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No me sirven las palabras... gemir es mejor
Skate, depresión e ironia???
Acerca de
MIN suele ser un poco abstraida del mundo (abstra ke???), kiza por eso escogió esta opción para tratar de decirle al mundo lo que piensa (¿en serio piensa gemir en vez de hablar?). Les contaré de ella: es un poco tímida, muy enojona (cuidado eh), caprichosa hasta el último aliento, terca y obstinada, también es... - en eso MIN Iinterrumpe- MIN: acaso sólo piensas hablar mal de mi?? ya di algo bueno... Bueno, les estaba hablando de Min. les decia que es la persona más bella y hermosa que puede existir, la más tierna (esto si es verdad) y de repente tiene sus buenos chispazos y no solo lo digo por las ocurrencias ni tampoco porque esta observando en este momento. Mejor vayanla conociendo poco a poco; a ella esa es la mejor forma de conocerla... poco a poco...
Sindicación
 
INVENCIBLE...
La lluvia empieza a hacerse sentir, en mi rostro, en mis brazos, en mis piernas pequeñas gotas de agua van cayendo como dardos frescos y bien dirigidos. Aun me falta mucho camino por recorrer y la visión de los minutos siguientes resulta bastante fría. Aligero el paso e intento abrirme camino entre la multitud de gente ke intenta al igual que yo huir de esta lluvia que empieza a parecer una tormenta.
De pronto, mi cuerpo se detiene, llevo la ropa tan mojada y el cuerpo tan entumido a fuerza de tener tanto frío. Mis manos apenas pueden sentir mi rostro cuando intento secarme el agua que chorrea de mi nariz.
Sonrío y mis pisadas son cada vez mas lentas, camino como si fuera un día soleado y agradable, mientras la gente en su carrera apenas me mira, empiezo a sentirme invencible, inmune al frio ke harto de calar hasta el ultimo hueso de mi cuerpo se ha rendido y abandonado. El agua apenas me toca, y yo voy caminando con el cuerpo erguido sin sentir esta lluvia fiera que ha logrado amedentrar a los demás.
Empiezo a preguntarme si soy la única así, y en eso veo entre la gente que corre a alguien que camina al mismo ritmo ke yo, la ropa le chorrea de agua y a él parece no importarle y presiento ke se siente igual que yo. Intercambiamos miradas y sonrisas, creo que el sabe lo que estoy pensando.

Me subo al autobus y la gente me mira al pasar, soy la unica que no tirita de frio a pesar de dejar un rastro húmedo a mi paso. Encienden el aire acondicionado y aun asi no siento nada.

Lllego a casa y empiezo a sentir como mi cuerpo se va calentando de nuevo, me desnudo, seco el cabello y me meto bajo las colchas y sigo sintiendome invencible.

Mañana tal vez tenga gripa, pero esa sensación de inmunidad ante todo no me abandonará tan facilmente... Sé que seguire siendo Invencible...
 
ÉXTASIS...
Fue un día realmente agotador, desde la mañana había salido de casa y hasta esa hora de la noche aún no había emprendido el regreso habían sucedido mil y un cosas de las cuales mi cuerpo ya empezaba a protestar.
Por fin después de 20 minutos de espera, apareció el autobús en el que haría la mitad del trayecto (la otra mitad sería en otro autobús), calculé que tardaría casi una hora y me sentí caer en un profundo abismo de tarea acumulada en casa.
Abordé y mi cuerpo se adormeció con sólo tocar el asiento, sentí cada uno de mis músculos relajarse mientras el dolor de cabeza se intensificó; sentí hambre, cansancio y sueño.
Comenzamos a recorrer el periférico y poco a poco nos adentramos en la ciudad, las calles comenzaron a hacerse conocidas y una idea surgió tan deprisa que rebotó un par de veces contra mi lógica: Debía bajarme del bus y tomar un atajo para irme a casa caminando!.
Al principio intenté resistirme, pero una mirada al interior de mi mochila me reconfortó; desde dentro Bunbury me guiñaba el ojo mientras en mi cabeza sonaban sus palabras – “Yo te acompañaré todo el camino”-.
Mis piernas titubearon un poco y luego me hicieron bajar del bus mientras el resto de mi cuerpo empezaba a reaccionar.
Me coloqué los audífonos y mientras escuchaba a Bunbury susurrar , todo aquello que quiero oír de “akél”, empecé a caminar. Sabía que sería una caminata bastante larga, pero de pronto estaba de ánimos para hacerla.
Mi rostro no tenía expresión alguna y mis piernas parecían moverse por inercia, las calles eran cada vez más familiares.
Conforme iba avanzando me sentía más tranquila, empezaba a disfrutar del paseo. Se podría decir que iba en son de paz con el resto del mundo, esa noche mi dedo corazón se tomó un descanso y no saludó a nadie (a pesar de que un par de estúpidos me dedicó un intento de piropo bastante desagradable).
Poco a poco todo fue ignorado: hambre, sueño, cansancio, dolor, yo simplemente ya no estaba ahí, al menos mi mente estaba en un oscuro y solitario cabaret en donde Bunbury seguía cantándome al oído.

