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Cosas de una Hada
Una puerta abierta a las emociones y vivencias.
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La seducción es un arte en sí misma. La sutil insinuación de las líneas trazando el camino directo al infinito.
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...necesito amarme.......

Necesito amarme
son muchas heridas las que tengo que cerrar
son muchas canciones las que tengo que cantar
necesito detenerme y pensar

Es inevitable
soy una persona que aunque pierda vuelve a dar
grito que soy fuerte cuando todo está tan mal
necesito reinventarme una vez más

Necesito detenerme y mi alma rescatar
necesito convencerme y perdonar

Necesito amarme para amar a los demás
necesito amarme y dejarme de engañar
necesito estar conmigo
escuchar mi corazón
liberarme necesito
sé que puedo

Necesito amarme
ya no me conozco
ya no hay nada en su lugar
cómo fui perdiendo fe
cayendo en espiral
necesito reponerme
respirar

Necesito detenerme y mi alma rescatar
necesito convencerme y perdonar

Necesito amarme para amar a los demás
necesito amarme y dejarme de engañar
necesito estar conmigo
escuchar mi corazón
liberarme necesito
sé que puedo



Alejandra Guzman, "necesito amarme" de su disco indeleble.

Gracias por estar ahí. Un abrazo a tod@s.
 
..noches...



Noches que se besan con los días, van formando un círculo en perfecta armonía. Y con el pasar de unos minutos caducados y hastiados se van confundiendo las luces de un crepúsculo que emerge de las sombras. La llama de la vida, sigue consumiendo el oxígeno que se ha visto dosificado en años, cerrando etapas que amenazan algunas veces con ahogar unos pulmones castigados.
Aire que transporta emociones, las trae y las lleva, sin rumbo fijo, las posa en los labios del sediento para luego con un golpe seco arrebatárselas en un momento trivial y desquiciado.
Oscuridad que brilla al compás de la luz, que la existencia no tendría sentido sin que el lado opuesto hiciese acto de presencia a cada paso. Si la condena solo fuesen cadenas y la libertad se perdiese en el agujerito que abre el cerrojo, la historia se escribiría de un solo color.
Un hueco dónde colgar los sabores amargos que regala la vida y dejarlos escapar por las fisuras, en lento caminar. Dejar que el néctar que viene a ráfagas inconstantes se quede suspendido en la memoria y en el presente cotidiano. Un refugio dónde anclar los sueños y seguir soñando con realizarlos y sentirlos vivos….
 
Atemporal....


A golpe de reloj descubro que tu ausencia abre brecha entre tú y yo. Despojos que lloran en los rincones de una casa fría y vacía. Las ilusiones se quedaron colgadas en alguna percha de ese armario que nunca se vistió de colores. Las sonrisas perdieron luz y se fueron a escapar por las ventanas abiertas. Las puertas con cerrojos lloran cuando por su resquicio se va colando el dolor. ¿Dónde quedó mi ventana y mi puerta? Se abrieron de par en par, colgando en la entrada la palabra LIBERTAD.

El aire me trae y se lleva tu olor, lo siento escurrirse entre mis venas como el agua entre mis dedos, como suave caricia. No hay lazos que desanudar, nunca ataron nada, solo cubrieron tu esencia para envolverla en la paz y la tranquilidad de eso que llaman estabilidad. Ahora me dejo yo envolver y acariciar por las notas de una melodía que viene y va, dejando que cada gota se vaya diluyendo en mí. Voy astillando mi propio yo, necesito tocar el fondo, recoger los trozos y volver a construir. Que mis manos vacías se vuelvan a llenar y volver a entregar. Perder no me asusta. Me dolería más perder la luz que nace en mi mirada cada despertar, me dolería más perder mi propia fe. No me da miedo caer en la espiral del olvido de tus ojos, si ese abandono te trae la sonrisa que perdiste alguna tarde primaveral.

Llama locura a este modo de vivir, rozando lo ilógico, jugando con los bordes de un precipicio que amenaza con engullirme y devolver mi alma en jirones esclavizados. ¿Dónde quedó mi miedo? Arder en mi propio fuego, que las llamas marquen cada poro y la memoria sucumbirá a refugiarse en el abismo desolador.

Y la noche con su Luna me recuerda que alguna vez mis brazos eran tu puerto dónde anclar…

 
Algo nuevo....



