Sentimientoss de navidad
Hay cosas que no entiendo. Creo que hay chicas que tienen novios y otras que serán las amantes o que cuando el susodicho las consigue ya no le interesa. Últimamente me siento como ese segundo grupo. Sé que es una tontería esta clasificación y que no es lógica pero no puedo evitar sentir que no me valoran o quizás sentirme un simple objeto sexual que no va a llegar a más. Recuerdo que un amigo mío me dijo: “Si tú le dijeras a un tío ven esta noche vamos a follar se pondría una pluma en la cabeza. No se lo creería. Estás muy buena”. Y… ¿eso soy?. Si de algo me he dado cuenta es que el físico no sirve para nada. Yo quiero un abrazo sincero, un te quiero que salga del corazón, o una mirada transparente. No quiero más rollos de noche, ni que me vuelvan a decir en ese primer polvo un: “como estás…uff..”. No quiero nada de eso. Quiero todo lo contrario.
Quiero una cena tranquila
Quiero caricias sin malvad
Quiero una mirada transparente
Quiero una noche en paz
Quiero sentir que soy única
Quiero poder volar de tranquilidad
Quiero algo que va mucho más alla…
Quiero no sentir lo que ahora mismo siento
Quiero una cena tranquila
Quiero caricias sin malvad
Quiero una mirada transparente
Quiero una noche en paz
Quiero sentir que soy única
Quiero poder volar de tranquilidad
Quiero algo que va mucho más alla…
Quiero no sentir lo que ahora mismo siento
Aniversario
El jueves hace un año que volví de Dublín, madre mía, como pasa el tiempo de rápido. Cada vez que veo una fotografía de esa pequeña y peculiar ciudad se me encoje el corazón. Tantos sentimientos, experiencias, aventuras, lloreras, sonrisas, etc. Fueron muchas emociones juntas.
Recuerdo el día que volví a España, estaba tan nerviosa. Quería abrazar a mi madre, amigos y decirles a todos lo mucho que les quería. También quería comer jamón serrano, queso, croquetas y hasta cocido!!. Dejaba a gente muy especial allí, entre ellos, mis compañeros de piso, pero tenía muchas ganas de volver a mi España. Lo tenía muy claro: “Como España no hay nada”.
Quizás por acercarse el aniversario tengo ganas de irme a otra ciudad y empezar algo nuevo. Sin embargo, soy una persona muy apegada a los míos y sé que lo pasaría muy mal. Es una rara contradicción.
Recuerdo el día que volví a España, estaba tan nerviosa. Quería abrazar a mi madre, amigos y decirles a todos lo mucho que les quería. También quería comer jamón serrano, queso, croquetas y hasta cocido!!. Dejaba a gente muy especial allí, entre ellos, mis compañeros de piso, pero tenía muchas ganas de volver a mi España. Lo tenía muy claro: “Como España no hay nada”.
Quizás por acercarse el aniversario tengo ganas de irme a otra ciudad y empezar algo nuevo. Sin embargo, soy una persona muy apegada a los míos y sé que lo pasaría muy mal. Es una rara contradicción.
Noche de frío en los Madriles
Hace mucho tiempo que no me sentía así. Había gente, mucha gente, en cambio tenía ganas de ir a mi casa, a mi cama, a soñar despierta con un mundo mejor.
La noche empezó bien: cena en un japonés (aunque un poco caro, unos 30 euros por cabeza sin vino, con eso lo digo todo, jejeje) y luego unos bailes con mis amigos en un bar de Madrid. Yo y mi coche lleno de mis chicos: mis amigos. Casi todas las chicas iban en el otro coche. Y si…empiezo a cabrearme, a ver… no te pongas nerviosa, gira a la derecha, a no, izquierda, venga, ¿por qué no haces una pirula en mitad de Serrano? No estoy nerviosa por conducir pero me iba irritando cada uno de esos comentarios. Por fin, llegamos al garito y decido fumarme un cigarro aunque lo estoy dejando.
