si algún día las cosas vuelven a ser las que eran (o parecidas), tengamos memoria y logremos que no se repitan.
Injusticias, vejaciones, persecuciones, agresiones... para proteger un orden que afortunadamente dejó de existir en España, pero que está vivito (y coleando) en muchas partes del mundo en este momento.
El día mundial de Internet lo celebro hoy, escribiendo ésto, porque lo intenté el mismo día 17 y el ordenador se me colgó.
La vida, que es así.
Yo lo celebré acordándome de la cantidad de gente que ha luchado para que los gais (lo escribo con i latina, como decían los "diez mandamientos" del otro día) podamos tener unos derechos y libertades que antes eran inimaginables. No debemos olvidar que alguna de esas personas díó hasta su vida por "la causa". Una causa, una lucha que hoy nos parece un recuerdo, un mal sueño, una pesadilla...pero que ha existido, y que, aunque nosotros no la hayamos vivido, tenemos la obligación de mantenerla viva. Más que nada para que si algún día las cosas vuelven a ser las que eran (o parecidas), tengamos memoria y logremos que no se repitan.
Injusticias, vejaciones, persecuciones, agresiones... para proteger un orden que afortunadamente dejó de existir en España, pero que está vivito (y coleando) en muchas partes del mundo en este momento.
El día mundial de Internet lo celebro hoy, escribiendo ésto, porque lo intenté el mismo día 17 y el ordenador se me colgó.
La vida, que es así.
EL DECÁLOGO
Varios colectivos y organizaciones han elaborado un "decálogo" para que se trate con respeto y dignidad a los gays, lesbianas y transexuales. Aclaran que no es para "normalizar el hecho homosexual", sino para asesorar a los medios de comunicación y a la sociedad, en general. Total nada. Mucho hay que asesorar todavía.
En este decálogo se habla de la invisibilidad de las lesbianas y de los transexuales masculinos (salvo Nicky, aquel de Gran Hermano, apostillo yo, que ese sí que se hacía visible y audible). También insisten en que se dejen de utilizar expresiones homófobas "sin voluntad de ofender, pero arraigadas en el lenguaje cotidiano". Por ejemplo, hablan de eliminar la expresión "dar por culo" como sinónimo de degradar a alguien, "mariconada" refiriéndose a algo insustancial, o el uso de términos tipo "bollera", "maricón" o "marimacho". Se mencionan también los chistes y burlas sobre homosexuales para deslegitimar a alguien.
Además, recomiendan a los medios que cuando se dispongan a informar sobre asuntos que tengan que ver con el colectivo homosexual, se documenten primero para evitar errores y opiniones homófobas involuntarias.
Ah, y el decálogo señala que hay que normalizar el uso de la palabra gai, sin escribirla en cursiva o entre comillas y, atención, con i latina, porque su origen es occitano, o sea, francés antiguo, y cruzó el canal de la Mancha para convertirse en gay (con y griega). Yo me lo apunto, y desde ahora escribiré gai, y no gay (aunque me guste más con y)
A mí esto del decálogo me parece una buena iniciativa, así que me voy a poner manos a la obra y voy a hacer fotocopias para mandárselas:
- a la Cope, para que no se sigan pasando tres pueblos cada vez que hablan de nosotros, y conseguir, por lo menos, que sólo se pasen dos.
- a Arévalo, Chiquito de la Calzada, Andrés Pajares y otros excelsos humoristas de este país, para que cambien el chip y hagan chistes protagonizados por sus señoras madres, por ejemplo.
- al Foro de la Familia, para nada...la verdad...por gastar papel, porque a esos no creo que los cambiemos.
- a la Conferencia Episcopal, para que al ver el decálogo les recuerde a los Diez Mandamientos, y nos incluya en sus plegarias.
- a Jorge Javier Vázquez y otros "corazoneros", para que dejen de utilizar el ser gai como término peyorativo, como arma arrojadiza.
En definitiva, y citando a los clásicos, una copia a todas esas personas a las que no les gusta que las manzanas y las peras estén revueltas.
En este decálogo se habla de la invisibilidad de las lesbianas y de los transexuales masculinos (salvo Nicky, aquel de Gran Hermano, apostillo yo, que ese sí que se hacía visible y audible). También insisten en que se dejen de utilizar expresiones homófobas "sin voluntad de ofender, pero arraigadas en el lenguaje cotidiano". Por ejemplo, hablan de eliminar la expresión "dar por culo" como sinónimo de degradar a alguien, "mariconada" refiriéndose a algo insustancial, o el uso de términos tipo "bollera", "maricón" o "marimacho". Se mencionan también los chistes y burlas sobre homosexuales para deslegitimar a alguien.
Además, recomiendan a los medios que cuando se dispongan a informar sobre asuntos que tengan que ver con el colectivo homosexual, se documenten primero para evitar errores y opiniones homófobas involuntarias.
