El reencuentro
Antes o después tenía que llegar este momento. Isabel lo sabía perfectamente. Durante mucho tiempo había intentado aplazarlo pero ahora tenía que enfrentarse a él. Sin dudas, con coraje y valentía. La suerte estaba echada.
Isabel se iba acercando a él, despacio, con paciencia y su mente sólo pensaba… “Soy otra mujer; ya no me conoces. Te podré besar y repartir caricias pero nunca volverás a ser el dueño de mi alma. Soy más fuerte que antes; más lista y muy perspicaz. Sé que lo nuestro para ti no fue tan importante y soy consciente que aún piensas que te quiero. No te engañes. Sólo quiero tu recuerdo”
Mientras, él, miraba con una sonrisa un tanto asquerosa a esa chica que consideraba débil. Estaba guapo, como casi siempre, pero Isabel le veía mucho más feo que otras veces. No creía en sus palabras, ni en su sonrisa, ni en sus gestos y por dentro estaba más feo que nunca. En el fondo él la había querido mucho; si embargo, ahora la sentía cada vez más lejos. No la reconocía. Isabel no había cambiado, era la misma, pero él no había querido conocer su lado más hostil y fuerte. Sólo había visto a una niña dulce y débil. Y, ése era el problema.
Isabel ya no se callaba nada y ante una pregunta impertinente de su ex amante le replicó con fuerza y carácter. Él, para protegerse, decidió decirla que sacaba las cosas de quicio. No volvieron a verse. Isabel empezaba una nueva vida
Isabel se iba acercando a él, despacio, con paciencia y su mente sólo pensaba… “Soy otra mujer; ya no me conoces. Te podré besar y repartir caricias pero nunca volverás a ser el dueño de mi alma. Soy más fuerte que antes; más lista y muy perspicaz. Sé que lo nuestro para ti no fue tan importante y soy consciente que aún piensas que te quiero. No te engañes. Sólo quiero tu recuerdo”
Mientras, él, miraba con una sonrisa un tanto asquerosa a esa chica que consideraba débil. Estaba guapo, como casi siempre, pero Isabel le veía mucho más feo que otras veces. No creía en sus palabras, ni en su sonrisa, ni en sus gestos y por dentro estaba más feo que nunca. En el fondo él la había querido mucho; si embargo, ahora la sentía cada vez más lejos. No la reconocía. Isabel no había cambiado, era la misma, pero él no había querido conocer su lado más hostil y fuerte. Sólo había visto a una niña dulce y débil. Y, ése era el problema.
Isabel ya no se callaba nada y ante una pregunta impertinente de su ex amante le replicó con fuerza y carácter. Él, para protegerse, decidió decirla que sacaba las cosas de quicio. No volvieron a verse. Isabel empezaba una nueva vida
Comentario:
HOLAAAAAAAAAAAAAAAAA
Cuanto tiempoooooo que tal todo? espero q bien!!
Me ha gustado mucho el post eh??
Pero que mucho!! es muy bueno y da que pensar... asi me gusta, y es lo que hay q hacer...
Besos y a ver si hablamoosssss
Cuanto tiempoooooo que tal todo? espero q bien!!
Me ha gustado mucho el post eh??
Pero que mucho!! es muy bueno y da que pensar... asi me gusta, y es lo que hay q hacer...
Besos y a ver si hablamoosssss
Comentario:
Hola!!! he dejado un juego en mi blog, por si te apetece hacerlo.
besos
besos
Comentario:
A veces no conocemos realmente a las personas que tenemos al lado, hasta que abrimos los ojos.
"Empezaba una nueva vida", me gusta esta frase final. Es dificil terminar con el pasado y seguir hacia delante.
Besos
"Empezaba una nueva vida", me gusta esta frase final. Es dificil terminar con el pasado y seguir hacia delante.
Besos
Comentario:
Me gusta este texto especialmente...
quizá porque leo un futuro cercano...
Me alegra leerte
Un beso
quizá porque leo un futuro cercano...
Me alegra leerte
Un beso