Déjame quedarme en la orilla, déjame perderme una vez más, sentir el frío acariciando mis pies, caminar sobre la arena y dejar que la calidez haga contraste en mi piel. Tráeme la brisa y que el sabor a sal se quede un instante en mis labios, y vendrá a mi boca el recuerdo de tus lágrimas emocionadas con ese te quiero detenido en la garganta desgarrada.
Deja que mi esencia de funda con el mar, que la espuma la envuelva y la vaya meciendo entre las olas, y en ese baile bajo los rayos de la luna quiero yo encontrar esa parte de ti. Con lazos de ternura y paciencia enredarme a tu alma.
Sostén entre tus dedos mis caricias al amanecer, cuelga de tu cuello los collares que el tiempo no se atreve a tocar, deja en cada poro la abertura precisa y concisa donde solo se destila tu yo más personal. Si pudiera yo, sería la sangre que da vida a tus venas, la fuerza que mueve en baile desacompasado tu cuerpo. Ser fuego y agua sobre tu lienzo sin pintar, esas líneas sin escribir en el papel que en blanco te viene a abrazar. Querer que el pasado y el futuro se caigan al abismo y dejar latente el presente. Un paréntesis que deja libre el espíritu, tras de la puerta los miedos que matan las emociones más puras…
 
Azul claro oscuro…


Con las horas bajas de la tarde espero que la noche me traiga en suave murmullo tu presencia volátil e intangible. Despacio recreo tu rostro de líneas rectas con pequeñas imperfecciones que me gusta acariciar cuando duermes. La brisa se va colando entre tu pelo y eriza tu piel, mostrando los surcos de las cicatrices del pasado. Así quiero verte, desnuda el alma y abierta la esencia que encierras.

Con sigilo voy surcando los mares de tus ojos color azul claro oscuro, navego por tu pensamiento, me cuelo en el vaivén de tus emociones, me entretengo en los hilos de tu voz. Me voy fundiendo en tu ser, para ser tú, ser yo, y no ser nada más que abismo cerrado de puertas abiertas. Caer en lo negro y amanecer en lo blanco con tu mano sujetando mis dedos.

El alma en la mirada, la esencia envolviendo los poros de tu cuerpo, el perfume de tu paz abrazando mis miedos, y el silencio compartido nos atrapa. Vibrar con el roce, perder el suspiro del aliento final, y ser de ti, sin ser de mí, siendo el todo y la nada……

 
Ella........


Ella camina en las mañanas con la mirada ausente, cruza el parque clavando los ojos al suelo, como guiando sus pasos. El mismo camino día tras día, con la pausa de un reloj que no detiene su marcha. Ella que ya no es ella, espectro que vaga en el día, dejando tras de sí el perfume del olvido y de la memoria. Pierde aliento con cada rayo de sol, destila lágrimas de hastío, sombras que se posan en sus hombros caídos. Ya no quedan emociones que embarguen su garganta, dejando en el abismo el sentimiento que la unía al a vida, hilado tan fino que dejo de ser visible y tangible. Roto en algún lugar quedó.

Ella, y sus pensamientos volátiles y variables. Ella con sus idas y venidas, su brújula caduco el Norte para guiar un sin sentido. La oscuridad hace acto de presencia y cierra ventanas que en un pasado se abrían de par en par trayendo luz cálida y suave. Ella y la profundidad de su mirada vacía y apagada, ella que ya no es ella. Despojos que los recuerdos se empeñan en exprimir en una mente desorientada, dolor que acentúa las pérdidas de quiénes daban sentido su andar cotidiano.

Ella y el precipicio, acantilado que atrapa su cuerpo inerte……

 
Reproches perdidos.........


Tal vez las fuerzas se han quedado suspendidas en algún lugar, en esos recovecos que conforman mi esencia, que hoy se siente desfigurada ante mí. Puede que mi parte humana le está ganando la batalla a mi ego y mi yo más elemental, el superviviente nato. Dura guerra librada que se tiñe a ratos de dolor y otros asoma una tímida sonrisa a contraluz.

No quiero reproches, no quiero frases hilvanadas tan finas que apenas se percibe la intención. En una habitación oscura, dónde las puertas y ventanas se olvidaron de abrirse, se olvidaron de dejar un pequeño resquicio dónde el aire vaya renovando el oxígeno que lento va muriendo dejando irrespirable el aroma.

Mis pasos se quedan en el aire, camino entre burbujas de oxígeno que amenazan con explotar bajo mis pies en el momento menos esperado. Y una suave brisa mece mi cuerpo, lo balancea sin control, tira fuerte y cuando voy sintiendo la presión en los poros, un giro brusco y el rumbo cambia…
 
Incertidumbres...........


Cada día que las horas se empeñan en quedarse suspendidas, una herida se marca en una piel curtida y herida por el paso de los años y amores perdidos. Sería considerado el reloj de la vida en acelerar su ritmo cuando el dolor oprime un corazón. Pero despacio va clavando sus garfios, necesita sentir sangrar ese sentimiento, estamparlo contra el suelo, quebrarlo en mil pedazos, luego lo acuna y comienza una terapia intensiva de tiras y aflojas para resurgir.
El baile de recuerdos hace acto de presencia, y se acelera el pulso, golpes directos que dejan sin aire un cuerpo vacío de emociones, quedarán en los poros grabadas las sensaciones. Y así un día con otro, hasta que un sol de distinto calor cierre los poros uno a uno. Una nueva piel recubre el ser, la esencia sigue en su burbuja, alimentándose del ayer, del hoy y de un futuro incierto…………….