Adiós
“No quiero volver a saber nada de ti en mi vida”. Esta frase, típica de una película, salió de mí hace muy pocos días. Adiós a la única persona de la que he estado enamorada, esa persona que hoy no tiene nada de lo que busco pero que aun así me hace daño. Hace ya un año que lo dejamos pero hemos tenido nuestros “encontronazos” alguna que otra vez.
Y hoy, también hace un año que me marche a vivir al extranjero por él. Un año después le vuelvo a decir adiós. No le quiero. No volvería con él, sin embargo quiero volver a sentir lo que sentí con él. Quiero llegar a casa con unas mariposas en el estómago, quiero vivir esas primeras citas, esa primera noche, etc. Quizás por todo esto mi reacción por una actitud suya ha sido desmedida, quizás esta era la única forma que tenía de pasar página…. Buscando que me odiará, no lo sé. Quizás he descargado sobre él toda mi rabia...tampoco lo sé.
Pensando el post de Pilar y de Amanda… quiero compartir con vosotros uno de mis momentos en pareja más especial.
Estábamos en el coche. No es una escena especial aunque si recuerdo que el sol nos daba directamente en la cara. Un sol débil de mediados de invierno. Él conducía mientras yo daba un par de tiros al peta que él mismo había preparado. Su mirada era profunda. La música estaba alta y juntos cantábamos una canción. Éramos muy felices y teníamos que exteriorizarlo de alguna forma. Esta ha sido una de las veces en las que he sentido como transpiraba la felicidad a través de los poros de mi piel.
Por lo demás mi gran día de trabajo salió bien. Me han vuelto a llamar. A ver si poco a poco me hago un hueco. Y los copazos fueron la nota de color de la noche, aunque mi cuerpo ya está pidiendo más fiesta para este fin de semana.
Y hoy, también hace un año que me marche a vivir al extranjero por él. Un año después le vuelvo a decir adiós. No le quiero. No volvería con él, sin embargo quiero volver a sentir lo que sentí con él. Quiero llegar a casa con unas mariposas en el estómago, quiero vivir esas primeras citas, esa primera noche, etc. Quizás por todo esto mi reacción por una actitud suya ha sido desmedida, quizás esta era la única forma que tenía de pasar página…. Buscando que me odiará, no lo sé. Quizás he descargado sobre él toda mi rabia...tampoco lo sé.
Pensando el post de Pilar y de Amanda… quiero compartir con vosotros uno de mis momentos en pareja más especial.
Estábamos en el coche. No es una escena especial aunque si recuerdo que el sol nos daba directamente en la cara. Un sol débil de mediados de invierno. Él conducía mientras yo daba un par de tiros al peta que él mismo había preparado. Su mirada era profunda. La música estaba alta y juntos cantábamos una canción. Éramos muy felices y teníamos que exteriorizarlo de alguna forma. Esta ha sido una de las veces en las que he sentido como transpiraba la felicidad a través de los poros de mi piel.
Por lo demás mi gran día de trabajo salió bien. Me han vuelto a llamar. A ver si poco a poco me hago un hueco. Y los copazos fueron la nota de color de la noche, aunque mi cuerpo ya está pidiendo más fiesta para este fin de semana.
Comentario:
todos hemos pasado por esos momentos....todos hemos dicho esa frase alguna vez...
te espero en la caja de bombones
te espero en la caja de bombones
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Ya estás linkeada, muak!
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Gracias por devolverme la visita, te importa que te haga un link?, así me es más fácil venir a visitarte!
No todos los adioses son tristes, al menos no para siempre, quizá esas mariposas te esperen a la vuelta de la esquina y no podrías disfrutarlas si aún ibas cogida de su mano.
Un beso, muak!
No todos los adioses son tristes, al menos no para siempre, quizá esas mariposas te esperen a la vuelta de la esquina y no podrías disfrutarlas si aún ibas cogida de su mano.
Un beso, muak!
Comentario:
En su adios Trisha me llevó con el coche a las montañas. Era de noche. Se bajó del coche y cogió algo en el maletero. Me hizo esperar. Al cabo de un rato volvió con una señal que ponía Feakle 1.5 miles (el nombre de su pueblo)... luego me dió un beso y me dijo, para que estés donde estés no olvides el camino de vuelta a casa.
No he vuelto a Feakle en los últimos seis años, pero aún conservo la señal... y esté donde esté se que está ahí, a tan solo una milla y media.
No he vuelto a Feakle en los últimos seis años, pero aún conservo la señal... y esté donde esté se que está ahí, a tan solo una milla y media.
Comentario:
Es duro decir adiós...por lo menos para mi.
Un beso y me alegro por lo del trabajo
Un beso y me alegro por lo del trabajo