Poco antes de llegar a casa y como si hubiera olvidado que siempre ha estado ahí, lo vi despuntar tras el techo de una casa; y conforme me acerqué lo vi crecer. Vi sus ramas largas y caídas que casi rozaban el suelo dando ese aspecto lastimoso y a la vez tétrico (que me hizo enamorarme de él y prometerle que plantaría un “sauce llorón” en la puerta de mi casa). Pasé lentamente bajo su sombra adentrándome en el bosque de ramas que ya era, mientras en mis oídos unas trompetas y la voz ronca de mi querido Enrique me hicieron llegar al éxtasis, sólo duro unos segundos y realmente los disfruté.

Llegué a casa y “akél” estaba ahí, después de saludarme me contó su terrible día, yo le dije que también había tenido un muy mal día , y reí para mis adentros mientras miraba la mochila en la silla intentando ver en su interior a mi cómplice, intercambiamos un guiño de ojo y escuche un leve susurro que me dijo: Tal como lo prometí.
Esperé a que “akél” se durmiera para decirle al oído lo maravilloso que había sido mi día, pensando que así creería que todo fue un sueño.

No me culpen por no hacerlo sentir mal, pero de otra forma tampoco lo entendería...
 
ENTRE RATONES DE BIBLIOTECA...
Pues por fin iniciaron las clases y mi carga de trabajo aumentó considerablemente al iniciar también el servicio social. Para variar y para mi comodidad me asignaron al centro de información; asi que de pronto me vi rodeada de eruditos estudiantes y ratones de biblioteca.
¿Pero no se supone que estos seres que habitan las bibliotecas de las escuelas son genios en potencia o por lo menos con más materia gris que el resto de los mortales que vamos a la escuela?. pregunto esto porque aun no logro entender la cantidad de preguntas estupidas que hacen estos "genios".
(Mis queridos ratones de biblioteca: si estan leyendo este post les pido que no se ofendan, pero en verdad me hacen hervir la sangre cuando se me acercan para pedirme un libro por nombre o por autor. ¿Cuando van a entender que en ese lugar hay entre 15 y 20 mil libros de muy variados temas, autores y ediciones; por lo que me es imposible memorizarlos todos y su ubicación?. ¿Cuantas veces más tengo ke decirles que primero consulten la base de datos y me pidan los libros por código?)
hecho este parentesis y aclarado el motivo de mi enojo me permito continuar con mi relato.
Al principio fue un poco aburrido pero de no ser por esos preguntones de cosas estúpidas el día sería aburrido por completo (así ke gracias mis queridos ratones de biblioteca).
Apenas he estado unos días en ese lugar y la verdad no es mi vocación (no me imagino una vida completa respondiendo esa clase de preguntas) pero para hacer el servicio social resulta comodo tener la facilidad de hacer la tarea sin ke me gane la flojera por investigar.
Y gracias a todos mis admiradores que desde que estoy ahi me han ido a ver todos los dias, se les agradece sus atenciones, jeje.


 
HOY...
"Hoy que de nuevo estas a mi lado, me preguntó ¿si es volver a recordar lo ke un dia vivimos o es ke ayer tuve una visión de lo seria el dia de hoy?...
No lo sé, pero como ayer hoy también soy feliz....
 
CAPITULO IV. SOLA EN EL AUTOBÚS
En la cabeza aún tenía las palabras "¿Porqué no has ido?" y mi aparentemente absurda respuesta empezaba a cobrar sentido.

