Mi ayer……………………
Y con la melodía de “Nos hizo falta tiempo” en la voz de Luis Miguel viene la historia de un ayer, detenida en su espacio, tiempo y forma.
Te juré fidelidad una tarde cualquiera, sentada en tu vientre, cuna de mis inquietudes. Ataste con lazos invisibles mi alma libre a tus alas rotas. Acunaste mis miedos, dejando que mi yo más real se pasease por tu vida desierta. Ligaste mi inocencia a tu saber de años perdidos en noches de soledad. La pureza iba abandonando mi cuerpo, mientras tú la poseías, dejando trazos de ausencia. Una y otra vez moría y renacía en tu piel, retorcía mis manos en tu cuerpo laxo y sosegado. Sabedora de lo que provocabas, te alimentabas hasta saciarte. No había ni principio ni fin, no había nada, abismo al que dejarse caer. Esencia prisionera de tus vacíos, cubriendo las carencias que te ahogaban, dejando un llanto hueco. Momentos que se quedan suspendidos, momentos no vividos, momentos, solo momentos. Lucha sin cesar con este instante que me trae tu olor, tu calor, me devuelve lo que enterré en ese paréntesis. Lo relegué a la profundidad más oscura, encerrando su luz. Lo que amé de ti, lo odié en mí. Un reflejo de lo que querías ser me regalaste cada mañana, un espejismo en tu mirada abstraída. Tanto quise entregarte que me hizo falta tiempo………..
Tu nombre.........
Me levanto en las mañanas con la sonrisa de tus besos, me ofreces caricias que emanan de tus manos inquietas y risueñas, se van haciendo camino entre la ropa que cubre mi cuerpo ardiente de deseo. Una batalla de lenguas y miembros con tintes de resistencia vencida. Vienes y vas con movimiento pausado, dejando mi ser al borde del precipicio, lo siento caer con fuerza y cuando creo que ya no tengo salvación, me acoges en tus brazos y me elevas a tus adentros. Y ya soy tu mirada, tus gestos, tus momentos, ya no me pertenezco, ya soy de ti, perdiendo el uso de toda razón, encontrando el sendero de fuego de esta pasión que va quemando y arrasando. Y aún cuando duermes, cuando tu cuerpo laxo y tranquilo se cobija en el rincón que elegiste para ti, cuando la noche nos cubre, y creo que mis muros vuelven a resurgir, llega tu aliento, tu abrazo y vuelves a derribar el fuerte que juré no abrir jamás. Traes esa tempestad de vida, de lluvia mojando la tierra árida y muerta, arando cada resquicio y sembrando en mí tu esencia limpia, regalando el color y el olor de una primavera atemporal……………..
Trazos olvidados................
Recuerdos en las noches, donde la cama esta vacía, cuando sientes que cada poro de piel es una herida sangrando, como el corazón se estremece y el dolor vence tu cuerpo. Las fuerzas quedan olvidadas en algún lugar, no queda nada, la soledad te sonríe a lo lejos, vendrá a recogerte en sus brazos y te acunará en una sensación de pérdida infinita.
La oscuridad te va cubriendo, lentamente los sueños se apagan como las estrellas en el cielo al amanecer. Quedan suspendidos en el abismo, es como la leña al arder, que deja tras de sí brasas ardientes que poco a poco se vuelven cenizas para terminar perdiéndose en las manos del viento.
Tanto luchar para llenar un espacio negro de pequeños huecos de luz y en un instante, el caos y la decepción se apoderan de tu pequeño mundo. Lo hace añicos en un abrir y cerrar de ojos, nada puedes hacer, más que contemplar el desastre y guardar la esperanza de que algún día, las fuerzas renovadas te harán construir nuevamente con ilusión un sentimiento.
Calles de fuego......
Pierdo mis pasos por las viejas calles que esconden mi deseo dormido. Revivo en mi piel los momentos compartidos. Tu aroma suspendido en el aire. Mis dedos enlazan el viento que me regala las caricias que olvidaste darme en la urgencia de tu huída. Rememoro los besos robados, mis labios hinchados de tu sabor, de ese gusto agridulce que se posa en la garganta. Lento mi caminar mientras me embriago de lo que dejaste, lo que no te llevaste y en estas paredes de piedra colgaste. Rastros dónde abrigar la ausencia que mata, desgarra y devora. Con ironía despiadada viene la soledad, fiel compañera de mi búsqueda de ti, de tus ojos perdidos en mis ojos, de tus manos atadas a mis manos, de tu boca fundida a mi boca.
