...desierto...
Las tardes se vuelven desierto, y la soledad se prende en las esquinas de este mundo. Muchas noches de insomnio, horas colgadas de un reloj que sigue un curso a ningún lugar, espacios sin llenar, paréntesis vacíos que pelean por abrir una de sus compuertas y dejarse caer al abismo de la nada. Y unos minutos que se burlan de lo cotidiano, mientras se va muriendo cada día un poco más, mientras se va apagando el astro rey se apaga un poco de vida, para luego renacer con una arruga más o un sentimiento enterrado.
Las etiquetas hacen su papel más perfecto, y los nombres se sienten orgullosos de existir, el sentido de estar aquí y dejarse deslizar por los labios.”Todo encaja” y la ironía muestra como el puzzle sigue sin acabar y como nada es lo que parece. La imperfección nos hace diferentes, nos hace peculiares, únicos e individuales. Y la perfección es una búsqueda continua, una lucha, motivación para seguir en el campo de batalla, con fe ciega de que “error” puede suprimirse y dejar de tener razón de existir…
Los verdaderos valores de un día a día a veces se nos escapan por el minutero del tiempo que nos atrapa y ahoga…
Comentario:
El minutero del tiempo, que nos atrapa y ahoga.