Me independizé (me gusta creerlo así) a los 17 años y en una ciudad alejada de mi familia y de todos mis amigos aprendí a estar sola. Después de muchos años de recorrer las mismas calles sola en el autobús, un día mientras observaba el camino me recordé a esos personajes tristes y patéticos que suelen verse en peliculas que explotan la melancolia y la nostalgia.
La típica historia del tipo solitario que a diario recorre los mismos caminos sentado junto a la ventana de la ultima banca del bus, aparentando mirar el paisaje (si es que se le puede llamar asi a sucias calles vacias y deserticos parajes). Uno de esos tipos que va con la mirada fija en algun punto muerto, de akellos que van por la vida sin detenerse a observar los detalles.
Un día en ke parece ser uno más descubre cosas ke no habia visto antes (y no porke no estuvieran ahi como él creia). Se da cuenta como si despertara de un sueño ke le es dificil componer todo lo ke por fin ha caido en cuenta ke ha hecho mal. Al fin decide hacer algo y cambia el rumbo de su vida (en el mejor de los casos) o bien se hunde en la tristeza (con la respectiva palabra FIN seguida de la pantalla negra escupiendo los creditos de la producción).

Esa analogía por primera vez encajaba en mi vida y la sensación de fracaso no me abandonó en días.
Por eso cada vez que puedo evito subir al autobús yo solita, pues sé ke sin alguien con kien platicar o un buen libro ke leer tarde o temprano volveré a mirar por la ventanilla y descubriré cosas nuevas en el paisaje ke me diran ke aun sigo varada en el mismo lugar.

Esto él no lo hubiera entendido y tampoco tenia intenciones de explicarselo, como he dicho antes, él es una persona ke nunca enfrentaria algo asi por lo ke jamas entenderia esa sensación...
Hay quienes simplemente tienen esa suerte...

 
CAPITULO III. SOLA
-¿Porqué no has ido?- preguntó, y tratando de sonar distraida contesté -Porque no me gusta andar sola en el autobús-. él sonrío mientras decia - Si no naciste en un auto no veo porque no puedas tomar el autobus-. Me di cuenta de que no me habia entendido y cuando repetí la frase recalqué con lentitud la palabra SOLA. Se encogió de hombros y no insisti en explicar pues a alguien con poco tacto para los detalles nunca se le haria entender este complicado sentimiento, además no queria sonar arrogante pues bastante me habia costado quitarle esa impresión que sabia habia tenido de mi.
Durante el camino de regreso a casa intenté evitar mirar por la ventanilla, pero me fue imposible porque no tenia muchas opciones o lo miraba a él o hacia la carretera; por suerte recordé el libro que traia sobre el regazo y comencé a hojearlo fingiendo leer mientras manteniamos una charla vana y superficial de la cual sólo recuerdo algunos detalles confusos y frases que aún flotan en mi cabeza sin ke parezcan tener sentido alguno.

La carretera seguia extiendose delante de nosotros....
 
CAPITULO II. TROPIEZOS
A pesar de seguir con ese lente difuso con el ke habia observado todo hasta ahora no podia evitar sentirme insegura y cada vez mas lejana de lo ke habia considerado realidad.
Durante la hora siguiente, el frío y ese "no sé que" cosquilleante en mi interior hicieron ke viera las cosas desde un punto más objetivo. En nada se parecia a lo que queria que fuera real, sin embargo lo era, era real, y eso era lo que mas dolía.
No supe como sentirme y consecuentemente como actuar, intentaba sonreir, pero cada vez que lo hacia esta sensación de frustración pesaba más y más.
Todo volvio a ser tan conocido, recordé que me habia sentido igual aproximadamente 6 años antes, cuando todo habia comenzado. Y aunque siempre supe que terminaria así, no hubo otra cosa en 6 años que no deseara tanto como evitar que se cumpliera. Sin embargo, hay batallas que nos tocan ganar y otras de las cuales sólo podemos dar cuenta de haber peleado.

Me tomé mi tiempo antes de salir, intentando moverme tan lentamente como pude como si eso me diera mas seguridad y sobre todo dignidad...


