La hamburguesa
Yo no quiero ser travieso, pero me pierde la boca.
El caso es que el sábado de mi llegada a Valencia ya hice una fechoría. Estaban todos muy ocupados haciendo la cena para ellos y se despistaron dejando una MELOSITA HAMBURGUESA a mi alcance, y claro que sé que no debo hacerlo, pero soy un TRAGÓN y olía tan bien (no como el pienso que me dan, que será muy sano pero Ja), que no pude evitarlo, me la comí de un mordisco.
Cuando se dieron cuenta ya era muy tarde, así que me castigaron a pasar un rato en la galería (un sitio muy pequeño y frío).
Al rato me perdonaron, pero mi tripa no, y acabé devolviendo la hamburguesa casi entera.
Eso me pasa por tragón.





