DE BAJÓN
Estos días he estado de bajón. Lo reconozco. Supongo que será una racha. Espero que no dure más de la cuenta.
En el último comentario me refería a lo que cuesta encontrar a alguien especial, cómplice, con quien tener un proyecto común de vida, en definitiva, tener a alguien al lado que te quiera y a quien querer. En teoría debería ser fácil encontrarlo, pero en la práctica cuesta. Y mucho.
Si en estos tiempos eres alguien que habla de tener unos ciertos valores, unos ciertos principios, una cierta forma de ver las relaciones personales que no pasen por el culto al cuerpo, por darle la mayor importancia al físico por encima de otras cualidades y por tener sexo con cuantos más mejor, te va a costar mucho conocer a gente afín. Los debe haber, pero no sé dónde. Hay que buscar y buscar hasta desanimarse algunas veces, hasta llegar al hartazgo, hasta verse a uno mismo ridículo buscando un sueño imposible, o por lo menos, improbable. Lo de la aguja en un pajar se queda corto.
Y además hay gente que piensa: "esto de los valores, de los principios, etc tiene un tinte conservador..." Nada más lejos de la realidad. Si ser conservador significa ser sensible, sincero, serio y honesto con uno mismo y con los demás, pues sí, seré conservador, pero me temo que no van por ahí los tiros.
En este mundo prima un buen polvo, un magreo con un casi desconocido, un ligue callejero sobre el cariño, el afecto, la complicidad y los abrazos. Yo quiero ser de otro mundo. Yo soy gay, pero no quiero comulgar con ruedas de molino. Mi viento es distinto. Y así me va.
En el último comentario me refería a lo que cuesta encontrar a alguien especial, cómplice, con quien tener un proyecto común de vida, en definitiva, tener a alguien al lado que te quiera y a quien querer. En teoría debería ser fácil encontrarlo, pero en la práctica cuesta. Y mucho.
Si en estos tiempos eres alguien que habla de tener unos ciertos valores, unos ciertos principios, una cierta forma de ver las relaciones personales que no pasen por el culto al cuerpo, por darle la mayor importancia al físico por encima de otras cualidades y por tener sexo con cuantos más mejor, te va a costar mucho conocer a gente afín. Los debe haber, pero no sé dónde. Hay que buscar y buscar hasta desanimarse algunas veces, hasta llegar al hartazgo, hasta verse a uno mismo ridículo buscando un sueño imposible, o por lo menos, improbable. Lo de la aguja en un pajar se queda corto.
Y además hay gente que piensa: "esto de los valores, de los principios, etc tiene un tinte conservador..." Nada más lejos de la realidad. Si ser conservador significa ser sensible, sincero, serio y honesto con uno mismo y con los demás, pues sí, seré conservador, pero me temo que no van por ahí los tiros.
En este mundo prima un buen polvo, un magreo con un casi desconocido, un ligue callejero sobre el cariño, el afecto, la complicidad y los abrazos. Yo quiero ser de otro mundo. Yo soy gay, pero no quiero comulgar con ruedas de molino. Mi viento es distinto. Y así me va.
Comentario:
Yo tuve suerte.....llevamos 13 ó 14 años de pareja. Así que te animo a no buscar, ya os chocareis el día que toque. Suerte.
Comentario:
Como tú dices, yo intenté comulgar con esas ruedas de molino, pero enseguida me di cuenta de que yo no servía para eso. No me sentía nada a gusto, y vi que mi sexualidad iba intimamente ligada a un sentimiento de cariño y/o amor (es que soy así de noño, ¿o será conservador? je je)
Comentario:
Gracias por los ánimos. Yo tampoco pienso parar...aunque a veces la desilusión y la desesperanza lo intentan.
Gracias también por lo del tequila...y por lo de la alegría. Eso sí, espero que no sea algo imposible.
Gracias también por lo del tequila...y por lo de la alegría. Eso sí, espero que no sea algo imposible.
Comentario:
Ayyy...
Estimado compañero sin nombre conocido (no deseo dirigirme a ti como Raro o Gaydistinto). Más triste estoy yo leyéndote así, tan desilusionado. Tienes razón: siempre he tenido la sensación de que la mayoría de los hombres que me rodeaban preferían relaciones rápidas, esporádicas, puramente sexuales, en lugar de encontrar a alguien con quien mereciera la pena compartir afectos de una forma continua. De hecho hubo una época en que creí que era la única opción y me sentí abocado a formar parte de esas actitudes. Probé y no me sentía cómodo, no era yo cuando miraba los anuncios de los periódicos o frecuentaba solo los bares de ambiente buscando... ¿carnaza? Así que me reafirmé en mis ideas, en mis deseos y no paré hasta encontrar a alguien que pensara como yo. Ya sabes que lo encontré.
Pero no tires la toalla, muchacho; que te puedo asegurar que sí hay hombres que piensan como tú y como yo.
Un abrazo y ¡arriba ese ánimo!
Comentario:
Contra lo imposible, perseverancia, alegría y tequila ;)