 
CAPITULO I. SIGILO
Cerré la puerta tratando d eno hacer ruido, caminé como si temiera sacar de su sueño a alguien (tal vez mi conciencia) y mis pasos se volvieron aún más ligeros delo normal.
Desde que habia salido de casa (unos 15 minutos antes) todo habia sido como caminar entre la bruma, tratando de distinguir cada cosa sin lograr captar su esencia. Todo lo que habia hecho y dicho habian salido de manera automatica, como si solo dejara que las cosas pasaran sin tomar conciencia de que podía ocasionar.
Ahora que lo pienso bien, todo estaba muy confuso. Si me preguntaran que fue lo que pasó durante todo el trayecto a ese lugar sólo hubiera atinado a responder: Nada! pues solo tengo recuerdos de largos silencios y una vaga platica llena de matices de inseguridad, como si fueramos dos personas ke no se han visto en años y esperan una calurosa bienvenida respectivamente para descubrir que no es nada agradabale lo que sienten.
Ahora estaba ahi, en un lugar al que jamás habia ido (pero oido bastante de él).

Entré...
 
DESILUSIÓN...
Han notado como a veces algo que has esperado durante mucho tiempo se vuelve algo tan común cuando lo logran, que se sienten desilusionados del resultado?
Pues si, no solo las palabras degradan esos momentos especiales (por algo siempre he pensado que las palabras no sirven para describir lo mejor posible las cosas, los gemidos logran describirlo de mejor manera ,¿o me van a negar que un buen gemido de dolor o de placer puede ser mas explicativo que un monton de palabras que intentan decir lo que estas sintiendo? sinceramente prefiero gemir).
Las actitudes, las circunstancias he incluso la falta de confianza logran arruinar las mejores cosas; así es como algo que esperé durante años se convirtió en algo tan superficial (no por ello dejó de ser "bueno", pero pudo ser magnifico). Y para variar me recordó que la realidad no es siempre como quisieramos que fuera.

Tal ves nos pasaria menos si dejaramos de idealizar tanto en nuestra mente, de planear cada detalle; porque al final rara vez sale como queriamos y terminamos regandola en serio y como en este caso con un leve sentimiento de frustración.

Sin embargo y apesar de mi pesimismo y mi natural resistencia a volver a pasar por lo mismo (llamese ese sentimiento: verguenza, frustración, desilusión o como se llame) confio que la proxima vez ke lo intente tendré un mejor resultado y un mejor estado de ánimo que el de hoy.
Por lo pronto me despido, que una taza de té, una cama mullida con sabanas limpias y una depresión que aliviar me estan llamando a desconectar mi cerebro de esta realidad que ya no me hace feliz...

 
NOCHES DE INSOMNIO...
12:00 am
Por fin puedo meterme a la cama y tratar de descansar. Me pregunto -¿cuanto tiempo debe pasar para que pueda dormir?-.

1:00 am
-Que cansancio, y aun no puedo dormir. Será qué resulte si cuento ovejas?.- -Bueno, ahi va una linda oveja esponjada saltando esa cerca, alla va otra.... y ahi otra mas. Como le hago para mantenerlas quietas? si siguen moviendose tan ràpido de un lado a otro me van a hacer perder las cuentas. ok, en ke estabamos? 4... 5... 6... 7... 8...
¿hay alguna regla que me indique como debene ser la ovejas? digo, las estoy imaginando en caricatura, pero y ke tal si por eso es ke no funciona? debo imaginarlas mas real? ok, empecesmos de nuevo 1... 2... 3.. 4... 5... 6... 7...

2:00 am
347 malditas ovejas y nada ke me da sueño. Tal vez un vaso de leche tibia sirva? Tiene ke ser pura de vaca o puede ser de leche de caja?. Porque tiene que ser tan complicado?

3:00 am
Creo ke vi moverse algo en el closet, ke no vaya a ser el espantaniños; aunque claro que ya aesta edad eso debe sonar ridiculo pero si alguien vio Los Cazafantasmas sabe que era bastante horrible. Igual y no es eso pero sea lo ke sea da miedo. Ya cierra los ojos e intenta dormir.

4:00 am
Que horror, mientras mas lo intento menos sueños me da. Tal ves si lea un libro o vea la tv ayude un poco. Creo ke vale la pena intentarlo.

5:00 am
Bueno, creo ke fue todo. El sol ya esta saliendo y yo aun sigo sin pegar los ojos. Odio estas noches, de nuevo me kedare dormida en el comedor por no dormir. tal vez deba considerar convertirme en vampira. Digo, si no puedes contra eso es mejor adaptarse.