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Cosas de una Hada
Una puerta abierta a las emociones y vivencias.
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La seducción es un arte en sí misma. La sutil insinuación de las líneas trazando el camino directo al infinito.
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...déjame recordarte siempre...


Te vi, exhalación, ibas de blanco, como aquella noche, la última vez que tu rostro apareció ante mí. ¿Cuántos años ya? La memoria me trae el número exacto, de que sirve saber que en unos días cumplirás años que no celebrarás, que tu cara no envejece con el pasar del tiempo.

Allí estabas, corriendo en la calle de la niñez, riendo con los juegos, los saltos controlados en ese recorrido hecho con tiza. Y la piedra cae en el recuadro deseado. Y otra vez a empezar ese cántico que ahora resuena en mi cabeza.

Miro la calle otra vez, horas y horas quedaron en sus esquinas, pasa por ella la hermana que no conociste y que soñaste, no se parece a ti, no tiene el color de tus ojos, ni de tu pelo, es una viva imagen de tu hermano, sí, él que tanto te quería, él que tiene mi edad y que de vez en cuando nos cruzamos en el pueblo y nos preguntamos como nos trata la vida. Y los recuerdos se van sucediendo, las conversaciones vuelven al presente. Ya no vivo allí, soy la única de todas que se marchó, que sintió que aquello se le quedaba pequeño, que sus alas se extendían y emprendía su camino…

Dejamos en la última hoja de las libretas las ganas, los sueños, imaginamos viajes largos, de todo aquello, ¿Qué queda? Desde que te fuiste sin avisar, no me pude despedir, y todavía el corazón se me encoge cada vez que paso por tu nuevo hogar y me presento ante ti, una arruga más, el cansancio más alto, y el echarte de menos en aumento. Perdóname las veces que no paso, que sabes que estoy cerca y no cruzo el camino, esas veces que la rabia se apodera de mí y miro al cielo buscando una respuesta que lleva muchos años sin llegar.

Discúlpame porque me llevé conmigo parte de la luz de tu mirada, la quise conservar junto con mi esencia, la robé de esa foto que todavía sigue presidiendo la estantería de mi habitación, tenía el momento exacto de tu felicidad, de la inocencia y de las promesas por cumplir.

Sigo con la misma manía inconsciente de remarcar las fechas, de hacer de todo un punto exacto, que no dejo que mi memoria se apague, porque mientras vives en ella, siento que vives conmigo.

Déjame seguir mirándote en la calle con nombre de poeta.
Déjame sentir el tacto de tu piel mientras tus manos se agarran a las mías.
Déjame oler tu colonia de marca desconocida.
Déjame compartir las golosinas contigo.



DÉJAME RECORDARTE SIEMPRE.
 
...complejidad...

almas inertes que pasean sus cuerpos por la gran ciudad, lo que se simplifica una tarde se complica en la noche, una búsqueda continua de lo que idealizamos, sin saber que la belleza real es la que encierra defectos, complejos y miedos...

...que los sueños no se pierdan entre los hilos del pensamiento sensato...





 
...detrás de las vías...


Detrás de las vías, dónde la desolación dejó huella a su paso, justo en ese lugar dónde la niñez juega ser adulta, los recuerdos afloran, yo también tiraba piedras al aire.

En el lugar dónde correr sin mirar atrás es lo normal, que se mezcla la inocencia con la picardía, que lloras cuando al tropezar dejas piel y sangre con las piedras del camino. Los sueños se respiran en el aire, las fantasías y la ilusión de vivir una vida que oímos en alguna esquina.

Detrás de las vías dejé una mirada llena de promesas, un beso robado y un suspiro alargado en los años. Sentada viendo pasar los días con sus noches una parte de mí, sigue allí, con la sonrisa y la ansías.

En el lugar preciso enterré mis susurros, las notas clandestinas, los anhelos, las fantasías que acompañaban mis pasos, y esos libros que dormitaban en mis brazos.

Detrás de las vías….. en ese lugar…
 
...imaginándote...

Con sigilo entró en la habitación, tomó de la copa de vino, sus prendas se fueron deslizando de su pálido cuerpo. Dejó que el desnudo fuese su vestimenta para la pasión que se desboca en tardes de lluvia.

Un reloj que se detiene en ese preciso instante que los sueños claman por realizarse, la puerta se abre y se vuelve a cerrar a cal y canto, y el candado de la libertad se abraza a sí mismo.

Las esencias bailan con frenesí, las palabras flotan entre el silencio, las miradas de encontrarse en los ojos del alma que espera la llama que encienda su fuego.

El suelo da calor, por una vez lo que inunda la habitación oscura no son sombras irónicas con el despropósitos de unas risas que saben a hastío. Ya las manos que acarician la piel son cálidas y prometedoras, unos brazos que mecen y unos labios que susurran lo que tanto callaron en el tiempo de soledad.

Fundir dos cuerpos y ser una sola esencia, fundir el calor que se desprende, fundir las lágrimas derramadas y hacer de la nada de las noches vacías un todo en los días que el cielo cubre el caminar de dos y un solo latir….

 
...cosas...


Me levanto en las mañanas y te miro dormida a mi lado, la sonrisa se cuelga de mi boca, la pereza se resiste a abandonarme. Y el sueño sigue abrazando mis días…



 
...soñé...


Imagino que corres entre ese bosque de árboles, que pierdes el equilibrio y tu risa es melodía que hacen que las flores bailen en su danza primaveral, que vas dando vueltas como loca desquiciada. Los rayos del sol cubren tu cuerpo, erizando tu piel seca y rota. Huyes?, de quién? De qué?

A ti, que me miras sin verme, a ti que tus ojos oscuros como azabache se confunden con mis ojos claros cielo. A ti, cuerpo sin alma, mente apagada. A los días grises cubiertos de lluvia. A las tardes que se queman detrás del astro dejando paso a la penumbra que se va colando.

A mí que voy tras tus huellas, a mí que rompo mis sueños buscándote, a mí que me pierdo contigo viajando en tus alas encadenadas. A mí, esencia encerrada. A los amaneceres encumbrados de silencio. Al ocaso saboreado en compañía de la soledad.

Gritas, tu sonido golpea con fuerza mi interior. Un quiero quebrado. El dolor dobla su daga y certera se clava.

Ramas que cierran la luz, sombras que te abrazan, ya no estás. Grito y mi voz se apaga en ese bosque de sueños rotos…