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RARO ENTRE LOS RAROS
Sensaciones, pensamientos y reflexiones de un homosexual
Sindicación
 
LA PLUMA (y esto no es un artículo sobre rellenos de fundas nórdicas o utensilios para escribir)
Una vez pasada la cuesta de enero y a punto de entrar un año más en los Carnavales, hoy me he decidido a abordar un tema espinoso donde los haya: Mahoma y los gays. Pero como no me apetece avivar la polémica y crear más conflictos internacionales con este humilde blog, voy a cambiar de tercio y voy a ser más tópico tratando el socorrido tema de la pluma. Pero esto no va a ser PLUMA SÍ, PLUMA NO. No, no es esa la cuestión.
Lo que yo quería comentar es que muchos gays (yo mismo en otra época, lo reconozco) marginan al gay con pluma, o a la lesbiana con pluma (que también la tienen, pero de otro modo), con esa frase tan manida de "respeto a quien la tenga, pero a mí no me va". Y esta marginación es un tanto irreflexiva y bastante chocante, porque que un gay margine a otro gay tendría que ser lo último que ocurriera sobre la faz de la tierra. Pues no, ocurre, y mucho.
Porque en el fondo, si nos ponemos a pensar un poco (que a veces falta nos hace), llamamos PLUMA a algo tan simple como una serie de gestos, de movimientos, de expresiones de nuestro cuerpo. No tiene nada de malo, pero hay gente que "controla" la pluma porque se tiene la sensación de que si "se te nota" que eres gay, te tomarán menos en serio. No tiene razón de ser, pero pasa.
A mí, de todos modos, lo que sí me molesta es la gente que "sobreactúa", es decir, que potencia la pluma hasta el ridículo para llamar la atención. En el fondo no suelen ser así, pero, o bien porque está de moda, o porque quieren sorprender, la emplean hasta llegar a límites realmente innecesarios. Una cosa es tener pluma, y otra muy distinta es parecer Arévalo contando un chiste o Alfredo Landa en "No desearás al vecino del quinto".
En fin, resumiendo: la pluma en sí, como la televisión, no es mala, lo malo es la utilización que se hace de ella.
 
Comentario:
En la vida real conozco bastantes gays y podria decir que a la mayoria, se que son gays porque los conozco de tiempo y me lo han dicho, sino no te darias cuenta.
En el mundo de la television o del espectaculo la cosa cambia, tener mucha pluma o demostrarlo en esos lugares hasta la exageracion, les da mucho juego y a veces hasta mas posibilidad de trabajo, seguramente en su vida normal no "sobreactuan " tanto.

Mil besos.
 
Comentario:
Hola, gaydistinto. Ante todo, saludarte antes de comentar, puesto que es la primera vez que lo haré en tu blog.

Pienso que tienes razón. Tener "pluma" no es ni bueno ni malo. Es una actitud, una pose, como las poses que otras muchas personas adoptan, sean gays o no. El problema es que esa exhibición de amaneramiento estereotipa y confunde. Porque pone el énfasis en un detalle tan irrelevante como las preferencias sexuales. Es ceñir el todo a una parte, que no debiera influir en el resto de las áreas de la vida de una persona.

Es decir: ¿qué más da que te guste acostarte con hombres o mujeres, con rubias o con chinos para "todo" lo demás? La pluma es sólo una llamada de atención, es un ¡hey, chicos, soy gay, enteraos! Pues muy bien..., como si eres testigo de Jehová. Es como una mujer que se finge lánguida cual princesita del guisante o el que va de súper-macho-merascoloshuevos continuamente porque soy muy hombre... El sexo no define, o no debiera definir a una persona.

Uy, lamento la charla.
No