¡¡ALERTA: MATRIMONIO GAY A LA VISTA!!
La semana pasada se publicó en el diario El País un anuncio de la Asociación Padres y Madres de España (bonito nombre, me recuerda a otras épocas) titulado "ALERTA". En él se atacaba, con una mezcla de dureza y desconocimiento, la ley que permitirá casarse a gays y lesbianas. Entre otras lindezas, se afirmaba que España se convertiría en "refugio de gays de todo el mundo", que "el SIDA y otras enfermedades de origen homosexual proliferarán"(sí, sí, como lo oyen...bueno, leen) y que "los niños adoptados por homosexuales necesitan escuelas especiales".
Ahora tocaría rebatir estos puntos uno por uno, pero como se caen por sí solos y tengo otras muchas cosas que hacer más importantes, lo dejaré para otro día (o casi que ni otro día, fíjate lo que te digo...mejor un silencio valorativo, que jode más, porque si no, me voy a poner a su nivel, me voy a calentar y no quiero).
Pero lo que sí que me llamó la atención fue una frase, memorable donde las haya, y que se destacaba en letras mayúsculas y en un tamaño mayor que el resto del anuncio. La frase, por llamarla de alguna manera, decía así:
EL MATRIMONIO GAY ES UN TRAVESTI DESTRUCTOR DE LA LEY DE DIOS.
Primer punto: me encantaría conocer a la persona que pensó y articuló este enunciado. De verdad, me encantaría que me explicara qué tipo de sustancias hay que tomar para que se le ocurran a uno sentencias tan impresionantes, o a qué iglesia hay que ir para inspirarse y qué tipo de sermones hay que escuchar.
Segundo punto: ¿qué es un travesti destructor? ¿una especie de robocop mariquita? ¿Deborah Ombres con una granada en la mano? Que me lo explique el susodicho individuo de mente tan preclara, por favor.
Tercero y último: ¿cuál es la Ley de Dios? Porque yo me quedé en lo de "amaros los unos a los otros", y ya no debe ser válido. Ahora está más de moda: "Discriminando que es gerundio" o "Margina, que algo queda". Y no veo yo a Dios diciendo eso, francamente.
Pues nada, si por casualidad el "bienhechor de la humanidad" que fue capaz de idear esta frase lee este humilide blog, que tenga a bien explicarme los tres puntos. Por favor.
Ah, y como dice el título del anuncio, ALERTA, pero alerta de verdad, porque los intolerantes radicales de siempre no se andan con chiquitas. Vienen cargando fuerte. Y sin piedad. Como son ellos: los Padres y Madres de España. ¡Qué majos!
Ahora tocaría rebatir estos puntos uno por uno, pero como se caen por sí solos y tengo otras muchas cosas que hacer más importantes, lo dejaré para otro día (o casi que ni otro día, fíjate lo que te digo...mejor un silencio valorativo, que jode más, porque si no, me voy a poner a su nivel, me voy a calentar y no quiero).
Pero lo que sí que me llamó la atención fue una frase, memorable donde las haya, y que se destacaba en letras mayúsculas y en un tamaño mayor que el resto del anuncio. La frase, por llamarla de alguna manera, decía así:
EL MATRIMONIO GAY ES UN TRAVESTI DESTRUCTOR DE LA LEY DE DIOS.
Primer punto: me encantaría conocer a la persona que pensó y articuló este enunciado. De verdad, me encantaría que me explicara qué tipo de sustancias hay que tomar para que se le ocurran a uno sentencias tan impresionantes, o a qué iglesia hay que ir para inspirarse y qué tipo de sermones hay que escuchar.
Segundo punto: ¿qué es un travesti destructor? ¿una especie de robocop mariquita? ¿Deborah Ombres con una granada en la mano? Que me lo explique el susodicho individuo de mente tan preclara, por favor.
Tercero y último: ¿cuál es la Ley de Dios? Porque yo me quedé en lo de "amaros los unos a los otros", y ya no debe ser válido. Ahora está más de moda: "Discriminando que es gerundio" o "Margina, que algo queda". Y no veo yo a Dios diciendo eso, francamente.
Pues nada, si por casualidad el "bienhechor de la humanidad" que fue capaz de idear esta frase lee este humilide blog, que tenga a bien explicarme los tres puntos. Por favor.
Ah, y como dice el título del anuncio, ALERTA, pero alerta de verdad, porque los intolerantes radicales de siempre no se andan con chiquitas. Vienen cargando fuerte. Y sin piedad. Como son ellos: los Padres y Madres de España. ¡Qué majos!





