Exagerados
Eso son “E” y “M”, como se nota que yo soy su primer cachorro. Veréis, como he tosido un par de veces, ellos enseguida se asustan y me llevan de nuevo al veterinario (¿os acordáis que era un humano muy simpático?).
Esta vez me atendieron los dos veterinarios y fue la veterinaria (que olía muy bien) quien me cogió en brazos y me subió a la mesa fresquita, allí el veterinario me atendió y me puso dos inyecciones que no me hicieron casi daño y claro yo no me quejé (ya sabéis que soy un valiente) lo mejor fue que me dieron muchos premios. ¡Como me gusta comer!
Para completar el tratamiento me mandó tomar una pastillas que no me gustan nada (mira que a mí me gusta casi todo) y “M” me las tiene que meter en la garganta para que me las trague.
Pues nada, lo que os contaba que son unos exagerados, que no puede uno toser sin que ellos se preocupen.