La llave que encierra el secreto de tu puerta, la abandonaste mientras corrías subida en los brazos de la pasión. Salí a su encuentro, guardada en mi pecho, la dejé marcando el camino de regreso……
Piel sobre piel
Mis manos, caricias que llueven sobre tu piel, esencia envolvente en la que perder la noción de mi propio existir. Cálidos tus movimientos, sensuales tus labios recorriendo mi cuello, golpe certero a mi rendición tu boca en mi boca. Guerra de lenguas buscando una victoria. Piel sobre piel, y el baile de las llamas avivando el fuego de una pasión desbocada. Me adormeces con caricias sutiles paseándose por mi cuerpo, golpeas sin compasión cada defensa que se va consumiendo, quedando cenizas. Tu pecho, lienzo dónde dibujar lo que me cuelga a tu piel, lo que me ata a tu cuerpo, batallas de una lucha constante que no acierto a terminar. Tu espalda, una ventana de aire puro dónde quiero sumergirme, dónde escribir lo que el silencio calla. Susurro tu nombre al compás de tus caderas insinuantes, te pido compasión y mi condena se hace eterna bajo tu influjo voraz. Lento y pausado el rastro que dejas, senderos que abren mis poros, entregándose por completo a ti. Mis sentidos embriagados de tu perfume mortal, diluyes mi razón y los espasmos cubren cada centímetro de mi piel. Vienes y vas, me abandonas en la cumbre del placer para luego llegar a mi centro con la fuerza del volcán que amenaza con explotar. Y justo en el momento que creo morir en tus brazos, siento como ya solo vibra un alma, y tu piel y mi piel son la extensión de nosotras mismas…
Ahora...........
Dame tu suspiro suspendido en un instante, tu esencia dormida en mis brazos. Abre con tu sutil brisa mi cuerpo ansiado de las caricias que dejaste olvidadas. Calma el llanto de los minutos que se cuelgan en mi piel cuando tu ausencia la abandona a su suerte. Ata a tu mirada la ternura que se entrega confiada con las defensas caídas. Aviva la pasión con las llamas que dejas al posar tus húmedos labios. Mata esta necesidad que devora cada poro que respira tu aliento. Deja tu huella con surcos recorriendo mis profundidades. Con el frágil hilo de la luz enreda mi alma a la tuya. Cuelga en mi pecho el calor de tu latir. Abandona en mi sonrisa tu despertar más íntimo. Libera con tu lluvia fresca y nueva el nudo que atenaza mi garganta desgarrada cuando mi voz se pierde. Acaba con ímpetu inusitado los fantasmas que azotan mi pensamiento abstraído. Tus alegres movimientos, baile de mareas pausadas, meciendo a tu compás, la historia que escribes.
Angel caído............
Retales de mi alma para cubrir tu cuerpo desnudo. Un paseo por mi esencia ofreciéndote las mieles con las que alimentar tu existencia. Bebes de la fuente de mi resurgir para calmar el ardor de sed eterna que atenaza tu garganta. Mi piel abrigo del frío que amenaza azotar inclemente tu "yo" dormido. Luz que abre la puerta que encierra tu intimidad escondida. Manos decididas a arar la tierra que forma tu ser. Baile de emociones que te arrastran a mi regazo ansiado del perfume que derrochas. Gestos que enloquecen mi razón y nutren la pasión que desborda mis líneas surcando un camino nuevo. Trazos que dibujas con el pincel de tu ternura en mi lienzo.
Momentos....
Instantes, lentos, ligeros, suaves, intensos..... Momentos grabados a fuego o efímeros como huellas en arena de playa que el mar se lleva. Emociones que se agolpan despacio y sutiles en cada poro de mi piel. Extraña sensación que oprime mi pecho agitado dejando mi alma suspendida. Sensaciones que se pasean por mi ser, que anidan en mi esencia, que se pierden para encontrarse en mí. Un respiro al caos de este existir pausado que se alimenta de la fuerza que habita, brisa que perfuma mi cuerpo hastiado y resquebrajado por las batallas pérdidas y las ganadas. Lluvia que calma la ausencia de un regazo vacío con manos caídas.
El encuentro.......
Iré corriendo, desmantelaré cada metro de esta tierra que me mantiene en vertical. Bucearé en los océanos, en sus profundidades más frías para impregnarme de la sal. Sucumbiré en el centro de los volcanes, cubriendo mi piel de lava que se fundirá con mi esencia. Ataré con lazos finos el cielo a mis alas. Recogeré en mi regazo los sueños prometidos que un día te susurré mientras dormías. Andaré los caminos sin fin una y otra vez, sin descanso ni desasosiego. Seré esa brisa sutil que acaricie tu rostro en las mañanas, la luz que brille en tu mirada. Inventaré un espacio atemporal, se detendrán las mareas y el universo conspirará para regalarte ese hilo constante de vida. El silencio vendrá a arroparte en mis ausencias para darte uno a uno los momentos embriagados por mi presencia.
Y la poesía me arrastró sutil...........
Con lilas llenas de agua,
le golpeé las espaldas.
Y toda su carne blanca
se enjoyó de gotas claras.
¡Ay, fuga mojada y cándida,
sobre la arena perlada!
La carne moría, pálida,
entre los rosales granas;
como manzana de plata,
amanecida de escarcha.
Corría huyendo del agua,
entre los rosales granas.
Y se reía, fantástica.
La risa se le mojaba.
Con lilas llenas de agua,
corriendo, la golpeaba...