Y ahora…ya en casa, voy a soñar con ese cambio de ciudad. Espero que me admitan en Granada para trabajar. Eso es lo que necesito. Pero de momento es un sueño. Y los sueños, sueños son.
La noche empezó bien: cena en un japonés (aunque un poco caro, unos 30 euros por cabeza sin vino, con eso lo digo todo, jejeje) y luego unos bailes con mis amigos en un bar de Madrid. Yo y mi coche lleno de mis chicos: mis amigos. Casi todas las chicas iban en el otro coche. Y si…empiezo a cabrearme, a ver… no te pongas nerviosa, gira a la derecha, a no, izquierda, venga, ¿por qué no haces una pirula en mitad de Serrano? No estoy nerviosa por conducir pero me iba irritando cada uno de esos comentarios. Por fin, llegamos al garito y decido fumarme un cigarro aunque lo estoy dejando.
Y ahora…ya en casa, voy a soñar con ese cambio de ciudad. Espero que me admitan en Granada para trabajar. Eso es lo que necesito. Pero de momento es un sueño. Y los sueños, sueños son.
Resumen del 2007
Y así, casi sin darme cuenta hemos llegado al mes de diciembre. En febrero supliqué para que llegará el buen tiempo y con él esperaba alegrías, en cambio no llegó lo que yo había imaginado. En verano, a pesar de quedarme en Madrid trabajando me reí, baile, bebí y hasta tuve una aventura que nunca se me olvidará; sin embargo en otoño volví a sentirme tan sola como siempre. Las hojas de los árboles se caían y aún no había conseguido lo que esperaba.
Durante este año me olvidé del todo de él, de mi exchico. Cerré esa puerta totalmente tras abrirla varias veces. Pensé que nunca llegaría ese momento. Y hoy casi no pienso en él; sólo pienso que me gustaría volver a sentir por alguien lo que sentí por él hace ya casi dos años. Ha sido un año duro en el que he cambiado mucho como persona. He pensado muchas cosas sobre mí y he madurado. También me han vuelto a hacer llorar varias veces pero me he levantado más rápido. Por primera vez en mi vida no he aceptado las cosas que no me gustaban y he luchado en busca de mi felicidad. Me he cuidado y me han cuidado. He sentido y llorado pero con más paz que otras veces. Sí, siendo consciente de que todo iba a pasar.

Y….lo más curioso era que cuando iba a escribir el post sobre este año pensaba que todo era negativo, cosas malas y.... ahora ya escrito me he dado cuenta de todo lo que he vivido este año. “Hay que morir muchas veces para vivir un año, muchas”
¿Dónde estarás? Quizás haciendo tú camino, como yo, sólo que tengo ganas de volver a enamorarme.
Durante este año me olvidé del todo de él, de mi exchico. Cerré esa puerta totalmente tras abrirla varias veces. Pensé que nunca llegaría ese momento. Y hoy casi no pienso en él; sólo pienso que me gustaría volver a sentir por alguien lo que sentí por él hace ya casi dos años. Ha sido un año duro en el que he cambiado mucho como persona. He pensado muchas cosas sobre mí y he madurado. También me han vuelto a hacer llorar varias veces pero me he levantado más rápido. Por primera vez en mi vida no he aceptado las cosas que no me gustaban y he luchado en busca de mi felicidad. Me he cuidado y me han cuidado. He sentido y llorado pero con más paz que otras veces. Sí, siendo consciente de que todo iba a pasar.

Y….lo más curioso era que cuando iba a escribir el post sobre este año pensaba que todo era negativo, cosas malas y.... ahora ya escrito me he dado cuenta de todo lo que he vivido este año. “Hay que morir muchas veces para vivir un año, muchas”
¿Dónde estarás? Quizás haciendo tú camino, como yo, sólo que tengo ganas de volver a enamorarme.