Ah, y el decálogo señala que hay que normalizar el uso de la palabra gai, sin escribirla en cursiva o entre comillas y, atención, con i latina, porque su origen es occitano, o sea, francés antiguo, y cruzó el canal de la Mancha para convertirse en gay (con y griega). Yo me lo apunto, y desde ahora escribiré gai, y no gay (aunque me guste más con y)
A mí esto del decálogo me parece una buena iniciativa, así que me voy a poner manos a la obra y voy a hacer fotocopias para mandárselas:
- a la Cope, para que no se sigan pasando tres pueblos cada vez que hablan de nosotros, y conseguir, por lo menos, que sólo se pasen dos.
- a Arévalo, Chiquito de la Calzada, Andrés Pajares y otros excelsos humoristas de este país, para que cambien el chip y hagan chistes protagonizados por sus señoras madres, por ejemplo.
- al Foro de la Familia, para nada...la verdad...por gastar papel, porque a esos no creo que los cambiemos.
- a la Conferencia Episcopal, para que al ver el decálogo les recuerde a los Diez Mandamientos, y nos incluya en sus plegarias.
- a Jorge Javier Vázquez y otros "corazoneros", para que dejen de utilizar el ser gai como término peyorativo, como arma arrojadiza.
En definitiva, y citando a los clásicos, una copia a todas esas personas a las que no les gusta que las manzanas y las peras estén revueltas.
EL PODER DEL CULO
Ya no sólo es el Estatut el que divide a la opinión pública española, no: el culo de Eduardo Noriega en el anuncio de una tónica, también.
Unos sostienen que no es suyo, que cómo lo va a enseñar así, tan alegremente; otros dicen que sí, que se lo han visto en no sé qué película y que es el mismo, que se acuerdan, que cómo podrían olvidarlo.
Y yo me pregunto: ¿tanto poder tiene un culo? ¿Es capaz un culo de hacer que se venda y se consuma más tónica? ¿Será que ha bajado el consumo de esta bebida entre las mujeres y los gays, y se quiere relanzar el gin-tonic, por ejemplo?
Y más aún: ¿qué tendrá que ver el culo con las témporas... y con la tónica?. Ah, y ¿a Noriega le gusta la tónica realmente, o está fingiendo?
Una amiga mía, que odia la tónica con todas sus fuerzas, ha dicho, muy taxativa ella: "yo pienso seguir sin beber esa porquería, por mucho que enseñe el culo el muchacho. Me lo pensaría si hicieran la segunda parte del anuncio, en la que se diera la vuelta. Pero como parece poco probable, seguiré siendo adicta a la Coca-cola, que tiene unos anuncios muy progres y mucho más bonitos".
Yo creo que tampoco tomaré tónica. No me gusta. Está tan amarga... No creo que por mi "abstinencia" las ventas de la dichosa bebida vayan a ir de culo (chiste fácil, e inevitable por otra parte, que tenía que llegar tarde o temprano).
Ahora, eso sí, como suban las ventas, vamos a tener culos para todo tipo de productos y para todas las edades. Que hay que anunciar un reloj, el culo de Jorge Fernández; que hay que promocionar una nevera, el de Antonio Resines; que hay que anunciar residencias de la Tercera Edad, el culo de José Luis López Vázquez.
España entera va a ser un culo. Esto va a ser tremendo.
Unos sostienen que no es suyo, que cómo lo va a enseñar así, tan alegremente; otros dicen que sí, que se lo han visto en no sé qué película y que es el mismo, que se acuerdan, que cómo podrían olvidarlo.
Y yo me pregunto: ¿tanto poder tiene un culo? ¿Es capaz un culo de hacer que se venda y se consuma más tónica? ¿Será que ha bajado el consumo de esta bebida entre las mujeres y los gays, y se quiere relanzar el gin-tonic, por ejemplo?
Y más aún: ¿qué tendrá que ver el culo con las témporas... y con la tónica?. Ah, y ¿a Noriega le gusta la tónica realmente, o está fingiendo?
Una amiga mía, que odia la tónica con todas sus fuerzas, ha dicho, muy taxativa ella: "yo pienso seguir sin beber esa porquería, por mucho que enseñe el culo el muchacho. Me lo pensaría si hicieran la segunda parte del anuncio, en la que se diera la vuelta. Pero como parece poco probable, seguiré siendo adicta a la Coca-cola, que tiene unos anuncios muy progres y mucho más bonitos".
Yo creo que tampoco tomaré tónica. No me gusta. Está tan amarga... No creo que por mi "abstinencia" las ventas de la dichosa bebida vayan a ir de culo (chiste fácil, e inevitable por otra parte, que tenía que llegar tarde o temprano).
Ahora, eso sí, como suban las ventas, vamos a tener culos para todo tipo de productos y para todas las edades. Que hay que anunciar un reloj, el culo de Jorge Fernández; que hay que promocionar una nevera, el de Antonio Resines; que hay que anunciar residencias de la Tercera Edad, el culo de José Luis López Vázquez.
España entera va a ser un culo. Esto va a ser tremendo.





