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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
¿QUE FRANCO ENTENDÍA?
Estaba cenando hace un rato, y cuando iba por el postre, una chirimoya para más señas, me han dado la noche. Ya llevaba cuatro o cinco días sin aparecer, y hoy, ¡zas! me lo encuentro así sin avisar, a traición. He cerrado los ojos, pero no he podido evitar escucharle. Era Rouco Varela con una de sus ya habituales declaraciones homófobas, esas que tanto jalean columnistas tan prestigiosos de la prensa española, como Jaime Campmany o Jiménez Losantos (algún día les dedicaré unas líneas, se las merecen, son muy majos ellos).
Y no me extraña que Rouco haya saltado hoy precisamente, ya que este fin de semana se ha especulado en un programa de televisión con que Franco, nuestro invicto Generalísimo, pudiera ser gay. Y eso sí que no. Hasta ahí podríamos llegar. ¿En qué se basarán esos comentaristas de la prensa del corazón, que seguro que son rojos, para hacer este "outing postmortem" tan particular? ¿En la voz aflautada del Caudillo? ¿En sus movimientos y gestos afectados? No lo sé.
De todos modos, cómo está el patio. Y no sólo en España. En Grecia están que trinan con la nueva película de Oliver Stone, "Alejandro", porque retrata a Alejandro Magno como bisexual. El gobierno griego no había autorizado el rodaje en Grecia, y, por si fuera poco, ahora un grupo de abogados de allí, ha pedido que en los títulos de crédito del filme se señale que todo es ficción, ya saben, eso de que "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".
Pues no, señores, si Alejandro Magno era bisexual, pues era bisexual. A ver si va a pasar como con el "caso Cole Porter", que aunque se sabía que no podía ser más gay, en 1942 hicieron una película sobre su vida (Night and day) protagonizada por Cary Grant, otro gay en la vida real, y en ningún momento se hace referencia a su homosexualidad. Para que nos entendamos, es como si hicieran una película sobre Poli Díaz, y en ningún momento se le viera boxeando.
Pero los tiempos han cambiado. Se acaba de estrenar "De-Lovely", una película musical en el que ya no ocultan la homosexualidad de Porter. Tampoco se explayan, pero no la ocultan. Algo es algo.
Por cierto, algún día hablaremos del cine gay y sus topicazos. Eso da para cinco o seis artículos.
En fin, a lo que iba, que Rouco me ha dado la cena, como hace unas semanas me la dió la simpar Ana Botella, con el lío ese de las manzanas y las peras. Que se dejen de medias tintas y de rodeos, y que hablen claramente. Pero claro, no pueden. Eso les haría perder fieles y votos, respectivamente. O no.
No